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El 2020 en Aragón: afrontar la covid como única prioridad

Agentes políticos y económicos aúnan esfuerzos para frenar la pandemia y diseñar proyectos para captar fondos europeos.

Aplausos a los sanitarios de la uci del Clínico, los firmantes de la estrategia aragonesa para la recuperación, una enfermera de la uci y filas en el comedor social.
Aplausos a los sanitarios de la uci del Clínico, los firmantes de la estrategia aragonesa para la recuperación, una enfermera de la uci y filas en el comedor social.
Oliver Duch/G. Mestre/Heraldo

Cuando en marzo llegó la covid, todo se paralizó. El Gobierno aragonés, centrado en ejecutar el primer presupuesto de la legislatura, tuvo que cambiar de rumbo para fijar, como única prioridad, combatir la crisis sanitaria y económica de la peor pandemia en cien años. El letal SARS-CoV-2, que deja ya más de 150.000 infectados y 2.800 fallecidos en la Comunidad, nos recordó que somos vulnerables. Solo ahora, con el inicio de la campaña de vacunación, atisbamos la luz al final de un túnel por el que seguiremos deambulando en penumbra durante meses. Con miedo a nuevas ondas epidémicas. A que aumenten las filas del hambre. A que se dispare el paro.

Nada hacía presagiar este desenlace en enero cuando mirábamos de reojo a Wujan (China) mientras Pedro Sánchez era investido presidente con cuestionables apoyos a los que se sumó Teruel Existe. Se insistía desde la Comunidad en mantener la unidad de España y Javier Lambán, líder del cuatripartito (PSOE, PAR, Podemos y CHA) que gobierna Aragón, reivindicaba una reforma de la financiación autonómica que se negociará en 2021.

La borrasca Gloria causó estragos en Aragón, se anunció una mesa de diálogo sobre los embalses (ahora estancada), se celebró ‘in extremis’ la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), los agricultores tomaron Zaragoza con sus tractores para denunciar la "desesperación del campo"... Y lo que nos hacían creer que era una gripe se confirmó como la mortífera pandemia que en realidad era.

Tal fue así que del 14 de marzo al 21 de junio vivimos confinados. La asistencia sanitaria se tensionó hasta límites insospechados, con condenas a la DGA_por carecer de material de protección y el relevo de Pilar Ventura por Sira Repollés. Las residencias, que superan los 1.300 fallecidos, se erigieron como el epicentro de la pesadilla. Los aplausos desde los balcones no lograban acallar las sirenas de las ambulancias en abril y marzo. Solo en los cementerios reinaba el silencio, el de la desesperación de los que despedían en soledad a las víctimas de la pandemia.

En la desescalada afloró el desastre económico con filas de hambre en entidades sociales, un tercio del comercio y la hostelería en la cuerda floja y 100.000 aragoneses en paro o con problemas de trabajo.

El 1 de junio todos los partidos (excepto Vox), los agentes sociales y los municipios (FAMCP) firmaron la Estrategia Aragonesa para la Recuperación Económica y Social, un plan con 273 propuestas para afrontar la crisis. Tras un tímido arranque se concretará en el presupuesto de 2021, el mayor de la historia (7.554 millones).

Fía Aragón su lucha contra la crisis económica a los fondos europeos que, según Lambán, podrían aportar mil millones a la Comunidad. La DGA_ha hecho los deberes y, en colaboración con la iniciativa privada, dispone de una amplia cartera de proyectos a la espera de que Sánchez concrete cómo será el reparto. Aunque este 2020 no ha sido un año en blanco. El centro logístico de Bon Àrea en Épila, el proyecto de Amazon Web Service y el desarrollo de las eólicas han seguido adelante. Sí paró, para siempre y sin transición justa, la central térmica de Andorra, dejando un negro futuro en las Cuencas Mineras.

También se ha renovado la política y la educación.Maru Díaz y Joaquín Palacín tomaron las riendas de Podemos y CHA; Ramón Celma y Gerardo Oliván, del PP en_Zaragoza y Huesca;_Daniel Pérez Calvo, de Cs Aragón;_y Julio Calvo, de Vox en Zaragoza. El rector de la pública, José Antonio Mayoral, repite y Berta Sáez asume la gestión de la Universidad San Jorge.

Con la hostelería y el comercio en situación límite por culpa de restricciones para frenar la pandemia, se afronta hoy la campaña de vacunación con la esperanza de que yerren los que vaticinan otra ola en enero y la mirada puesta en junio, cuando se prevé que el 70% de los aragoneses sean inmunes a la covid.

El 2020 en Zaragoza: Sin Romareda, pero con nuevo mercado

Ofrenda espontánea en la plaza del Pilar el día 12 de octubre (izda.). Homenaje a las víctimas y trabajadores (dcha.).
Ofrenda espontánea en la plaza del Pilar el día 12 de octubre (izda.). Homenaje a las víctimas y trabajadores (dcha.).
F. Jiménez/G. M.

Enero de 2020 se asomó en Zaragoza como casi siempre: con toneladas de basura en las calles tras una noche de fiesta. Fue el mes en que se inició la huelga de los trabajadores de los parques, en que el gobierno PP-Cs aprobó su primer presupuesto, en que se hundió tres centímetros el forjado del parquin de la plaza de Salamero y en que el exalcalde Belloch recibió la Medalla de Oro de la ciudad. El Real Zaragoza cerraba el mes con una trabajada victoria y el Ayuntamiento soñaba con un acuerdo para impulsar un estadio de fútbol que sustituyera a la vieja Romareda. Mientras, llegaban noticias de los primeros muertos en China por una suerte de neumonía desconocida.

AL FIN EL MERCADO CENTRAL. Febrero empezó con la primera subida del bus en siete años y con la inauguración de la reforma del Mercado Central, que, lleno hasta los topes, se convirtió en atracción ciudadana. Pilar Alegría dejaba su puesto como portavoz del PSOE en el Ayuntamiento para convertirse en nueva delegada del Gobierno y el transporte urbano iba a rebosar. Se presagiaba un año de récord de usuarios. Zaragoza se preparaba para iniciar marzo con el estreno de Cabify y los preparativos de la Cincomarzada, mientras el Ayuntamiento y la DGA ultimaban los detalles para una cita histórica: su primer consejo bilateral. Y de repente, la covid-19 se convirtió en pandemia y la realidad nos cruzó la cara.

GABINETE DE CRISIS. El año comenzó de nuevo ese 14 de marzo que encerró a la ciudadanía en sus casas y vació las calles. En el Ayuntamiento, el alcalde, Jorge Azcón, organizó un gabinete de crisis con el asesoramiento del profesor Juan José Badiola. Los buses y tranvías empezaron a desinfectarse a diario, se habilitó el pabellón de Tenerías para los sintecho, el transporte urbano perdió un 95% de sus usuarios, se cerraron parques, comercios, bares, se suspendió la Semana Santa, se organizaron campañas solidarias, se peatonalizaron calles. Los partidos llegaron a un acuerdo por el futuro de Zaragoza, para plantar cara a la crisis. Fue un oasis en la tierra de confrontación que suele ser el Consistorio.

LA REBELIÓN DE LOS ALCALDES. La crisis acarreó un desplome de la economía y, por tanto, de los ingresos locales, mientras subían los gastos y se rebajaban tasas e impuestos a los sectores castigados por la pandemia. El alcalde, ante el cataclismo, empezó a movilizarse con los regidores de otras ciudades por la falta de ayudas. Azcón, que ejerció de líder de la revuelta, logró el éxito de tumbar el decreto estatal que fijaba las ayudas, que dejaba sin recursos a Zaragoza._Había que buscar dinero y renunciar a lo menos urgente.

PROYECTOS NUEVOS. La pandemia postergó la soñada Romareda, mientras nacían proyectos nuevos, como el futuro hospital privado que impulsará el Grupo Quirón y que ha supuesto al Ayuntamiento más de 16 millones. También se inició la prolongación de Tenor Fleta, ese viejo proyecto que pasaba de gobierno en gobierno sin comenzar nunca, o se anunciaron obras para animar la economía, como las reformas de las plazas de Santa Engracia y Salamero o la vetusta avenida de Navarra. Ha sido un año sin Fiestas del Pilar. Aunque la Ofrenda virtual batiera récords de visitas, no fue lo mismo. La Medalla de Oro fue para los sanitarios, todavía pendiente de entrega formal.

Y ASÍ SE ESCAPA 2020. Sin presupuesto, sin Romareda, sin ayudas del Estado, sin acuerdo con la DGA para mejorar las relaciones bilaterales, pero con la ilusión de que la vacuna, a partir de hoy mismo, permita vislumbrar este enero una ciudad mejor, libre de su pesadilla. Y con los 1.311 zaragozanos muertos en la memoria.

El 2020 en Huesca: la apuesta de Amazon y del Ejército

Pese a la covid, 2020 invitó a aferrarse a las buenas noticias. La capital celebró la reapertura del cuartel y el desembarco del gigante tecnológico

El 2020 será recordado como el año que Huesca volvió a figurar en el mapa militar español. La reapertura del cuartel Sancho Ramírez, con el despliegue de 700 militares de una unidad clave del Ejército, ha supuesto un incentivo para una ciudad necesitada de buenas noticias. La pandemia frustró la guinda del pastel, la celebración del Día de las Fuerzas Armadas con la presencia de los Reyes, pero el premio de consolación fue su elección para acoger el desfile del 2021.

EL GIGANTE TECNOLÓGICO. En el balance del año que concluye, la capital oscense consiguió otra baza, esta en el sector tecnológico. El Parque Walqa no pasa por sus mejores momentos, pero justo enfrente, en la Plataforma Logística, desembarcaba Amazon Data Services Spain, que empezó en verano a levantar el que será uno de los tres centros de datos que construirá en Aragón.

CARA Y CRUZ DEL TURISMO. Otro sector económico, con un peso relevante en la economía altoaragonesa, el turismo, se tambaleaba por la pandemia. El tirón de la montaña como destino seguro provocó un aluvión de visitantes en verano, pero el invierno ha empezado plagado de incertidumbres, con el parón del sector de la nieve por las duras restricciones para viajar incluso por el interior de Aragón.

PRIMEROS REBROTES. Y eso que, justo en el inicio de la época estival, los rebrotes detectados en las comarcas orientales provocaron que el Bajo Cinca, el Cinca Medio y La Litera fueran las primeras del país en dar un paso atrás en la desescalada. Empezaba la segunda oleada, que ponía a Aragón en la zona roja de la pandemia. El brote en un almacén de fruta de Zaidín sería el primero de muchos que obligarían a estar en alerta durante toda la campaña de recolección.

Un temporero, este verano en Fraga.
Un temporero, este verano en Fraga.
R. G.

LOS BIENES, MÁS CERCA. El año se cierra con una fecha para la historia, la del 15 de febrero del 2021, señalada por el juez para poner fin a un litigio de 25 años entre Aragón y Cataluña. El retorno de las 111 obras de arte de las parroquias retenidas en el Museo de Lérida ha empezado la cuenta atrás.

UNA CONDENA HISTÓRICA. De la crónica judicial, pero en otro ámbito, destacó un nombre propio, el de Iván Pardo, y una sentencia, la primera condena de prisión permanente revisable dictada en la Comunidad Autónoma. La vista oral y el posterior fallo contra el asesino de la niña de 8 años Naiara Briones en Sabiñánigo cerró uno de los capítulos más espeluznantes de la historia criminal de la provincia.

El 2020 en Teruel: cierra la térmica; el aeropuerto crece

La provincia se despide de un año muy duro, marcado por el cerrojazo al carbón y la grave afección de la pandemia en las residencias de mayores

Salvo por que los trenes ‘tamagotchi’ seguían averiándose, 2020 arrancó en Teruel de forma distinta. Nunca el voto de un diputado turolense en el Congreso había sido tan decisivo para la formación del Gobierno en Madrid, pero la microfragmentación de la Cámara Baja hizo que el sí de Tomás Guitarte, de la agrupación de electores Teruel Existe –el movimiento ciudadano se estrenaba como fuerza política– fuera necesario para la investidura del socialista Pedro Sánchez el 7 de enero.

ADIÓS A LA TÉRMICA. El año no pintaba bien. Tras 4 décadas de actividad minero-eléctrica, la central térmica de Endesa en Andorra decía adiós a la provincia de Teruel sin que hubiera recambio industrial. Desde los primeros días de 2020, hasta su cierre definitivo en el mes de julio, los trabajadores salieron a la calle para exigir un empleo alternativo que a día de hoy aún no ha llegado.

Trabajadores de la central térmica de Andorra protestan por el cierre.
Trabajadores de la central térmica de Andorra protestan por el cierre.
A. G./BK

UN METRO DE NIEVE. Al frío que producía dar cerrojazo a uno de los sectores con más empleo, el del carbón, se unió a finales de enero el que trajo la borrasca Gloria, dejando caer una capa de nieve de más de un metro de grosor en localidades del Maestrazgo y el Matarraña que causó graves daños en pabellones deportivos y explotaciones agropecuarias, al venirse abajo los techos de muchas instalaciones.

IGOR EL RUSO RINDE CUENTAS. Los turolenses revivieron, también en enero, el episodio más sangriento de su historia reciente. Igor el Ruso se sentó en el banquillo de los acusados –dentro de una cabina blindada– para rendir cuentas por dos intentos de asesinato en Albalate del Arzobispo, un suceso al que seguiría –aún sin juzgar– el triple crimen que cometió en Andorra a finales de 2017 contra dos guardias civiles y un ganadero.

GOLPE A LAS RESIDENCIAS. La covid, que llegó a Teruel después de la recreación de las Bodas de Isabel de Segura más concurrida de la historia –90.000 visitantes–, se cebó en marzo y los meses siguientes con las residencias de mayores, cobrándose la vida de decenas de ancianos. Truncó, además, la economía de la provincia, fuertemente apoyada en el turismo.

EL AEROPUERTO DESPEGA. En medio de este panorama, destaca la febril actividad del aeropuerto de Teruel, con sus instalaciones llenas de aeronaves y en proceso de ampliación. El deporte también insufló optimismo en tiempos difíciles. Algunos de los mejores pilotos del mundo –Rins, Mir o Masià– corrieron en octubre por las pistas de Motorland y el CV Teruel logró la Supercopa, el primer título de la temporada.

2020 en Aragón: un año para olvidar, un año para recordar.
2020: un año para olvidar, un año para recordar.
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