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Los plásticos se aferran al virus para sobrevivir

Los envoltorias de decenas de productos alimenticios y de los relacionados con la protección contra la covid llenan papeleras y contenedores.

La cadena canadiense ha apostado por el humor para concienciar a sus clientes.
Una bolsa de plástico enganchada a un árbol.
Freepik

Un zaragozano entra, a las 9.05 de la mañana, en el céntrico bar donde habitualmente toma un café antes de la primera reunión del día. El local está limpio, pulcro, impoluto. Pero si se atiende a su distribución, lo que está es patas arriba: dos mesas cruzadas en el único pasillo impiden el paso para evitar que nadie se siente en el interior y la barra está cubierta por una cinta amarilla y negra con un mensaje claro: prohibido apoyarse, el virus acecha. Las consumiciones se sirven para llevar: refrescos, cañas, minis de tortilla o jamón… También el café que, en su caso, abandona el inmueble en un vaso de plástico isotérmico que acabará en la papelera en cuestión de minutos.

Los plásticos, que hace solo unos meses eran abominados por el grueso de la sociedad y agonizaban frente a las bolsas reutilizables, las tarteras y frascos y otras alternativas sostenibles, han regresado con fuerza debido a la pandemia: guantes de plástico, alimentos innecesariamente envueltos, mascarillas con solo unas horas de vida útil son solo algunos de los productos que, ya lejos en el tiempo de la ola ecologista, llenan los contenedores amarillos, en el mejor de los casos.

El incremento en el empleo de bolsas y envoltorios queda patente en los datos. Según los indicadores facilitados por Ecoembes, los contenedores amarillos se llenaron en el mes de abril un 15% más que antes del estado de alarma. La línea de consumo de plásticos no ha dejado de crecer desde entonces. “Destaca el hecho de que 2,5 millones de españoles afirmaron haber empezado a reciclar nuevos residuos durante el confinamiento”, señalan desde la organización. Otro claro indicador del buen momento del sector de los derivados del petróleo son los buenos resultados de las compañías españolas cotizadas en bolsa.

Supermercados y otras superficies comercializan decenas de alimentos que solo se pueden adquirir envueltos en una capa protectora -como mandarinas peladas o cebollas cortadas-, cuando en febrero el camino a seguir era el contrario. Ana Lapeña, de la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes), comparte su percepción: “Mi impresión, personalmente, es que la gente tiene mucho miedo y eso nos ha llevado a dar un paso hacia atrás. Por ejemplo, al hacer la compra veo un uso desmedido de guantes, envases... Para evitarlo, lo que debemos hacer es ir a fruterías, a tiendas y locales de barrio, y que sean ellos los tenderos los que toquen el género”.

En Greenpeace España se pone el foco en las mascarillas de un solo uso. Desde la oenegé piden “que se sustituya el uso de mascarillas desechables por el de reutilizables, que se puedan desinfectar adecuadamente. Esto permitiría proteger el medioambiente de la contaminación, así como a la población de la pandemia global de la covid-19”.

Una idea con la que coincide Lapeña, de Ecodes: “Cada vez hay más mascarillas reutilizables. Es imperativo que avancemos en sistemas de reciclaje de mascarillas, ya que hoy por hoy se tiran a la basura. El covid no es solo un problema de hoy, ha venido para durar un tiempo largo, y tenemos la obligación de adaptarnos lo mejor posible y procurar el menor impacto para el planeta”.

¿Dónde tiro los guantes y las mascarillas?

Los guantes y las mascarillas no son envases, así que deben depositarse en el contenedor de restos o general, nunca en el amarillo. Es decir, no al de materia orgánica ni al amarillo ni a ningún otro de reciclaje. “Van al de restos, al verde de toda la vida. Que se tiren mascarillas y guantes al contenedor amarillo implica, además, poner en riesgo a las personas que trabajan en las plantas de reciclaje en la parte de triaje y separación”, lamentan desde Greenpeace.

Si hay una persona enferma en casa, el Ministerio además recomienda que sus guantes y mascarillas se tiren en una papelera cerrada (con pedal y tapa) dentro del cuarto donde esté la persona enferma. Después se recoge en una bolsa cerrada y se tira al contenedor de restos. El uso de guantes está desaconsejado por dar una falsa seguridad y lo que se recomienda desde el Ministerio es el lavado frecuente de manos, así como una correcta desinfección con gel hidroalcohólico.

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