Aragón
Suscríbete

Eduardo Viñuales: "La naturaleza es la mejor pantalla de móvil que podemos tener"

Viñuales (Zaragoza, 1971) ha escrito un libro distribuido por Valdebro Publicaciones en el que dibuja 30 rutas para observar más de 300 aves en Aragón.

Eduardo Viñuales, junto al río Ebro a su paso por Zaragoza.
Eduardo Viñuales, junto al río Ebro a su paso por Zaragoza.
José Miguel Marco

En su caso, lo de tener la cabeza llena de pájaros es literal.

Sí, para mí la observación de aves llega a ser una sana enfermedad. Los pájaros llenan buena parte de mi disco duro mental.

¿Cómo nace esta afición?

Con 13 años sacaba libros de la biblioteca con un amigo. Un día él cogió una guía de pájaros. Me decía que les tapara el nombre y que él me diría la especie. A mí me parecían todos iguales, pero él identificaba el petirrojo, el mosquitero, el martín pescador… Cuando devolvió la guía, la cogí yo y me los quise aprender.

¿Y después?

El fin de semana solíamos ir al Parque Grande. Teníamos unos prismáticos por casa y empezamos a observar los pájaros de aquella guía. Y así hasta hoy.

¿Qué nos perdemos por ir mirando al móvil en vez de al cielo?

La naturaleza es la mejor pantalla de móvil que podemos tener. A veces no siempre estás en el momento decisivo, pero cuando lo estás lo vives con mucha intensidad.

En ocasiones el espectáculo lo tenemos en la puerta de casa.

Yo vivo en Zaragoza, y enfrente de mi casa hay un edificio que tiene unos huecos en los que crían los vencejos, un animal fascinante que no se posa más que para incubar los huevos y dar de comer a los pollos. Duerme volando en un letargo aéreo. Aquí al lado, junto al puente de Piedra, hay un dormidero de garcillas bueyeras impresionante, parece que estuvieras en Doñana.

En la guía cita unas 300 aves. ¿Conoce a todas con ‘nombres y apellidos’?

Más o menos sí.

¿Cuál es la más especial?

Hay muchas, pero quizá la perdiz nival. Es una reliquia de las glaciaciones que ha quedado acantonada en las islas de montaña de altura, entre los 2.200 y los 3.400 metros del Aneto. Es muy bonita y muy difícil de ver, porque tiene un plumaje que se camufla con la nieve, patas cubiertas de plumas para adaptarse al frío... Es un pájaro fascinante, he ido muchas veces detrás de él, a veces sin éxito.

¿Y cuál es el fenómeno ornitológico más especial de Aragón?

En el Pirineo, en la garganta de Escuain, tenemos el mejor sitio para ver quebrantahuesos posiblemente del mundo. Es un comedero al que acuden pájaros de Francia, de Cataluña y de Navarra. Pero quizá el más espectacular sea la concentración de 45.000 grullas de Gallocanta, que hacen parada y fonda desde el norte de África hasta el norte de Europa. Es un espectáculo propio de los parques naturales africanos.

El águila calva es el ave nacional de Estados Unidos. ¿Cuál sería el de Aragón?

Podría ser el quebrantahuesos, pero hay otro pájaro muy importante aquí, que es la alondra ricotí. Ornitólogos de toda Europa vienen a Aragón solo para verla.

¿Hay turismo ornitológico?

Claro, en Aragón se está potenciando cada vez más. Hay que hacerlo con respeto y con cuidado, porque manejamos un material vivo, un valor que hay que cuidar y mimar para que siga existiendo. Tenemos que disfrutarlo, valorarlo y conocerlo, pero salvando las distancias.

Su libro incluye 30 rutas. ¿Puede recomendar una por provincia?

En Zaragoza vamos a escoger el pantano de Mezalocha. De chavales íbamos con autobús y puedes ver el águila real, el halcón peregrino, las chovas… En Huesca, el salto de Roldán, un mirador con un abismo de 200 o 300 metros en el que ves buitres o quebrantahuesos desde arriba. Y en Teruel, las parameras del Alto Alfambra, un lugar del que nadie habla, en apariencia inhóspito pero que encierra una vida brutal.

¿Se podrían hacer las ruta con los ojos cerrados, al menos a ratos?

El sonido es fundamental. Ahora estamos aquí junto al Ebro y estoy escuchando las grajillas, los vencejos... Es la música más primitiva, es una música maravillosa. El canto del autillo, la flauta de la oropéndola o el chirriar de los vencejos forma parte de nuestras vidas.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión