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Acoso en las aulas: "Lo más grave es el alto porcentaje de alumnado que no lo comunica"

El teléfono de ayuda contra el acoso escolar del Gobierno aragonés, puesto en marcha en 2016, ha recibido seis llamadas en lo que llevamos de curso y ninguna ha dado lugar a notificaciones.

El juego es gratuito y ya puede descargarse para Windows y Linux.
El acoso a través de las redes aumentó el curso pasado a raíz de la pandemia.
Pixabay

Ser víctima de acoso escolar deja en esas personas unas "marcas psicológicas" para el resto de sus vidas, tal y como advierten los profesionales que tratan esta problemática. En España cerca del 17% de los alumnos de 15 años lo ha sufrido, según recoge el Informe PISA 2018 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Coincidiendo con el Día Internacional de la Violencia y el Acoso Escolar, el Ministerio de Educación y Formación Profesional ha puesto en marcha este jueves una campaña de sensibilización contra el acoso escolar con el objetivo de fomentar el buen clima en las aulas.

En Aragón, según datos del Departamento de Educación, en lo que llevamos de curso se han recibido 6 llamadas al teléfono contra el acoso escolar (900 100 456, que funciona 24 horas los 365 días del año) sin detectarse notificaciones. Mientras, en el curso 2020-2021 las llamadas fueron 149 (de las que se concretaron 21 notificaciones de posibles casos) y el anterior (2019-2020) llegaron a 290. "Desde que se puso en marcha dicho teléfono -en mayo de 2016- se han recibido 1.825 llamadas, que han dado lugar a 254 notificaciones (que reciben un seguimiento por parte de los profesionales del Equipo de Orientación en Convivencia Escolar)", detallan fuentes de Educación, que recuerdan que Aragón fue la primera región en contar con este servicio.

Además, la Comunidad cuenta desde 2018 con un Observatorio de la Convivencia y Contra el Acoso Escolar con más de 45 representantes de distintos sectores de la sociedad que trabajan de forma conjunta "para mejorar el clima en las aulas aragonesas y reducir la conflictividad".

Una de las profesionales que atienden el teléfono de ayuda contra el acoso escolar es la psicóloga Pilar Cutando, de la Asociación Aragonesa Pro Salud Mental (Asampe), que señala que el número de llamadas y notificaciones se "ha reducido bastante". "Nos encontramos que el foco principal está en la etapa de Infantil y Primaria. Se dan acosos de tipo físico y verbal, pero también empieza el aislamiento social que es el más complicado de ver y el más dañino a largo plazo. Que se sientan solos en clase, que no puedan jugar con nadie y no puedan socializar es muy perjudicial. Hemos visto casos incluso en niños de 5 años, aunque son contados. Y también nos llegan de la ESO, que son bastante más graves", explica.

Por su parte, Toñi Morcillo, coordinadora del programa TEI Aragón (de prevención del acoso escolar) de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, apunta que las cifras más altas las encuentran en cuarto y quinto de Primaria. "Es un tópico que en los institutos hay más acoso escolar que en las escuelas; eso no es cierto. Para nosotros, el acoso no está disminuyendo;  los datos que dan los organismos oficiales son algo sesgados. Además, el año pasado, con clases semipresenciales en Secundaria, aumentó muchísimo el 'ciberbullying'. Y no hay muchas diferencias entre comunidades", afirma.

También la psicóloga Pilar Cutando resalta el incremento del ciberacoso a raíz de la pandemia. "Ha sufrido un auge importante a través de las redes sociales y los videojuegos (aislando a esa persona en los chat de grupos). Como no tenían ese contacto físico y estaban los grupos 'burbuja', añadimos un hándicap más", indica.

Sentimiento de culpa

Los profesionales que tratan este problema coinciden en que a los menores les cuesta mucho verbalizar y reconocer que están siendo víctimas de acoso escolar. "A lo mejor cuando se lo cuentan a las familias igual han pasado meses o años. Y muchas veces en los padres genera un sentimiento de culpa que es normal y entendible. Pero tienen que ser conscientes de que no es culpa suya; todavía sigue ahí un poco ese estigma en cuanto a verbalizar que está siendo acosado", comenta Cutando. A lo que la coordinadora del programa TEI Aragón añade: "Hay un porcentaje muy alto de chicos y chicas que están sufriendo acoso escolar que no lo comunican porque se van a reír de mí, me van a hacer más daño, no me van a hacer caso… Eso es lo más grave del acoso, ese porcentaje de alumnado que no lo comunica".

"No hay que callarse ni mirar hacia otro lado. Si somos neutrales indirectamente nos posicionamos del lado del agresor"

Por otro lado, está el importante papel que pueden jugar los observadores para la erradicación de ese abuso del que son espectadores. Para la psicóloga que atiende el teléfono de ayuda contra el acoso escolar (son un equipo de cuatro profesionales), los espectadores tienen el "control" de poder paliar esas situaciones. "No hay que callarse ni mirar hacia otro lado. Si somos neutrales indirectamente nos posicionamos del lado del agresor. No hacer nada también es elegir, es posicionarse", asegura rotunda.

Asimismo, después de la prioridad de atender a la víctima no se debe olvidar el trabajo pendiente con el agresor, tal y como advierte Morcillo. "Son personas con una baja autoestima y solo se les sube haciendo daños a los demás. Eso hay que solucionarlo porque si simplemente le quitamos a la víctima del medio lo que va a pasar es que va a ir a por otra. Hay que atenderlo/a para solucionar sus problemas internos y que esas conductas no vuelvan a repetirse", aconseja.

"Si al agresor/a simplemente le quitamos a la víctima del medio lo que va a pasar es que va a ir a por otra. Hay que atenderlo/a para solucionar sus problemas internos"

Recomendaciones de los profesionales

  • Poner el caso en conocimiento del centro educativo
  • Apertura de protocolo ante la sospecha de un posible caso. "Es de obligado cumplimiento para los centros en el momento en que hay una sospecha. Que luego no hay acoso, se cierra el protocolo y ya está. Interviene el equipo de convivencia -un departamento de la DGA- y se pone en contacto con las familias, el centro, organiza reuniones... Se desplaza a los centros cuando reciben la notificacion y valoran la situación", explica Cutando.
  • Atentos a los cambios abruptos en el menor. Patrones de sueños alterados, irritabilidad, pautas de alimentación descontroladas (por exceso o defecto) o una bajada del rendimiento escolar indican a las familias que algo le está pasando a su hijo/a, ya sea un posible caso de acoso u otra circunstancia.
  • Escuchar a los chavales por parte de padres, profesores y otros adultos.
  • Prevención. "Lo que tenemos que hacer es prevenir para que esa situación no se produzca a través de la educacion emocional y dotar al alumnado de estrategias de resolución de conflictos. Y también hay que dar formación a las familias y al profesorado. Desde el programa TEI es una de las cosas que realizamos", apunta la docente Morcillo.
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