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Aragón

Covid-19

Cerca de 200 controles y más de 40 multas en los primeros dos días de las Navidades

La Guardia Civil ha identificado en las últimas horas a 1.625 personas en toda la Comunidad.

La Policía Local de Huesca, en uno de los controles de ayer en la capital altoaragonesa
La Policía Local de Huesca, en uno de los controles de ayer en la capital altoaragonesa
Pablo Segura

Hasta 41 personas han sido propuestas para sanción por la Guardia Civil en los primeros dos días de controles a la movilidad por la covid-19 en Aragón. Según datos de la Delegación del Gobierno, hasta ayer se habían hecho en toda la Comunidad 197 controles y se había identificado a 1.625 ciudadanos. Las multas por incumplir las restricciones perimetrales y el toque de queda parten de los 300 euros y pueden alcanzar los 60.000, según datos del Ejecutivo regional.

Las propuestas de sanción de las últimas 48 horas corresponden, principalmente, a ciudadanos que no pudieron acreditar el motivo del desplazamiento o que, directamente, se encararon a los agentes. Para cambiar de provincia o entrar a la Comunidad autónoma es necesario presentar una declaración responsable con los datos de la persona a la que se va a visitar, ya que, de lo contrario, el viaje no está justificado. 

Inicialmente estaba previsto levantar esta semana el confinamiento provincial, pero la evolución de los contagios hizo que el Gobierno de Aragón diese marcha atrás, de modo que solo están permitidos los reagrupamientos familiares, no los desplazamientos por motivo de turismo.

La previsión es que el número de sanciones aumente en las próximas horas, ya que a las 41 de la Guardia Civil hay que sumar las de la Policía Nacional y las de las policías locales de la Comunidad.

La Unidad Adscrita, por su parte, viene haciendo en las últimas horas controles en los accesos a la estación de Astún, la única abierta. Solo el pasado jueves se levantaron cuatro actas, tres a esquiadores de Zaragoza y una a otro procedente de Navarra. Las inspecciones, según apuntaron fuentes consultadas por este diario, se intensificarán de cara a este fin de semana, ya que se prevé un incremento de los esquiadores.

Durante las primeras horas apenas acudieron unas 200 personas, aunque, sobre todo mañana, se espera una mayor afluencia.

Una vez emitidas, las propuestas de sanción serán trasladadas a Salud Pública, que será la encargada de tramitarlas. A pesar de estas excepciones, fuentes de la Guardia Civil y la Policía Local de Zaragoza destacaron que las horas centrales de la Nochebuena y la Navidad estuvieron marcadas por la tranquilidad y que, en líneas generales, los aragoneses acataron las restricciones.

Los controles no han tenido un carácter fijo, sino que se han repartido "de forma aleatoria" a lo largo del día en distintos puntos de la Comunidad, según explicaron desde la Guardia Civil de Zaragoza. Ocurrió, por ejemplo, en Daroca, donde los agentes se apostaron a media tarde.

Desde Guardia Civil apuntaron que durante estas inspecciones se pide a los conductores que aporten la declaración responsable y la documentación que acredita su veracidad. "Y si lo hacen y posteriormente resulta no ser cierta también se les propone para sanción", señalaron dichas fuentes.

En Teruel, la Guardia Civil estuvo en el kilómetro 73 de la A-23 o en Libros, en la N-330 en dirección Cuenca. En total se han establecido alrededor de una decena de puntos de control. "Las inspecciones se han intensificado durante todas las fiestas. Por el momento, la gente está cumpliendo", afirmaron fuentes del cuerpo.

En lo que respecta a los movimientos entre provincias, la jornada de ayer estuvo marcada por la tranquilidad en las carreteras, según destacaron desde la Dirección General de Tráfico (DGT).

Vigilancia en las ciudades

Los agentes también supervisaron el cumplimiento del toque de queda, que se alargó el jueves hasta la 1.30 con carácter excepcional. Aunque hubo avisos, al menos en Zaragoza no se tiene constancia de incidentes de relevancia.

La Policía Local mantendrá, además, una fuerte presencia en las calles "a requerimiento del momento y las circunstancias", ya que, como resaltaron ayer desde el cuerpo, estas no están siendo unas fiestas normales, dado que sigue habiendo toque de queda y límite a los horarios de apertura.

Por su parte, en la ciudad de Huesca, la Policía Local atendió varias llamadas de vecinos por ruidos en la madrugada de ayer.

La Policía Nacional llegó incluso a personarse en algún bar de la capital altoaragonesa por superar la hora de cierre al creer los hosteleros que podían abrir hasta la 1.30.No obstante, no se tiene constancia de sanciones.

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