Aragón
Suscríbete por 1€

tribunales 

El parricida de La Paz está "conforme" con su condena por el crimen

Se le aplicará la eximente de enfermedad mental, pero la fiscal pide que pase 25 años en un centro psiquiátrico penitenciario

El acusado, ayer, durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia de Zaragoza.
El acusado, ayer, durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia de Zaragoza.
Francisco Jiménez

«Estoy conforme», respondió Etiosa Godpower Igbinovia al presidente del tribunal cuando le dio ayer la última palabra al acabar el juicio por el crimen de Antonio Ibar Ruiz, de 69 años, en una vivienda del barrio de La Paz el 28 de julio de 2020. Por su condición de esquizofrénico, la pena por dar muerte con un cuchillo a su padrastro e intentar matar también a su madre será absolutoria. Falta por conocer la medida de seguridad a la que tendrá que hacer frente, porque la fiscal ha pedido que pase 25 años ingresado en un centro psiquiátrico penitenciario y su abogada, Raquel Ginés, que no sean más de 22 años.

La declaración del acusado ante los magistrados de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial hizo evidente que se trata de un enfermo. Explicó que el día del crimen llevaba un cuchillo para obligar a sus padres a que le dieran dinero. Dijo que lo necesitaba porque a raíz de la pandemia había perdido su trabajo. Detalló que ve a los hombres «como Dios» y a las mujeres «como Jesucristo». «Cogí el cuchillo para matar a los dos (su padrastro y su madre). Tengo demonios que me dicen lo que hay que hacer», manifestó el acusado con palabras inconexas. Luego dijo que no sabía que había matado a su padre y herido su madre, para agregar que se encuentra bajo tratamiento médico en la prisión de Zuera.

Discusión con su madre 

Su madre explicó que habían discutido con su hijo porque le había sacado dinero con su tarjeta y cuando estaba en la cocina, él le propinó una puñalada en el abdomen. Ella detalló que salió a la calle para pedir auxilio y una mujer le llevó una toalla para frenar la herida en el abdomen.

La víctima agregó que su marido Antonio iba a ayudarla. Pero el acusado, un hombre de origen nigeriano y de 1.95 metros de altura, le propinó cuatro cuchilladas que provocaron su «muerte instantánea» al afectarle al pulmón y el bazo, como detallaron los forenses Eduardo Cantón y Cristina Mochales.

Otros forenses describieron que el acusado sufre una «esquizofrenia con ideación mística religiosa». Aunque en esa etapa estaba bajo tratamiento médico de una inyección, que le ponían cada tres meses en el centro de salud de La Paz, los forenses indicaron que el día del crimen quedó «anulada» su capacidad de actuación y de conocer los hechos. Los forenses agregaron que la evolución de Etiosa en los cinco años que había vivido en España (2015-2020) hasta el parricidio «no fue buena». En su escrito de acusación, la fiscal solicitó que se prohiba al encausado acercarse a su madre durante once años. Pero la defensa recordó que el acusado necesita estar en contacto permanente con esta mujer, que es la única persona que ha ido a visitarlo en la cárcel de Zuera, que abandonará al hacerse firme la sentencia.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión