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Aragón

Covid-19

Las dudas por las restricciones en Navidad retraen las compras y rebajan los precios

Algunos de los productos típicos de las mesas navideñas están ahora 10 euros más baratos que en 2019.

Los precios del pescado evidencian notables rebajas respecto al pasado año.
Los precios del pescado evidencian notables rebajas respecto al pasado año.
Francisco Jiménez

Lo han repetido las autoridades sanitarias. La Navidad será "diferente" este año. Lo que los ciudadanos no tienen claro todavía es qué significa exactamente esa descripción. No está claro cómo afectarán las restricciones por la covid a la reuniones típicas de dichas fiestas. No se ha concretado cuántas personas podrán sentarse en torno a la mesa, ni si podrán viajar aquellos que viven en otra ciudades o comunidades. Y así es complicado planificar las compras de unos festejos en los que las comidas y las cenas cobran especial protagonismo.

Lo saben bien los minoristas del Mercado Central de Zaragoza, que están viviendo en su propio negocio cómo la covid está retrayendo las ventas. "La gente nos pregunta por los precios, pero no está adelantando sus compras como otros años, porque no sabe cuántos podrán juntarse", señala Ana Belén López, de Pescados Mariscos y Congelados José Luis. Sus mostradores evidencian que mientras que en aquellos pescados más económicos los precios se mantiene respecto al año anterior, los productos más propios del consumo en hostelería (cerrada ahora por las limitaciones para hacer frenar la pandemia) cuestan este año hasta diez euros menos que en 2019.

Evolución de los precios.
Evolución de los precios.
Francisco Jiménez

La misma sensación cunde en el puesto de Carnicería Hermanos Pueyo. "Este año todo es muy diferente", señala David Pueyo, que reconoce que "a día de hoy no hay perspectivas de Navidad" y lo que se constata es que los consumidores optan ahora por productos más económicos, como el cerdo o el pollo. Reconoce que no todos los precios han sufrido por igual. El mayor golpe se lo están llevando las piezas más nobles, especialmente del vacuno, que con el obligado cierre de la hostelería y la restauración han perdido uno de sus principales canales de venta. "Se puede comprar el solomillo a 20 euros, cuando el año pasado estaba a 29, pero la gente no lo aprovecha porque los bolsillos no están para muchos gastos", señala Pueyo. El carnicero reconoce que "en el mercado hay gente, pero falta alegría" e incluso augura que "puede que los precios ni siquiera suban, como es habitual, en los días previos a la Navidad".

Otros alimentos muy navideños son las uvas y el cardo, que están ahora más caros que hace un año, aunque los minoristas señalan que se debe esencialmente al efecto del inicio de campaña.

Evolución de los precios.
Evolución de los precios.
Francisco Jiménez

"Solo hay incertidumbre"

En Mercazaragoza también se habla de un año completamente distinto en los hábitos de compra. "Solo hay incertidumbre", señala Félix Escobar, presidente de la asociación de mayoristas de pescado, que explica que mientras otro años nada más terminar las fiestas del Pilar ya comenzaba a notarse mayores ventas, "ahora no se nota nada". Porque, insiste Escobar, "no es lo mismo preparar una mesa para cuatro que para doce, pero es que además se trata de comidas y cenas especiales con un sentimiento detrás y ganas de agasajar y si no está la familia junta eso se notará en los menús". Para este mayorista el consumo y los precios podrían reactivarse si se relajan las medidas, pero para eso "tendrán que anunciarlo con tiempo, no a última hora, deprisa y corriendo y por sorpresa".

Algo más optimista se muestra el representante de los mayoristas de la carne, José María Navarro, aunque reconoce que el vacuno está sufriendo por el impacto de la covid en el canal Horeca. Confía, sin embargo, que las ventas de carne de ovino se mantengan, como también lo harán los precios, porque "su consumo es muy hogareño", por lo que volverá a las mesas navideñas sea cual sea el número de comensales.

"Difícil situación para el vacuno"

Los minoristas y mayoristas notan en sus ventas la difícil situación que atraviesa el sector del vacuno. Pero sobre todo, quienes lo sufren son los productores. El año pasado por estas fechas y con la Navidad a la vuelta de la esquina, lo normal sería que los precios de esta carne subieran con fuerza en este momento. Lo dice la Lonja de Binéfar, de referencia en los precios de este mercado, que advierte que "ahora esto no está sucediendo". La pandemia, señalan desde la Lonja oscense, está impidiendo que suban unos precios muy bajos, "porque no hay celebraciones importantes, ni con amigos, ni de empresas ni con la familia y la restauración está prácticamente cerrada".

Y aunque la exportación ha dado un respiro, la comercialización vende a base de promociones, forzando la salida de piezas nobles o congelando.

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