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coronavirus

Los jóvenes no dudan y reciben con "ilusión" y "alegría" la primera dosis

El grupo de 18 a 21 años, al que se les abrió la citación el pasado miércoles, ya está siendo inoculado en los centros de salud de toda la Comunidad.

Sara Gutiérrez, ayer, mientras le ponían la primera dosis de Pfizer en el centro cívico de Oliver.
Sara Gutiérrez, ayer, mientras le ponían la primera dosis de Pfizer en el centro cívico de Oliver.
Francisco Jiménez

Con ilusión y alegría. Así acudieron este jueves la mayoría de los jóvenes que estaban citados para vacunarse en el centro cívico Manuel Vázquez Guardiola, del barrio Oliver. Lo hicieron con la misma celeridad que el resto de franjas de edad, aunque en este caso con una anticipación inesperada debido al fuerte rebrote de contagios en su colectivo y con cierto estigma por pertenecer a él. "No ha salido. Ha sido superresponsable", puntualizaba Ana Belén Lamuela, madre de Sara Gutiérrez, una joven de 18 años que reconocía que había "merecido la pena" esperar a este momento.

Recibió, como el resto de los presentes, una dosis de Pfizer. "Fue la primera que me salía", declaró, mostrándose más tranquila de cara a a las próximas semanas. "Tenía muchas ganas y es una liberación. Te da seguridad a la hora de salir, sin ese miedo de antes", reconoció. La familia ahora solo espera a que se pueda inmunizar el hermano pequeño, que tiene 14 años.

También más aliviada estaba Paula Unsaín, quien no esperaba poderse coger cita hasta el día 27, según el primer calendario aprobado por el Departamento de Sanidad. "En cuanto lo han adelantado, no he dudado", reconoció. Como todos espera que, tras recibir los dos pinchazos, pueda colaborar a la protección de su familia, sus abuelos y el resto de su círculo más cercano; además de ser de ayuda para que las restricciones se reduzcan un poco.

Solo unos minutos después fue el turno de Cloe Blancas, de 19 años: "Es importante animar a la gente a que se vacune". Para ella, esto es lo necesario para que la situación vaya "un poco mejor" y también para poder estar más tranquila con su familia: "Seguiré preocupándome y teniendo cuidado, pero con más tranquilidad".

Álvaro García también mantendrá las medidas: "No me voy a relajar con el tema de la mascarilla, ni con las aglomeraciones;pero al menos ya hemos dado un paso". Se mostró orgulloso de poder "contribuir" a que la situación se vaya normalizando para que toda la "sociedad esté más segura y no haya tantos casos". Él fue uno de los jóvenes que, tras terminar la Evaluación de Acceso a la Universidad (Evau), disfrutó de una semana de vacaciones con su círculo más cercano. Pero lo hizo con precauciones. "No nos relacionamos apenas con otras personas. Además, entonces todavía era obligatorio el uso de la mascarilla en el exterior y la gente lo cumplía", recalcó. Tampoco estaba abierto el ocio nocturno.

"Cuando salieron todos los contagios de Mallorca y se hizo evidente que los nuevos casos eran prácticamente todos de gente menor de 30 años, jóvenes y adolescentes, vi bastante oportuno que empezaran a abrirnos la vacunación", señaló. Y en cuanto pudo, no receló en apuntarse.

Tampoco lo hizo Érika Ramón, quien tenía "muchas ganas de que llegara este momento". "Es bueno que se haya adelantado porque somos los que más salimos y más nos movemos", reconoció esta joven de 21 años que no ha titubeado en seguir manteniendo las precauciones: "Hasta ahora salías con más precaución por lo que le pueda pasar al resto que a ti". La peor parte de la pandemia –recordó– fueron los meses de confinamiento.

Algo más escéptico fue Rubén García, también citado por pertenecer al grupo de 18 a 21 años. Acudió al centro cívico porque se lo dijo su madre. Aunque no se mostró del todo convencido, su pinchazo sumará para que en el menor tiempo posible se alcance la tan deseada inmunidad de rebaño. Aquella que devolverá la ilusión a millones de personas.

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