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Visitar Los Fayos, cien por cien de acierto

En la localidad de la comarca de Tarazona y el Moncayo está la cueva de Caco, además de una importante zona ZEPA, y hay investigaciones arqueológicas en curso.

El arqueólogo e investigador de la Universidad de Zaragoza Óscar Bonilla tiene raíces paternas en Los Fayos. También ejerce de guía turístico cuando se tercia, y conoce en profundidad el bagaje completo del pueblo en lo que se refiere a historias veraces, leyendas, patrimonio palpable e inmaterial. "Nuestro turismo de naturaleza se fundamente en una fauna diversa, con las aves como fuerte: tenemos zona ZEPA. Hay una buena colonia de buitres leonados. Además, contamos con varias rutas senderistas, desde las familiares y hábiles para hacer incluso con carrito de bebé a las que exigen de buenas piernas por sus cuestas exigentes". Toda la información está disponible de manera gratuita en el Centro de Visitantes, impulsado por la DPZ, la DGA, el Ayuntamiento y la Asociación para el Desarrollo de las Tierras del Moncayo (Asomo).

Las grandes cuevas constituyen las joyas más refulgentes del joyero (mate, que es de roca) en Los Fayos. La del gigante Caco es, sin duda, la más espectacular. "Forma parte del antiguo castillo medieval cristiano -explica Óscar- que aprovechó el farallón rocoso para ejercer de última fortificación frente a Castilla, que tiene en Vozmediano a su primera fortaleza aquí, y acto seguido la ciudad de Ágreda. El castillo de Los Fayos tuvo participación activa en todos los conflictos con navarros y castellanos; sufrió muchos asedios y también pasó por muchas reformas".

Los Fayos, una vida adaptada a la roca

La leyenda popular de Caco es una de las más contadas en el Moncayo. "En el siglo XVI, la ciudad de Tarazona buscó una pátina de plaza legendaria y lustrosa -explica Óscar- y se popularizó la presencia de Hércules en el lugar para realizar uno de sus doce trabajos; esa historias está vinculada a otros dos gigantes de la zona, Caco y Pierres; la gente viene a Los Fayos a ver la cueva de Caco. Ahora hay escaleras nuevas y es muy accesible; antes era más delicado entrar".

En épocas más recientes, la huella patrimonial se centra en el palacio de los Duques de Villahermosa, hoy en estado ruinoso en su interior, y en la parroquia de Santa María Magdalena, donde luce un cuadro de María Magdalena pintado por Vicente Berdusán; es de inspiración renacentista italiana.

Las visitas guiadas al pueblo salen del Centro de Visitantes y se mantienen -con grupos limitados a seis personas y cita previa- de viernes a domingo, a las 11.30 y 16.00, amén de festivos nacionales también; la reserva puede hacerse en el correo electrónico turismolosfayos@gmail.com o el móvil 689 463 749. "Dura hora y media: empezamos -apunta Óscar- por la cueva del Castillo, y abordamos una visión general de los primeros asentamientos y restos arqueológicos; luego se va a la ermita San Benito, al acueducto y a la cueva de Caco. Para subir a lo alto de la roca hay que salvar 300 escalones. Primera fase siglo XII y una segunda el XIV. Luego se va a la iglesia y se explica desde la plaza el palacio, al que no se puede entrar por su estado ruinoso". A la salida oeste del pueblo está el embalse del río Val.

En mitad de las explicaciones de Óscar, una vecina sale por la puerta de su casa a saludar: se llama Pilar García, y el orgullo se le adivina en los ojos. "Un abrazo, tía", dice Óscar con una sonrisa.  

La honda huella benedictina y nuevos hallazgos arqueológicos

Óscar Bonilla, junto al retablo de san Benito.
Óscar Bonilla, junto al retablo de san Benito.
Laura Uranga

El patrimonio pío local contó con un notable refuerzo en el siglo XVIII con la llegada a la ermita de San Benito de un retablo de su santo titular, además de una escultura y una predela. "Llegaron de Veruela -explica Óscar Bonilla- porque en aquél entonces el monasterio estaba abandonado; hubo saqueo allá. Los propios monjes vendieron muchas obras y el obispado de Tarazona quiso salvar algunas, así que trajo estas tres obras aquí. En la predela figura San Atilano, que nació en Tarazona pero se formó en el monasterio benedictino de Los Fayos; luego sería obispo de Zamora. Encargaron la predela los duques de Villahermosa y Aragón, mecenas de Veruela". La ermita-monasterio de San Benito está en pleno pueblo, encajada en la roca. Data del siglo VIII, por lo que es anterior a Veruela.

Muy cerca, en pleno centro del pueblo, puede apreciarse un canal excavado en el conglomerado; es el acueducto romano que abastece la ciudad de Tarazona desde hace 2.000 años. "Según la documentación de que disponemos, siguió en funcionamiento durante el medievo, la Edad Moderna y la Contemporánea; fue objeto de muchas reformas y sigue abasteciendo a los barrios altos de Tarazona, en la zona de San Miguel, El Cinto y Almehora". Los investigadores de la Universidad de Zaragoza, entre los que figura Óscar, están actualmente embarcados en nuevas excavaciones a dos pasos de ese acueducto, y ya hay frutos en forma de hallazgo de los buenos, aunque el especialista todavía no puede dar detalles. "No tardaremos", asegura. Hace tres años, otras prospecciones arqueológicas en el término documentaron un asentamiento de 2.600 años, correspondiente a la Primera Edad del Hierro, con el apoyo de la Asociación de Investigadores del Moncayo.

El Museo de la Cetrería, un pequeño catálogo de saberes y estares

José Luis, en el Museo de la Cetrería.
José Luis, en el Museo de la Cetrería.
Laura Uranga

"Trasmoz tiene a sus brujas, Lituénigo los oficios perdidos; nosotros, la cetrería". José Luis, alguacil de Los Fayos, se encarga de las visitas individuales y grupales al pequeño Museo de la Cetrería del pueblo. "Todos juntos -bromea- no pueden entrar cuando vienen colegios, y menos ahora. Esto es pequeño, pero se aprende". 

En los paneles explicativos desmenuzan cada elemento de este arte de la caza, protagonizado por halcones, azores y otros alados poderosos, y popular gracias a la literatura y el cine. Se habla del señuelo, los cascabeles, el guante del especialista... también recuerda que se habla de cetrería en el ‘Cantar del Mío Cid’ y ‘La Celestina’, y que se trata de un arte originario de Asia, ya documentado en el año 2.000 a.C., con brillo entre los persas y egipcios, y que tuvo su época dorada en la Edad Media. Hay demostraciones en Los Fayos cada septiembre desde hace una década. 

'Bendita calamidad'

La novela de Miguel Mena, llevada al cine por Gaizka Urresti, hace un guiño simpático al pueblo al llamar Los Fayos a dos hermanos de ejecutoria disparatada en la trama. Los interpretaron los actores aragoneses Jorge Asín y Nacho Rubio.

Los Fayos

Comarca. Tarazona y el Moncayo.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 92 kilómetros por la AP-68 y la N-122.

Autocaravanas. Existe un área, cerrada en la actualidad por el estado de alarma; totalmente gratuita y cuenta con los servicios fundamentales en ocho parcelas con césped artificial para acampar.

Para dormir y comer. Hay tres casas rurales, una de ellas todo el año: El Cantón, que también tiene restaurante y bar. Allí se come de lujo: las migas de Mila son una maravilla, vienen de otros pueblos a probarlas. Las otras casas, más estacionales, son La Cadena y El Cedro.

La torre. La iglesia parroquial de Santa María Magdalena presume de su torre, de estilo mudéjar.

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