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Aragón

entrevista 

"La covid pone en evidencia nuestra fragilidad ante la enfermedad"

El patólogo Elías Campo, nacido en Boltaña hace 63 años, recibe el premio de medicina de investigación Gregorio Marañón 2020 por el Ministerio de Ciencia

Elías Campo, el patólogo aragonés, en su domicilio de Barcelona donde la pandemia le ha llevado muchos días al teletrabajo.
Elías Campo, el patólogo aragonés, en su domicilio de Barcelona donde la pandemia le ha llevado muchos días al teletrabajo.
Heraldo

¿Qué significa ganar el premio Gregorio Marañón 2020?

Es una gran satisfacción por lo que supone el reconocimiento sobre el trabajo que realizamos. Es una sensación personal, del equipo de investigación y de las instituciones, tanto el hospital (Clinic) como la universidad (Barcelona) y el centro de investigación. Además, es un ánimo para continuar.

Han seleccionado su contribución pionera sobre la neoplasias linfoides. ¿Qué supone esta aportación para los enfermos?

La neoplasia linfoide es un término que utilizamos en el sentido amplio que engloba diferentes tipos de cáncer que se originan en las células de la sangre y que defienden a nuestro organismo de agentes externos como infecciones y de otros tipos. El sistema inmune nos defiende de estos agentes externos e internos. Tenemos catalogadas 70 neoplasias muy diferentes y una de ellas es la leucemia linfática crónica.

¿Los investigadores han ganado su puesto en esta sociedad después de la pandemia?

Estoy de acuerdo. La brusquedad y brutalidad con la que hemos vivido la pandemia en esta sociedad pone en evidencia la fragilidad individual y social que tenemos frente a las enfermedades. Desgraciadamente, esta experiencia se ha vivido a lo largo de la historia. Pero hay zonas geográficas del mundo que lo viven con cotidianidad. El hecho de que la sociedad occidental la haya experimentado tiene aspectos positivos, como que nos haga reflexionar. Sobre todo, pone de manifiesto que para enfrentarnos a las enfermedades necesitamos investigaciones para ver cómo pasan y por qué. La sociedad ha tomado conciencia.

¿Desde marzo, el Gobierno invierte más en ciencia y salud?

Desde marzo ha habido una gran inversión a distintos niveles, con programas para estudiar la covid en las comunidades autónomas, en programas nacionales y en la Unión Europea. Además, ha habido respuestas sociales como mecenazgos y ayudas individuales a los hospitales o centros de investigación. Es muy saludable porque, francamente, la sociedad es generosa en muchos aspectos y es de valorar. La preocupación es que lo que se aporta para estudiar la covid se reste de lo demás. Los agentes sociales dicen que no ocurrirá, habrá que verlo.

España sufre la segunda oleada. Se cierran los bares y las uci tienen más del 50% de enfermos.

Es complejo. Ahora, en los hospitales no se ha llegado al límite que tuvimos en la pasada primavera y parece que se ha estabilizado por tomar las medidas. No se puede responder con vocerío político sino viendo los datos y mirando la evolución. Ha habido un cambio radical con los protocolos con los enfermos y se saben los tratamientos que funcionan. Al principio de la pandemia no teníamos información y entonces se basaban en ideas, pero no en realidades que ahora tenemos.

El dueño de Biontech anuncia que hasta mediados del 2021 no viviremos con la vacuna Pfizer.

Espero que la vacuna llegará en 2021, aunque todo depende de donde pongamos la meta para contar que ya la tenemos. ¿Cuándo se distribuirá libremente a la población? La respuesta no es fácil, pero es posible que esté disponible en la primera parte del año que viene. El debate es ahora a qué sector de la población hay que dársela y habrá que responder. Hay varias vacunas avanzadas y con resultados positivos. A los científicos nos gustaría ver datos para examinarlos, no solo declaraciones de las compañías, como ha hecho Pfizer.

¿Cómo debe ser la inversión en la ciencia a partir de ahora?

La financiación de la ciencia necesita un programa a medio y largo plazo para conseguir la estabilidad. En los últimos diez años ha sido un pequeño desastre, desgraciadamente. Ahora, la inversión ha sido importante en España y se está rentabilizando. Hace falta continuación.

¿Cree que podrá seguir combatiendo la covid el doctor Anthony Fauci, que usted conoce tras dirigir la tesis de su mujer en el Instituto Nacional de Cáncer de Bethesda, después de sus conflictos públicos con Donald Trump?

No tengo ninguna duda de que continuará el doctor Anthony Fauci, una persona que es muy reconocida hace mucho tiempo por sus trabajos sobre la estabilidad del VIH y con una mentalidad tan preclara, a pesar de las acusaciones que le ha dedicado el ya expresidente Donald Trump de que engañar a los norteamericanos. Este personaje nos da a entender lo que ha sido Estados Unidos porque en otro país de Europa estaría jubilado y allí continúa en primera línea con clarividencia y potencia intelectual.

¿Ha tenido que mantener las investigaciones con teletrabajo o pasados los meses del contagio ha regresado al Hospital Clinic?

Lo montamos de manera mixta. Mi trabajo como médico anatomopatólogo en el hospital seguirá diagnosticando las leucemias y los linfomas, y eso significan mirar las preparaciones por un microscopio. Eso lo seguimos haciéndolo en el hospital. En los momentos agudos de la epidemia tomamos medidas estrictas de que me hacían llegar esas preparaciones a mi casa y nos comunicábamos por ordenador con el hospital. Luego vimos que no era necesario y voy algunos días al hospital para diagnosticar y otros sigo con teletrabajo. Parte de la investigación se hace con bioinformáticos. una conexión con un gran computador y otros trabajos que necesitan el apoyo de IATA. Mantenemos las distancias en el laboratorio para que haya menos gente y más seguridad.

¿Nos dará pronto alguna sorpresa con su compañero Carlos López-Otín para volver a pelear juntos en otro proyecto?

Con el grupo de Asturias de Carlos López-Otín seguimos trabajando, aunque en los últimos meses él no ha estado en primera línea por su situación. Tienen gente enormemente potente y conseguimos una ayuda de la Caixa para tres años, y hoy nos han aceptado otro trabajo juntos.

¿Cree que esta sociedad debe modificar no solo la defensa la investigación sino un nuevo país con el cambio climático y todo lo que lleva detrás?

Muchas personas pensamos que hacen falta todos estos cambios. A Trump solo lo han votado seis millones menos que a Biden y son 75 millones. Su fenómeno es una sociedad preocupante porque él es el marcador y símbolo de una población. Leí un artículo de 'La Vanguardia' que dijo que había perdido, pero había ganado. Hay un movimiento respecto a la ciencia que es muy precoupante porque es negacionista de la evidencia objetiva de la realidad, sobre la epidemia y las vacunas, como de algunos tratamientos. Es la irrupción del pensamiento irracional. Eso es volver a épocas medievales y globalmente es preocupante. La educación es esencial.

Las críticas de los médicos a Fernando Simón le dicen algo…

He leído alguna cosa, los de Madrid sí y los de Barcelona no, pero no tengo opinión. Es un momento extremadamente complejo para tomar decisiones y sobre todo se necesitan las opiniones más prudentes y ponderadas.

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