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Aragón

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Requena: "Lo histórico de este episodio de nieve no es la precipitación sino su extensión y persistencia"

El delegado territorial de la Aemet en Aragón explica que el año pasado la borrasca Gloria fue mucho más cruda que Filomena en la provincia de Teruel. En Zaragoza han caído 23 litros en forma de nieve y no se espera más, y advierte de que la borrasca se centra ahora en el sur de Huesca.

NIEVE EN ZARAGOZA POR LA BORRASCA FILOMENA, GRAN VIA, UNIVERSIDAD Y PARQUE GRANDE / 09-01-2021 / FOTOS: FRANCISCO JIMENEZ[[[FOTOGRAFOS]]]
Las brigadas municipales se esfuerzan en abrir caminos en el manto blanco
FRANCISCO JIMENEZ

Lleva más de 40 años en la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) -30 de ellos en Aragón- y no recuerda un episodio de nieve en toda la Comunidad, sin excepción, como el que se dio el sábado. Rafael Requena, delegado territorial del Aemet, explica que el grueso de la precipitación en forma de nieve ya ha pasado, pero que en los próximos días aún queda frío, lluvia y bastante hielo por delante. “En Zaragoza ya no va a haber problemas de nieve y tampoco de heladas, con lo que en la capital lo peor ya ha pasado. Sí que se espera mucho frío al norte de Huesca y en zonas de Teruel, pero hay que contar con que antes de la borrasca ya se habían dado temperaturas de veinte bajo cero”, explica Requena. En la ribera del Ebro, de hecho, Aemet ha rebajado la alerta de riesgo máximo a partir de este mediodía.

Filomena ha dejado notables registros de nieve por toda la Comunidad que superan de largo la precipitación de meteoro blanco caída en 2005, la última gran nevada. De hecho, aunque habitualmente se abuse del epíteto “histórico”, los expertos sí consideran que el episodio vivido este fin de semana se recordará por mucho tiempo. “Más que por la cantidad de precipitación, que en realidad fue débil, por su persistencia. En Zaragoza estuvo nevando durante unas siete horas y eso se acumula”, explican. 

23 litros en Zaragoza

De hecho, la nevada del sábado en Zaragoza no tardó en superar en cantidad de precipitación a la de febrero de 2005. A las seis de la tarde ya se habían registrado 17 litros por metro cuadrado, mientras que hace quince años en toda la nevada se recogieron once. “En total estaremos hablando de unos 23 litros caídos desde la noche del viernes, lo que no es mucho en cantidad pero sí cuando se acumula en forma de manto blanco”, apunta Requena. Para el delegado, no obstante, lo más llamativo es el paso de Filomena por Teruel, donde ha estado activa más de tres días y, aún así, no ha tenido las consecuencias de la borrasca Gloria del año pasado. “Olvidamos muy pronto, pero entonces cayeron hasta 200 litros en Valderrobres y hubo decenas pueblos aislados”, apunta, al tiempo que señala que aquella borrasca fue más localizada y Gloria se ha repartido más. Eso sí, en las próximas 24 horas auguran problemas al sur de la provincia de Huesca, donde “van a caer entre 30 y 40 litros por metro cuadrado”, con lo que se hace una llamamiento a la precaución.

Espesores de nieve

Conocer al detalle la temperatura y el dato de precipitación en pleno temporal no es tarea fácil porque algunos pluviómetros, incluso pese a estar calefactados, no dan abasto para tiempo de fundir toda la nieve acumulada en sus cajetines. Requena comenta que, aunque habitualmente se suele hablar de espesor de nieve para comparar datos históricos, estas mediciones a veces son engañosas porque depende de lo apelmazada que está la nieve. “A veces caen 10 litros por metro cuadrado en Candanchú, que es muy poquico, y consigues 25 centímetros de espesor, que es destacable”, apunta. En las calles de Zaragoza capital Filomena llegó a dejar más de 20 centímetros de nieve si se mide con una simple regla (unos jalones), pero todo depende de la calidad de la nieve, si es seca o húmeda, y de cómo se va amontonando.

Rafael Requena, que puede que sea hoy el hombre más solicitado de Aragón y al que se le solapan las reuniones con Delegación del Gobierno, Protección Civil, Bomberos, etc., insiste en que en Zaragoza no se esperan grandes problemas con las bajas temperaturas y el deshielo (se ha rebajado, de hecho, el nivel de alerta en la ribera del Ebro), pero sí advierte de que el viento y el suelo húmedo pueden causar más estragos en zonas de Barbastro y alrededores.

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