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El fin de los peajes en la AP-2 frenará la sangría de fallecidos en la N-II en Aragón, con 62 muertos desde 2011

La gratuidad de la autopista hará que cada día abandonen la carretera nacional 6.000 camiones.

Accidente con tres víctimas mortales en la N-II a la altura de Osera de Ebro
Accidente en 2020 con tres víctimas mortales en la N-II a la altura de Osera de Ebro
Toni Galán

«Esta nacional es un infierno». Lo repetían los alcaldes de los pueblos del trazado de la peligrosa N-II entre Alfajarín y Fraga cada vez que se registraba un accidente mortal. Y tenían motivos para pensarlo. A pesar de sus justas protestas, el desdoblamiento del tramo de la nacional que une Madrid y Barcelona a su paso por la Comunidad nunca se llegó a ejecutar y figura ya entre las deudas históricas sin saldar que tiene el Estado con Aragón. En la última década se han registrado 709 accidentes y se han perdido 62 vidas, las de conductores y pasajeros que murieron por la inacción de ministerios que atendieron con parcheos las demandas de auxilio de los transportistas, los alcaldes y demás usuarios. Las bonificaciones en los peajes de la AP-2 apenas contribuyeron a retirar tráfico pesado. Será la gratuidad de la autopista Zaragoza-Mediterráneo, por el fin de la concesión a Abertis, la única medida capaz de lograrlo. Cuando el miércoles a las 0.00 se alcen las barreras de los peajes, se confía en poder desviar parte de los 6.000 camiones al día que transitan por la N-II y, al reducir la intensidad de tráfico, poner fin a ese injusto goteo de muertos.

Desde el siglo pasado se demanda desde la Comunidad el desdoblamiento del tramo aragonés de la N-II, 102 kilómetros de curvas y desniveles en los que el más mínimo desliz puede provocar un siniestro. Las colisiones frontales han estado detrás de los accidentes más trágicos. Ocurrió en enero de 2020, cuando en una colisión murieron dos transportistas y un conductor de Utebo.

Fue la última vez en la que alzaron la voz los alcaldes, pero no la única. Ni mucho menos. Los regidores de Alfajarín, Nuez de Ebro, Villafranca de Ebro, Osera de Ebro, Pina de Ebro, Bujaraloz, Peñalba, Candasnos y Fragallevan décadas haciéndolo. En años especialmente trágicos, como lo fue 2001, con diez fallecidos y 29 heridos graves, el clamor por el desdoblamiento subió de tono. Pero el coste de la obra, cifrado en unos 420 millones de euros, echaba para atrás al Gobierno. Francisco Álvarez Cascos (PP), entonces ministro de Fomento, fue muy claro: «No es una prioridad. Más aún, cuando existe una autopista prácticamente paralela». Pero no la liberalizó para compensarlo. Tampoco Magdalena Álvarez, José Blanco, Ana Pastor, Íñigo de la Serna y José Luis Ábalos se hicieron cargo. Las mejoras se han limitado a incluir bonificaciones, que han tenido un beneficio limitado.

Se amplió la concesión de la AP-2 hasta 2021, siete años más de lo programado, y se dejaron escapar 10 millones de euros consignados en los presupuestos del Estado de 2018 para retirar camiones de la N-II a la AP-2, una prueba más de la desidia con la que se ha actuado.

Sin alcanzar los diez fallecidos de 2012, casi todos los años se han registrado al menos cinco víctimas mortales en este trazado. Con una sola excepción, 2016, el único año que afortunadamente se cerró en blanco. Aunque el peligro se expande por los 102 kilómetros del eje, hay tramos especialmente trágicos. En el kilómetro 341, entre Alfajarín y Nuez de Ebro, se registraron en dos años (2011-2012) cuatro accidentes mortales. Entre Pina y Bujaraloz, del kilómetro 370 al 376, siete víctimas en 10 años, y del 381 al 385, otras seis. De Bujaraloz a Peñalba, ocho kilómetros (391 al 399) registraron ocho muertos y entre Candasnos y Fraga, 11 kilómetros (411 al 422), diez.

El más mínimo retraso en el autobús escolar ponía en alerta a los que viven en los pueblos del eje de la N-II. Ellos han sido los grandes perjudicados. Respirarán aliviados el miércoles cuando la AP-2 deje de ser de pago, como llevan años reclamando. Aunque les cueste dinero, pues dejarán de ingresar dos millones del Impuesto de Bienes Inmuebles al año. Perderán dinero pero ganarán en salud. Y eso no tiene precio.

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