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Aragón

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La mejor miel de alfalfa se produce en la ribera del Ebro

Los apicultores Manuel y Josep Costa han sido los ganadores de la primera edición del concurso de mieles de alfalfa, ‘Galacho de la Alfranca’.

Manuel Costa recibe el premio que le acredita como ganador del primer concurso de mieles ‘Galacho de la Alfranca’.
Manuel Costa recibe el premio que le acredita como ganador del primer concurso de mieles ‘Galacho de la Alfranca’.
H. A.

Manuel Costa y su primo Josep Costa llevan más de 30 años dedicándose al mundo de la apicultura desde un punto de vista no profesional. Para ellos ha sido un hobby que les ha proporcionado clientes muy satisfechos con su miel y otras muchas alegrías. La última de ellas ha sido hacerse con el galardón del primer concurso de mieles de alfalfa ‘Galacho de la Alfranca’, impulsado por Arna Apícola y la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa (AEFA).

Manuel Costa arrancó su pasión por la apicultura siendo muy joven, mientras atendía las indicaciones de su padre Ramón, quien les explicaba a él y a su primo los modos de trabajar la miel de su abuelo, quien contaba con alguna colmena en la localidad ribagorzana de Caballera, trabajo que compatibilizaba con otras tareas agrícolas y ganaderas.

"Nuestra pasión por el mundo de las abejas se remonta generación tras generación, pero fue hace tres décadas cuando mi primo y yo decidimos aprovechar los campos familiares de Caballera para poner unas colmenas. Poco a poco, nos fue picando el aguijón de las abejas y empezamos a estudiar y a leer mucho sobre este interesante tema. También fuimos a ferias y nos pusimos en contacto con Arna Apícola y la ADS de la zona y gracias a sus veterinarios fuimos, poco a poco, consolidando el proyecto y pasando de 50 colmenas a las 100 que tenemos en la actualidad", explica Manuel.

Ahora, la producción la obtienen de sus colmenas de Caballera y, desde el año 2000, de la miel que producen en varias fincas familiares de Osera, en la ribera del Ebro. "Al contar con temperaturas más suaves, la floración es diferente y la producción es mayor. Por eso, decidimos diversificar para producir nuevas mieles, aunque sin la intención de dedicarnos a este mundo profesionalmente", explica Manuel.

Gracias al boca a boca, el fruto del trabajo de sus abejas goza de gran prestigio entre vecinos y conocidos, que recomiendan esta miel. "Es la mejor recompensa al trabajo bien hecho, que no hubiera sido posible sin el apoyo de los veterinarios que nos han acompañado en este largo y provechoso camino y que nos han empujado para tirar hacia adelante", indica.

Manuel Costa se muestra muy orgulloso de este galardón porque pone en valor un tipo de miel, la de alfalfa, que sigue siendo una gran desconocida entre los consumidores. "Es muy rica y una de las más abundantes dentro de la gama conocida como mil flores. Además, es suave y muy poco ácida, apta para todos los paladares", concluye.

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