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El Plan del mayor de Aragón supondrá una inversión extra de 66,7 millones hasta 2023 y llegará a 204.000 personas

La DGA ya ha contratado la redacción de los proyectos para las nuevas residencias de mayores públicas en el centro de menores del Buen Pastor de Zaragoza, en Valdefierro, y en Ateca.

María Victoria Broto y Noelia Carbó este lunes en la presentación del Plan del Mayor
María Victoria Broto y Noelia Carbó este lunes en la presentación del Plan del Mayor
DGA

El Plan del Mayor que ya ha empezado a dar sus primeros pasos en Aragón supondrá una inversión extra de 66,7 millones hasta 2023, que se suman a los 189 millones que en los presupuestos de este año destina Ciudadanía a la atención a los mayores. El plan recoge 49 actuaciones, de ellas 29 nuevas, y se pretende llegar con él a 204.101 personas. Contempla la construcción de dos nuevos complejos residenciales en el barrio zaragozano de Valdefierro y en Ateca para los que el Gobierno aragonés ya ha contratado la redacción del proyecto. El antiguo centro de menores del Buen Pastor se transformará, con un presupuesto de 21,4 millones, en residencia, vivencias tuteladas y servicios comunitarios con alrededor de 230 plazas. En las instalaciones de la localidad de la comunidad de Calatayud se invertirán 6,5 millones y se crearán unas 60 plazas.

Estas son algunas de las grandes cifras con las que este lunes han presentado la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, y la directora gerente del Instituto Aragonés de la Salud (IASS), Noelia Carbó, bajo el título 'Generación de cambio'. El Plan de Mayor, en palabras de Broto, pretende adecuar los servicios sociales "a las necesidades de una generación activa, que tiene mucho que hacer y decir", trabajar en la "prevención, autonomía y permanencia" de este colectivo el mayor tiempo posible en su entorno y "cambiar la imagen" que se tiende a tener de los más mayores. 

La consejera ha recordado que en estos momentos la quinta parte de la población de la Comunidad supera los 65 años y que, según el Instituto Nacional de Estadística, esta tasará crecerá hasta el 28,3% en 2035. El proyecto se ha organizado en cuatro líneas de actuación: promover el protagonismo de las personas mayores, su integración y participación en la comunidad: proteger a las que se encuentren en situación de vulnerabilidad; ofrecer una atención continuada en su entorno a lo largo de toda la vida y flexibilizar el sistema público de servicios sociales.

Unidades de convivencia para entre 9 y 15 personas

La implantación del nuevo modelo de residencia centrado en la atención a las personas y con instalaciones abiertas al barrio o a la localidad en la que abran sus han sido una de las ideas en las que han insistido Broto y Carbó. En las nuevas unidades de convivencia que se van a poner en marcha suelen vivir entre 9 y 15 personas, con características y niveles de autonomía diversos. Disponen de espacios compartidos, suele haber al menos uno que incluye salón, cocina y comedor con 'office' completo (con todos los electrodomésticos, incluso lavadora) así como un recinto exterior. Lógicamente, cada usuario dispone de su propia habitación con baño e incluso puede disponer en ella de una pequeña zona de estar, nevera y equipamientos básicos para preparar comidas. La idea, en definitiva, es recrear un ambiente hogareño y personalizado. La consejera también ha avanzadoque  servicios como el comedor o la lavandería se abrirán a vecinos mayores que residan en sus domicilios en el entorno.

Estas unidades de convivencia también van a llegar a nueve residencias del IASS con la creación de 20 que supondrán la adaptación de 250 plazas. Para esta medida hay prevista una inversión de 12,5 millones de euros procedente del Fondo de Recuperación y Resiliencia. Las obras se van a llevar a cabo en los centros de Borja, Utrillas, Albarracín, Javalambre, Sagrada Familia, Ciudad de Huesca, Romareda, Hogar Doz de Tarazona y el Centro Asistencial de Calatayud.

Del mismo modo, se apoyará con 13 millones de euros la transformación y adaptación de los centros que tienen plazas concertadas, con cargo también a los fondos de Recuperación y Resiliencia. Las subvenciones, que ya ha sido adjudicadas, llegan a 71 entidades locales, 40 sociales y 35 mercantiles (de carácter privado).

De cara a prolongar la permanencia en el hogar gracias a las nuevas tecnologías, el IASS va a poner en marcha un proyecto dirigido a 1.450 personas que pasa por monitorizar la salud de las personas en sus domicilios e instalar sensores para seguir sus movimientos, además de contar con una teleasistencia avanzada incorporada al teléfono móvil. De momento, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales y Fundación DFA han desarrollado en el último año un proyecto piloto cuyas conclusiones se están analizando. Han participado medio centenar de personas que han utilizado estos dispositivos con los que se controla su estado y se identifican de forma precoz situaciones de riesgo y su empeorarmiento. Además, dos nuevos hogares de la red del IASS, lo de Calamocha y Gallur, van a contar con los servicios de promoción de autonomía personal.

En cuanto a la aplicación de la Ley de dependencia, se plantea una modificación del decreto de prestaciones para mejorar y agilizar los trámites administrativos. Otra novedad es el traslado del Centro de Atención a la Discapacidad al edificio de los antiguos juzgados de la plaza del Pilar con el objetivo de facilitar el acceso a las personas que lo utilizan y mejorar la calidad del servicio.

 

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