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Aragón

Pueblos desconectados: "Aquí internet va a pedales, nos prometieron la fibra pero solo llega a la escuela"

Ya sea a las puertas de Teruel o en el valle oscense de la Guarguera, muchos núcleos rurales de Aragón sufren las malas conexiones de internet.  

Un grupo de vecinos de Castralvo aprovecha el wifi del Ayuntamiento para navegar.
Un grupo de vecinos de Castralvo aprovecha el wifi del Ayuntamiento para navegar.
Jorge Escudero

La cobertura de internet deja mucho que desear en amplias zonas rurales de Aragón, ya sea a las puertas de la ciudad de Teruel o en el valle oscense de la Guarguera. Puede que la situación no sea tan extrema como la de universitario ruso obligado a encaramarse a un árbol para pillar cobertura y seguir sus clases 'on line' en Siberia, pero los aragoneses que viven en pueblos todavía 'desconectados' deben agudizar el ingenio cuando la red se cuelga y los megas no dan para navegar. En toda la Comunidad Autónoma hay unas 350 entidades singulares de población sin banda ancha de 30 megas o que si la tienen usan tecnologías insuficientes para atender las actuales necesidades del teletrabajo o la educación no presencial.

"Nos prometieron la fibra óptica hasta las casas, pero se ha quedado solo en la escuela", lamenta Menchu Ríos, vecina de Aineto (Sabiñánigo), un pueblo del valle oscense de la Guarguera que sufre las periódicas interrupciones del servicio. Ella lo necesita para su negocio de cerveza artesana ecológica, porque vende ‘online’, pero también para los trámites con Hacienda. "Ahora hay que hacerlo todo por internet, y aquí va a pedales".

La Guarguera es uno de los territorios más despoblados de Aragón. El plan de despliegue de la DGA iba a permitir a sus habitantes dejar de estar desconectados. Conexión sí tienen, pero se quejan de continuas interrupciones por incidencias en las antenas. Silvia Morote es médico y su marido teletrabaja como traductor. "Nos vendieron que era un proyecto pionero de banda ancha. Iban a llegar a la escuela y desde allí sacar la fibra por todo el pueblo, vinieron hasta a medir, pero nunca se hizo ni nadie nos explicó el porqué". En Aineto la tecnología usada es Wimax, explica Silvia, que sigue un curso ‘online’ y "más de una vez me he quedado sin hacerlo". Habitualmente les llega la señal, "pero hay muchas caídas, y lo mismo pasa con la telefonía movil". Las antenas, explican los vecinos, van con placas fotovoltaicas, que a veces por falta de sol, tormentas o nevadas interrumpen la señal.

Es tan habitual que, a través de un grupo de wasap, los vecinos de la Guarguera se avisan de las averías para que "si alguien está fuera y tiene cobertura, llame a dar parte", cuenta Paco Santolaria, presidente de la Asociación Guarguera Viva, un territorio que estuvo a punto de despoblarse pero ha vuelto a nacer. "Yo soy ganadero y nunca pensé que iba a necesitar tanto las nuevas tecnologías".

Menchu Ríos, empresaria cervecera de Aineto, no siempre puede conectarse.
Menchu Ríos, empresaria cervecera de Aineto, no siempre puede conectarse.
Rafael Gobantes

Raquel Artigot, también de Aineto, estudia en la UNED. "Lo paso fatal. Voy de wifi en wifi, cerca de la escuela o cuando bajo a Sabiñánigo. Aprovecho para descargarme el material porque en Aineto no te puedes fiar de la cobertura, se te cuelga a la mitad y te desesperas".

En Laguarta, otro de los nueve pueblos del valle, Pedro Marín da cuenta de "3 o 4 cortes al mes". "Si he tenido que mandar un correo, cojo el portátil y me voy en coche hasta la subida del puerto del Serrablo, a unos 3 kilómetros, y a través de la cobertura del móvil lo envío". Menos suerte tienen aún en Lasaosa, donde no llega la señal y solo cuenta con acceso por satélite.

No hay que #irse a pueblos de la montaña. En Frula y Almuniente, en la comarca de Monegros, los problemas son similares. "Con el ConectAragón nos vendieron que sería como en las ciudades, pero de lo prometido a lo que tenemos va un abismo", se queja su alcalde, Joaquín Monesma. El Ayuntamiento, ya harto, ha decidido licitar un contrato de wifi para los edificios municipales y facilitar así que las operadoras puedan cablear las viviendas.

Barrios rurales de Teruel con un mega

La precaria cobertura de internet de la provincia de Teruel alcanza a la misma capital, con cuatro pedanías sin apenas servicio. Uno de los barrios rurales con menos prestaciones es Castralvo, con más de la mitad del núcleo con un acceso ínfimo a la red -un mega por segundo- que lo hace totalmente ineficaz. Aunque la alcaldesa pedánea, Yolanda Hoyos, explica que ha denunciado la situación al Ayuntamiento, desde allí le dicen "que la solución es cosa de la Diputación Provincial" y, aunque se ha dirigido a esta institución, no ha recibido ninguna respuesta.

Los problemas de mala cobertura se extienden a El Campillo, Tortajada y Villaspesa. En Castralvo, una de las pedanías que más ha crecido en los últimos años, algunos vecinos aprovechan el wifi disponible en el casa consistorial para acceder a internet ante la imposibilidad de hacerlo desde casa. Hoyos señala que "la gente joven usa el wifi del Ayuntamiento para conectarse". También algunos adultos, hartos de una conexión doméstica lenta y con interrupciones, utilizan este recurso para usar internet.

María Jesús Maicas, una vecina, explica que tiene una línea ADSL que le ofrece un mega por segundo de velocidad –como referencia, el fallido proyecto ‘300x100’ presentado por Mariano Rajoy en Teruel pretendía generalizar un servicio de 300 megas por segundo– y "por las tardes, cuando hay dos ordenadores conectados en casa, ya no sirve para navegar ni para mandar archivos". Tampoco el servicio de teléfono móvil es mucho mejor y, según explica María Jesús, la señal se pierde en determinadas habitaciones de la casa. Javier Ros, otro vecino, se siente "afortunado" con sus cinco megas de velocidad, pero reconoce que el "servicio es lento y se corta cuando se utiliza para ver ‘streaming’".

La alcaldesa pedánea recuerda que durante el confinamiento por la covid-19 teletrabajó desde casa, pero tenía que esperar a la noche o la madrugada "para mandar documentos" porque a partir de las 12.00, cuando aumentaban las conexiones, el proceso se eternizaba. Las peores prestaciones de Castralvo están en el Arrabal y la Fuente, así como en la zona de chalés, mientras que las zonas altas, como el Ayuntamiento y el frontón tienen mejor servicio.

El propietario de un chalé de Castralvo situado a solo tres kilómetros de Teruel dice que su casa está en "un agujero negro" de internet. "Solo tenemos las migajas de Teruel y eso que pagamos los mismos impuestos", se queja otro residente. La alcaldesa comparte las críticas y lamenta la falta de soluciones a corto plazo, porque "de la llegada de la fibra óptica ni se habla".

Parecidas críticas manifiestan en Villaspesa, El Campillo y Tortajada. El alcalde de está última pedanía, Joaquín García, denuncia que solo reciben tres megas de velocidad cuando la fibra óptica está "a un kilómetro y medio del pueblo".

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