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Heraldo del Campo

INVESTIGACIÓN

Hacia la neutralidad de las explotaciones agroganaderas

Un proyecto en el que participan el CITA y empresas aragonesas e italianas analiza técnicas que permitan el máximo aprovechamiento de los purines y subproductos de otros animales para obtener energía o fertilizantes.

El objetivo del proyecto es desarrollar modelos de gestión del purín sostenibles y eficaces.
El objetivo del proyecto es desarrollar modelos de gestión del purín sostenibles y eficaces.
Javier Escriche

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha puesto en marcha el proyecto europeo Life Clinmed-Farm, que tiene por objeto el desarrollo de modelos de gestión del purín sostenibles y eficaces en función de los recursos disponibles, que se acerquen a la idea de explotaciones agroganaderas neutras desde el punto de vista climático en el marco de la agricultura mediterránea.

Esta iniciativa nace con los objetivos de "contribuir a la mitigación del cambio climático optimizando la recuperación de metano en la granja y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la fertilización; minimizar el consumo de insumos externos utilizando de manera más eficiente los nutrientes disponibles en los purines y subproductos con la intención de reemplazar completamente el fertilizante sintético allí donde el fertilizante orgánico está disponible; aprovechar las fuentes de energía sostenibles y renovables (biogás) en las actividades agrícolas; determinar el potencial de mitigación de las diferentes técnicas; y desarrollar y validar métodos y técnicas de medida de emisiones a escala de campo robustos y fiables en actividades agroganaderas", enumeran desde el proyecto.

Para ello se va a evaluar cómo funcionan en las explotaciones agroganaderas tres técnicas de mejora de la gestión de los purines. "La primera de ellas consiste en averiguar cómo extraer de la manera más rápida y eficiente posible los purines de las explotaciones. Con ello se podría aprovechar al máximo el metano para producir biometano que se puede aprovechar como fuente de energía para utilizar en la propia explotación", explica Eva Herrero, investigadora de la Unidad de Suelos y Riegos del CITA y coordinadora de este proyecto.

Para que esta extracción sea aún más eficiente, otras de las medidas que se analizarán a lo largo de la vida de este proyecto será la efectividad de cubrir las balsas de purines. Con ello se evitarán emisiones de metano a la atmósfera.

Otra de las líneas de trabajo de este proyecto se orienta a reducir el consumo de fertilizantes minerales. Para ello se baraja inyectar el amoniaco de los purines en el agua de riego para aplicarlo de manera funcional y adecuada a los cultivos. "Con esto buscamos no solo reducir el uso de fertilizantes minerales, sino también reducir la huella de carbono que supone el transporte de los residuos para convertirlos en fertilizantes minerales y el transporte de los fertilizantes una vez fabricados", señala Herrero.

"Todo ello -explican desde el proyecto-, de acuerdo con los principios de economía circular. Estos modelos se analizarán desde un punto de vista medioambiental y socioeconómico desarrollando metodologías de medición y seguimiento medioambiental y agronómico que proporcionen datos objetivos y comparables".

Dos casos de estudio a escala de granja, uno en Aragón y otro en Piamonte (Italia), presentarán un escaparate de técnicas sencillas aplicables a las instalaciones existentes (en línea con las MTDs). Se realizará un análisis comparativo de la gestión del purín en el escenario inicial (gestión tradicional) y en el escenario del proyecto implementando una gestión integral orientada a mejorar el reciclaje de nutrientes, minimizar las emisiones e incorporar un aprovechamiento energético.

El proyecto monitorizará, supervisará y evaluará la eficacia y la sostenibilidad de estas técnicas en cada etapa de la gestión de los purines, así como los posibles impactos derivados de su implementación en etapas de gestión posteriores. La evaluación centrará sus esfuerzos en el desarrollo de técnicas de medición de emisiones de gases fiables y en el potencial de mitigación de cada técnica o práctica de mitigación individualmente y en conjunto, en comparación con los sistemas de gestión estándar.

Todo ello con el propósito de generar información y resultados útiles que puedan contribuir al desarrollo de políticas medioambientales, a la elaboración de los inventarios de emisiones y a abrir líneas de investigación alineadas con la estrategia marcada por Europa, por la Acción por el Clima y el Pacto Verde, el Acuerdo de París, la estrategia de reducción de emisiones de metano y regulaciones como como la Directiva de Techo de Emisiones o la Directiva de Emisiones Industriales.

El proyecto tiene una duración de cinco años y cuenta con un presupuesto de 3.562.937 euros, de los que el 55% procede del Programa Life de la Unión Europea. Cuenta con socios italianos como la Universidad de Turín y la empresa Micropower, y compañías españolas como la Agropecuaria de Isábena y Mecàniques Segalés. También colaboran i+Porc, en España, y el Consorzio Italiano Biogas en la transferencia de las acciones y los resultados obtenidos a través de la creación de dos plataformas locales, una en Aragón y otra en Piamonte, que servirán de foro de discusión e intercambio de ideas. Además, se involucrará a un comité de expertos científicos y técnicos de toda Europa.

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