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Aragón

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Una cantera de maestros para los futuros pastores

San Juan de Plan ha formado a 15 ganaderos para convertirlos en tutores de la primera escuela de pastores de Aragón, un proyecto que arrancará en primavera.

San Juan de Plan ha sentado las bases para abrir en el Pirineo la primera escuela de pastores de Aragón, un centro concebido para dignificar un oficio muy sacrificado y desconocido sin reconocimiento profesional ni sitio en el sistema educativo de la Comunidad. Concluida la fase previa del proyecto, consistente en formar a ganaderos como tutores de los futuros pastores, la previsión es empezar en primavera con los alumnos.

A las clases asistió Asun Ballarín, ganadera y veterinaria, quien asegura que el proyecto ha sido recibido con entusiasmo en el valle. "El sector está tan de capa caída que supone un soplo de aire fresco. Los ganaderos ven que se hace algo por dignificar su profesión, porque se quiere que haya un título de pastor". La formación consistió en "enseñar a los futuros enseñantes de pastor", sobre todo a que aprendan habilidades de comunicación para saber transmitir sus conocimientos, así como criterios de evaluación de los alumnos.

Contó con una psicóloga y con profesores del instituto de formación agraria de Monflorite, además de la experiencia de las escuelas de pastores de Oloron (Francia) y Oñati (País Vasco). Iban a viajar allí, pero la pandemia obligó a hacer una visita virtual. También se impartieron clases prácticas en explotaciones ganaderas en las que ensayaron su destreza como maestros.

Ernesto Ferrer es uno de los tutores que siguió la formación para "aprender a enseñar". Este ganadero de ovino y caprino de San Juan de Plan, de 45 años, que se traslada con el rebaño en invierno a Almudévar y Tardienta, lo ve como "un motor de desarrollo del valle de Chistau", un revulsivo para favorecer "que la gente se quede a vivir allí". No hay mano de obra cualificada, asegura. "El oficio de pastor es vocacional y si formas a gente con vocación puede asentarse en el medio rural, donde ahora mismo existen pocas expectativas". También es un trabajo muy desconocido. "Resulta más difícil de lo que parece, por eso la escuela es importante". Ferrer hace hincapié en el papel de la ganadería para aprovechar los recursos del medio natural y ayudar a su conservación, al tiempo que se fomenta una producción agroalimentaria de calidad.

Manejo en los puertos

La formación de los tutores acabó en noviembre. Durante 80 horas se preparó a 15 personas, profesionales del sector. Según explica el alcalde de San Juan de Plan, Roberto Serrano, se han mantenido encuentros con los departamentos de Educación y Agricultura y ahora se está a la espera de poder hacerlo con el Instituto Aragonés de Empleo para trabajar en una formación reglada. "Nuestra idea es empezar ya con alumnos esta primavera y que en verano pudiesen hacer prácticas para el traslado de ganados y su manejo en los puertos". Asegura que se han generado muchas expectativas. "Nos basamos en que hay gente que ya ha solicitado información y en la experiencia de escuelas como Rialp, en Cataluña", donde hubo 35 solicitudes para 15 plazas.

El proyecto de San Juan de Plan, que cuenta con el respaldo de la Diputación de Huesca, ha atraído el interés de la Fundación Monte Mediterráneo, con la que el Ayuntamiento acaba de firmar un convenio. Esta entidad aboga, entre otros objetivos, por la explotación sostenible y ecológica del territorio con diferentes tipos de ganado. Su presidenta, Andrea-Ernestine Lüdeke, visitó San Juan de Plan para conocer la iniciativa sobre el terreno. "Nos une la ganadería extensiva ovina y la inquietud por la incorporación de los jóvenes", señala, muy interesada en la experiencia de formar a ganaderos como tutores de los jóvenes.

Un oficio desprestigiado

En su opinión, la Formación Profesional reglada no se ajusta al perfil de los pastores de alta montaña y trashumantes. Además, "socialmente es un oficio desprestigiado y lo queremos dignificar, porque un pastor no solo es alguien que gestiona un rebaño en la montaña para protegerlo de lobos y osos". Lüdeke pone el énfasis en su labor en el ecosistema, su contribución a mantener la biodiversidad. "Hay que saber de meteorología, nutrición, bienenestar animal..., y debemos apoyarlos porque han perdido el reconocimiento social".

La Fundación, a través del proyecto Ovinnova, gestina 7.500 ovejas de 20 ganaderos de Andalucía y Extremadura que van en trashumancia a León y Palencia. "Allí no hay ningún pastor de menos de 50 años. Son del sur y quieren enviar a sus rebaños a los puertos del norte, pero necesitan pastores". En este sentido, valora el paso dado por San Juan de Plan para que ganaderos que gestionan rebaños transmitan sus conocimientos. "Resulta clave para la supervivencia del oficio", concluye Lüdeke.     

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