Despliega el menú
Aragón

vuelta a clase

Educación insta a evitar que los alumnos salgan al recreo y permite flexibilizar las entradas para limitar riesgos

La vuelta a clase tras Filomena se produce en Aragón con la mayoría de los accesos despejados, pero con hielo en muchos patios.

Los escolares de Aragón regresan este miércoles a clase tras la suspensión de la docencia durante dos días a consecuencia de la borrasca Filomena. Lo harán con casi todas las entradas y accesos despejados de la nieve y el hielo acumulado durante el fin de semana. No ocurrirá lo mismo con los patios, puesto que muchos de ellos todavía tienen restos del temporal, según confirmaron directores de colegios e institutos de la Comunidad. Para evitar peligros innecesarios, desde el Departamento de Educación de Aragón se envió este martes una serie de indicaciones, entre las que se incluía la posible "flexibilización" en la organización de las entradas y salidas de los centros educativos y la recomendación de no usar los espacios de recreo "ante el mínimo riesgo".

Con una pala y un cepillo. Este es el equipamiento con el que Carlos Polo, oficial de mantenimiento del colegio Domingo Miral de Zaragoza, abrió los primeros caminos dentro de las instalaciones educativas para asegurar el acceso. "Fue mucho trabajo", reconoció. El colegio cuenta con tres edificios –dos años, infantil y primaria– y todos los niños pasan por el patio antes de entrar a las aulas. "Vivo en el colegio y el domingo ya pasé a ver si funcionaba la calefacción y vi que todo era un manto blanco de dos palmos de nieve. Asustaba un poco porque me iba a tocar a mí hacer camino", recalcó. Por ello, pidió ayuda al Consistorio. Las brigadas municipales trabajaron tanto en la limpieza del patio como en quitar las ramas que se habían roto y existía riesgo de que cayeran.

Estas situaciones se repitieron en muchos de los centros de la Comunidad y en algunos casos hasta las familias llegaron a colaborar con sus propios medios para intentar que estuvieran hoy en las mejores condiciones. "El Ayuntamiento nos ha mandado sal y hemos pedido voluntarios para ayudar a hacer caminos para moverse por el patio, ya que estaba todo lleno de nieve", explicó Raquel Gracia, presidenta del Ampa del colegio Parque Venecia. En ese mismo barrio, los padres y madres del María Zambrano, se acercaron a limpiar el camino que sus hijos tendrán que recorrer este miércoles para acudir al comedor, entre otros espacios del centro.

En el colegio Valdespartera, que también tiene problemas con la caldera, recibieron sal y con ella los oficiales de mantenimiento pudieron abrir caminos para el llegar hasta las aulas. "El acceso es posible, aunque si hiela durante la noche, podríamos tener que trasladar las filas de primaria a debajo del porche, como se hace cuando llueve", explicó Mercedes Ramos, directora del centro.

El Ayuntamiento de Zaragoza trabajó este martes en al menos la mitad de los colegios de la capital, "que eran los que presentaban problemas de accesibilidad o derivados de la nevada", según especificó el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, quien detalló que se ha contado con más de 20 operarios de las brigadas de arquitectura y que, además, se han contratado los servicios de tres empresas "con maquinaria suficiente y otros 22 trabajadores".

El Consistorio zaragozano dio orden de encender la calefacción en todos los centros educativos y lleva así alrededor de 72 horas. Durante la última noche, confirmó Serrano, también continuó funcionando. En Huesca, los más de 200 operarios de los equipos de intervención del Plan de Emergencia Municipal de Vialidad Invernal (Pemuvi) también prestaron especial atención a la creación de zonas de tránsito para facilitar un acceso seguro de los alumnos a los colegios e institutos. Por su parte, el Departamento de Educación contrató a una empresa para ayudar a los institutos en la limpieza y adecuación de sus instalaciones. Asimismo, trasladó la máxima de "intensificar el funcionamiento de los sistemas de calefacción" tanto cuando el alumno esté en el centro como cuando ya no quede nadie.

"La diferencia de temperatura es abismal. El viernes pasado prácticamente había que estar con el forro polar dentro del colegio, ahora hay unos 22 o 23 grados", explicó Polo, quien incidió en que, a pesar de los esfuerzos, cuando regresen los alumnos "volveremos a tener los problemas de temperatura normales con la ventilación de la pandemia". 

Protocolos de ventilación

El Ayuntamiento de Zaragoza trabaja con la Universidad de Zaragoza en la elaboración de un protocolo de ventilación para los colegios, que será presentado próximamente. La continua ventilación de las aulas –diez minutos entre clase y clase– supone un verdadero problema para alumnos y docentes que deben convivir con temperaturas nada confortables. Una situación que empeora cuando en el exterior los termómetros se encuentran bajo cero, como ocurre en muchos puntos de la comunidad aragonesa.

Por ello, el grupo parlamentario de Ciudadanos (Cs) en las Cortes de Aragón reiteró este martes su petición de invertir en medidores de CO2 para optimizar la ventilación natural en las aulas durante la pandemia y aminorar los problemas que se darán a partir de este miércoles con la ola de frío y la vuelta a clase. El portavoz de Educación de la formación, Carlos Trullén, explicó que en noviembre ya solicitó la instalación de filtros Hepa y medidores de dióxido de carbono.  Sin embargo, fuentes de Educación señalaron que la postura respecto a este tema no ha cambiado.

Los expertos reconocen que mientras dure la pandemia habrá menos confort térmico en las clases y se irá el calor por la ventana. Sin embargo, "abrir las ventanas totalmente es una ventilación desproporcionada", puntualiza Carlos López Serrano, miembro de la Comisión de Ventilación y Climatización del Consejo General de Ingenieros Industriales, que acaba de publicar un documento con consejos para la vuelta al aula.

Aconseja hacer "de cinco a seis cambios de aire por hora con las ventanas abiertas solo unos centímetros" hasta que el CO2 quede "por debajo de 700 partes por millón" en el medidor. Y con la puerta abierta. "Es más importante abrir todas un poco que abrir una mucho". Además, contrariamente a lo que se recomienda, cree que hay que ventilar mientras están los alumnos en clase, y no solo antes de que entren o cuando salen.

Etiquetas
Comentarios