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Torrecilla de Alcañiz, botánica de corazón

La localidad natal de José Pardo Sastrón honra su memoria con un hermoso y bien nutrido jardín botánico que cuidan voluntarios, y que se halla en la loma del Calvario.

Foto de Torrecilla de Alcañiz
Torrecilla de Alcañiz
Laura Uranga

Cuando un pueblo tiene una figura egregia de la que presumir, suele hacerlo. Faltaría más. En el caso de Torrecilla de Alcañiz, la huella de ese personaje se extiende hasta el presente de un modo muy colorido: aquí nació en 1822 el botánico y farmacéutico José Pardo Sastrón, una eminencia de ámbito nacional e internacional en ambos campos; ejerció como boticario en numerosos pueblos de la zona, siendo Valdealgorfa el de estancia más duradera: allá falleció en 1909.

En el pueblo hay una placa en su casa natal, y el Ayuntamiento difunde el libro de sus diarios; además, el Instituto de Estudios Turolenses editó un catálogo con nuestras especies botánicas, con un gran trabajo de Antonio Pellicer.

Carmen García es la alcaldesa de Torrecilla de Alcañiz, orgullosa residente en la localidad de sus raíces familiares después de toda una vida en Cantabria; Joaquín Lorenzo, ex alcalde, es también el gerente de la Organización para el desarrollo del Mezquín, Matarraña y Bajo Aragón (Omezyma), impulsora de la iniciativa Abraza la Tierra; Antonio Beguer, por su parte, es un cuidador voluntario ejemplar del jardín botánico situado en el Calvario de Torrecilla. Los tres conversan sobre ese punto estratégico para el pueblo mientras caminan entre centenares de especies botánicas. "El Calvario –explica Carmen– es el punto más emblemático de Torrecilla, donde suele reunirse gente del pueblo de todas las edades para disfrutar de la naturaleza y de este entorno privilegiado para los amantes de la botánica. Este año, al no haber bares, también acude gente en invierno a merendar, cenar y pasar el rato. Se suele celebrar San Isidro aquí, y también hemos tenido festivales de música folk".

"Todo esto –apunta Joaquín– viene de la huella de José Pardo Sastrón, que catalogó toda nuestra flora. Hay una capilla arriba, reformada en 1910 gracias a los aportes que dejó: es la capilleta del Cristo Yaciente, y está rodeada de hermosas caléndulas. Es un lugar que todos cuidamos con mucho cariño".

La huella de Pardo Sastrón pervive en Torrecilla de Alcañiz

Antonio mira en su derredor con cariño infinito; el escenario de sus faenas voluntarias está habitado por el fruto de sus desvelos. Se dedica a regar las plantas en la zona y vigilar que estén en perfecto estado. "Tenemos mucha variedad, y unos cuantos nos encargamos de cuidarlas, y de ir aumentando la colección cuando se reúnen los quintos; cada año de quintos tiene su placa aquí, van rodando por el muro de piedra seca que se ha levantado".

Al rincón de pensar

Lo que en otros lugares es una especie de reprimenda, el punto donde reflexionar acerca de errores cometidos, es en Torrecilla un lugar de homenaje a la brillantez. Dentro del Calvario está el Rincón del Sabio, donde se recuerda de manera expresa a José Antonio Labordeta y El Pastor de Andorra; tienen allá su efigie y leyenda. "El año que viene habrá una tercera figura allá, cuando sea posible hacer una celebración más normal; el homenajeado será Joaquín Carbonell, al que se le tiene mucho cariño aquí", explica Carmen. La imagen del poeta de Alloza completará en este lugar mágico un trío fundamental para Teruel, con dos de la tierra y uno que la amó como propia.

El abrigo de arte rupestre levantino hallado por un caminante curioso 

Foto de Torrecilla de Alcañiz
Detalle de las pinturas rupestres de Torrecilla. l. u. Detalle de las pinturas rupestres de Torrecilla. 
Laura Uranga

El universo del arte rupestre levantino, con numerosos vestigios en toda la provincia de Teruel, tiene también a Torrecilla de Alcañiz en el mapa desde hace casi ocho años, gracias al hallazgo casual de un paseante de Mazaleón, Joan Calaf. Se trata de un pequeño y valioso abrigo de pinturas antropomorfas en el camino hacia Castelserás, en unas grandes rocas de conglomerado. Desde un ataque, hace un lustro, están protegidas por una valla; a la zona se le llama de los corrales de Poyuelo, y se sube en apenas unos minutos desde la carretera. "Siempre hubo agua en esta zona –explica Joaquín Lorenzo– y las rocas suponían un abrigo apropiado para la caza". Se han hallado enterramientos en la zona de la Cortada, con nuevas excavaciones en ciernes, y la ermita de Santa Bárbara, en la otra parte del pueblo, alberga la fiesta de los quintos el Lunes de Pascua, y sube el pueblo entero. 

Ma Petite Passion, el acicate más dulce para perder la cabeza

Foto de Torrecilla de Alcañiz
Ovi Ghisa decora una de sus deliciosas tartas.
Laura Uranga

Ovi Ghisa (el apelativo viene de Ovidia) saca adelante su obrador de pastelería Ma Petite Passion desde octubre de 2018. Algunos años más han pasado desde que se asentara en Torrecilla de Alcañiz, el pueblo de su marido, Eric Velilla. Esta primavera tuvieron a su bebé Alan, un niño que sonríe con extrema facilidad, y no es raro: en casa huele siempre de maravilla. Ovi y Eric tienen una amplia experiencia en los fogones y la restauración en general, gracias a años de experiencia acumulados en Zaragoza y también en Torrecilla durante los últimos años.

"Ha pasado ya una década desde que nos vinimos desde Zaragoza –explica Ovi– y la verdad es que estamos muy contentos en el pueblo, con ganas. En uno de los restaurantes en los que trabajé allá –comenta esta joven rumana, de marcado acento aragonés tallado durante muchos años de residencia en esta tierra– hacían mucho hincapié en la repostería y pastelería, era una prioridad y eso me encantaba. Además, desde niña me ha parecido que el escaparate de una pastelería es una visión que hace feliz a la gente. Por otro lado, en la restauración es fundamental el final; imagínate que has comido genial y cuando llega el postre, te decepciona… pues la sensación que te llevas cuando sales es que no ha estado tan bien. Te llevas el ‘pero’, y eso es malo. Hago muchas tartas para restaurantes y siempre trato de ir al máximo en la calidad y la presentación; me gusta que les asombre a mis clientes y a los clientes de mis clientes".

Lamineros de aquí y allá

En el pueblo y las localidades zonas contiguas encargan de todo a Ovi (pedidos en el 678 914 987 y ovidia_ghisa@hotmail.com), pero no faltan los superventas. "Hay algo que gusta mucho, y es la tarta de fondant personalizada al 100%. Todo debe ir acorde al cliente; por ejemplo, no se puede hacer una tarta gigante para solamente tres personas, ahí hacemos un piso falso muy bonito y glamuroso con la tarta encima. Si es para una gran celebración, entonces vamos con todo, tres pisos, cuatro… ahora son tiempos para pocas celebraciones, y más medidas, eso sí. Pero volveremos a lo de antes, seguro".

Ovi lleva sus tartas a clientes regulares de Alcañiz y Valderrobres. "Ahora he empezado también a servir a una tienda en Híjar, Cuscurros y Tentaciones, que me vende muchísimo". Además, hace pastas de todo tipo, roscones de nudo y galletas de Alcañiz con una variante: más grande y fina que la habitual. Para ciertas variedades agradece una ‘biblia’ heredada, que sigue y matiza a discreción: las recetas de Rosita Sancho, la abuela de su marido.

Otras dos especialidades para cerrar el catálogo de maravillas; Ovi también hace tortas de pimiento, una receta muy propia de la zona: la base es similar a una masa de pan, pero rematada con leche, y se viste de pimiento rojo y verde, jamón de Teruel y tomate. En el terreno de la creación pura y volviendo al dulce, en el menú de Ma Petite Passion destacan unas elaboradas y magníficas flores de azúcar, que adornan otras recetas o se consumen como dulce individualizado.

TORRECILLA DE ALCAÑIZ

Comarca. Bajo Aragón.

Cómo llegar. La distancia con Teruel, su capital de provincia, es de 170 kilómetros por la N-420 y la A-1408.

Centro de operaciones. Torrecilla es la sede de la Asociación de Empresarios del Mezquín, y de los Productores Ecológicos del Bajo Aragón.

Dónde comer y dormir. Hay bar y restaurante municipal con una agradable terraza, amén de la casa rural Neres.

La depuración del agua. Se utiliza un curioso sistema de balsas para el filtrado del agua, por vasos comunicantes y bombeo.

La fiesta local de San Blas. Esta celebración se acaba de reconocer como de Interés Turístico Regional, por su singularidad en el disparo de salvas a las 6.00, los ‘despertadores’ que salen a cantar en la procesión.

Rutas. En la red de Pequeños Recorridos del Mezquín se incluyen el que va a Valdealgorfa y el que va a la Codoñera. Se hace una marcha senderista no competitiva a mitad de agosto, empeño de los hermanos Prades, especialistas en ‘trail’ de Torrecilla.

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