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Heraldo del Campo

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El gen que multiplica las ovejas

Investigadores aragoneses han descubierto una variante genética que incrementa el número de crías de oveja en cada parto en algunas variedades autóctonas de Teruel.

La oveja Ojinegra está incluida en la IGP Ternasco de Aragón.
La oveja Ojinegra está incluida en la IGP Ternasco de Aragón.
CITA

Un equipo formado por investigadores de varias organizaciones aragonesas ha identificado una variante génica en las razas Ojinegra, Cartera y Maellana asociada al incremento de la prolificidad (número de corderos nacidos por parto). En esta variante, denominada Grivette, y que ya había sido descrita previamente en otras razas extranjeras, y en las razas españolas Rasa aragonesa y Ovella Galega, el incremento de la prolificidad pasa de 1,3 a 1,8 corderos por parto.

Este trabajo se enmarca dentro del proyecto TerGenOvi, vinculado al Centro de Innovación en Bioeconomía Rural (CIBR) de Teruel y al Fondo de Inversiones de Teruel. El proyecto TerGenOvi tiene como objetivo "establecer actuaciones en el ámbito de la mejora genética ovina que permitan la mejora en la eficiencia productiva de las explotaciones de razas ovinas autóctonas de Teruel para mejorar su sostenibilidad económica, ambiental y social", explica Jorge Hugo Calvo, investigador Araid adscrito al CITA.

En este sentido, esta variante génica puede utilizarse para seleccionar como reproductores animales portadores de la misma, o bien eliminarla de la explotación, según las necesidades, ya que "una mayor prolificidad puede generar problemas de manejo del ganado", apunta Calvo. La variante se ha encontrado en una frecuencia de alrededor del 1% de los animales estudiados en las tres razas.

Para ello, se ha llevado a cabo la asignación de paternidad y de variantes génicas asociadas a caracteres productivos, como la prolificidad, mediante un panel de marcadores genéticos de tipo SNP, incorporando esta información a los diferentes esquemas de selección.

La Cartera surge de un cruce entre Rasa Aragonesa y Merina.
La Cartera surge de un cruce entre Rasa Aragonesa y Merina.
CITA

En peligro de extinción

Cabe destacar que dos de estas razas se consideran en peligro de extinción (Cartera y Maellana), dotándolas de una nueva herramienta innovadora que pueden utilizar en sus explotaciones con el objetivo de aumentar la eficiencia de sus producciones, aunque, obviamente, "no se puede afirmar que este nuevo avance vaya a librarlas de este peligro, pero sí que contribuye a la protección de un patrimonio genético de razas propias que, entre otras ventajas, se adaptan mucho mejor al medio en el que viven", afirma el investigador.

La raza Cartera surge de un cruce entre Rasa Aragonesa y ovejas de raza Merina. Debe su denominación al sobrenombre de su creador, Bernabé Martín, ‘El Cartero’. Destinada a carne y a lana, es una de las variedades que aún hoy mantienen la trashumancia.

Aunque se consideró una variedad de la Rasa Aragonesa, la evolución de la oveja Maellana la ha llevado a ser considerada una raza propia. Además de estar pendiente su incorporación a la IGP Ternasco de Aragón, estos animales contribuyen al mantenimiento de los paisajes controlando la maleza. Y la oveja Ojinegra es la variedad más abundante de las tres. Está incluida en la IGP Ternasco de Aragón. Se destina a producción de carne, principalmente de ternasco y de lechal, y su presencia garantiza el paisaje agrario.

La raza Maellana se considera en peligro de extinción.
La raza Maellana se considera en peligro de extinción.
CITA

La importancia del sector del ovino va más allá del ámbito económico y abarca también importantes aspectos sociales y ambientales. La capacidad de aprovechamiento de recursos pastables de zonas marginales contribuye al asentamiento de la población rural, evitando el despoblamiento de las zonas más desfavorecidas.

En Aragón, crea la oportunidad de ser una alternativa laboral en zonas rurales difíciles, utilizando razas autóctonas que suponen un patrimonio genético y cultural único, y que están mejor adaptadas al territorio donde se explotan. Además, la ganadería provee de unos servicios ecosistémicos únicos, como son el mantenimiento del paisaje agrario, la prevención de incendios forestales o de conservación de la biodiversidad.

En este proyecto trabajan investigadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), la Fundación Agencia Aragonesa para la Investigación y Desarrollo (Araid), y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria (INIA), en colaboración con la Asociación de Ganaderos de raza Ojinegra (Agroji), la Asociación de Ganaderos de Raza Maellana (Arama), la Asociación de Ganaderos de Ovino de Raza Cartera (Angorca) y UPRA-Grupo Pastores.

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