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Heraldo del Campo

alimentación

Tomates para reinventarse y hacer frente a la pandemia

Ramón, Ana y sus dos hijos elaboran tomate seco de Caspe en La Mar de Sabor, proyecto que surgió al no poder abrir su restaurante por la pandemia.

Ana y Ramón en su puesto instalado en el mercado agroalimentario de Jaca, este verano.
Ana y Ramón en su puesto instalado en el mercado agroalimentario de Jaca, este verano.
La Mar de Sabor

Ramón Monroy y su mujer, Ana, llevaban más de 20 años dedicados al mundo de la hostelería. Estaban a punto de abrir en Caspe el que sería su tercer restaurante ‘El Quijote’ cuando, de pronto, la pandemia se lo llevó todo por delante. El virus echó por tierra los sueños de abrir su nuevo establecimiento, pero, por contra, hizo aflorar un proyecto que llevaba tiempo cocinándose y que el absorbente ritmo de la hostelería no había permitido madurar antes. En este contexto nació La Mar de Sabor, la marca con la que Ramón, Ana y sus hijos, Ramón y Alex, comercializan productos artesanos elaborados con su ingrediente estrella: el tomate de Caspe, tanto en su versión deshidratada como en polvo, un producto tradicional de la zona que han querido recuperar; así como sales aromatizadas y condimentadas.

"El proyecto nace para poner en valor el tomate seco de Caspe, un producto tradicional, de toda la vida, que siguen haciendo particulares, pero que nadie producía a nivel comercial. Siempre habíamos tenido en mente montarlo, pero con la rutina del establecimiento era bastante difícil. Pero, al no poder inaugurar el restaurante, que iba a ser turístico y dedicado a la pesca del Mar de Aragón, decidimos que era el momento de intentarlo. Empezamos a probar, deshidratamos el tomate, lo trituramos, lo molimos, lo hicimos en polvo, le añadimos especias… y seguimos investigando y haciendo pruebas", explica Ramón.

Ahora, ya cuentan con diferentes versiones del polvo de tomate aderezado con diversas especias, así como el típico tomate seco de Caspe y un producto muy innovador y especial: el paté deshidratado de tomate seco de Caspe al mojo picón, una creación de la que se sienten muy orgullosos. "El paté de tomate es un producto de originalidad maña, como yo lo llamo, porque va deshidratado en el bote y para consumirlo en casa se le añade aceite y agua, la cantidad que indica la propia etiqueta, y en 30 segundos tienes el paté hecho. Nos ha costado crearlo, son muchas mezclas, muchas pruebas hasta dar con las cantidades exactas, pero que, una vez que ya lo tenemos, vemos que a la gente le parece superdivertido y que está gustando mucho. Estamos encantados", afirma Ramón.

Además del paté de tomate seco de Caspe, desde La Mar de Sabor recomiendan sus versiones en polvo para aderezar todo tipo de platos y darles un toque diferente. "Va fantástico como toque final para un plato. Si le pones polvo de tomate a unos huevos fritos, ya es otra cosa. A unos espaguetis blancos les pones un chorro de aceite y polvo con orégano y acabas de vestir el plato. Y a un carpaccio de calabacín, con un poco de mojo picón o aceite y un polvo con especias, lo conviertes en un gran plato", detalla Ramón, que señala que su experiencia en hostelería les está ayudando a la hora de transmitir el potencial de estos productos en distintas recetas.

Recuperar la tradición

El tomate seco está muy ligado a Caspe, donde, tradicionalmente, cada verano, para aprovechar la cosecha, se secaban los tomates al sol en largos cañizos, una práctica que se estaba olvidando y que en La Mar de Sabor han querido retomar, sobre todo para recuperar algunas variedades de tomate que se habían perdido. "Estamos intentando recuperar la variedad de tomate seco de Caspe con la que siempre se había hecho de manera tradicional, que se ha ido perdiendo porque no tiene la misma rentabilidad que las actuales. Para ello, tenemos que contar con agricultores locales. Ya tenemos un amigo que nos va plantando todo lo que vamos a necesitar, pero la idea es implicar a más agricultores y poner en marcha esa parte del proyecto de recuperación de variedades, logrando el kilómetro cero del proyecto, que prácticamente lo tenemos", incide Ramón.

Junto al tomate seco de Caspe, la otra joya de la corona de La Mar de Sabor es la sal, tanto en molinillo como en escamas. Pero no es una sal cualquiera, sino que está aderezada o aromatizada con diferentes especias del mundo: tandoori, harissa, zaatar, berberé o cajún; y que aporta un aire distintivo a los platos.

Todos estos productos, que ya han llevado a ferias como la de Jaca o el Mercado del Cierzo de Zaragoza, se pueden adquirir en www.lamardesabor.com, así como en diferentes tiendas gourmet de Aragón.

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