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Aragón

movilidad

"Las restricciones en los buses harán que cojamos más el coche y haya más atascos"

En las líneas del área metropolitana de Zaragoza (Utebo, Casetas, Cuarte) no se pueden superar los 50 viajeros por vehículo y, a las horas punta, hay usuarios que se quedan en tierra. El enlace Zaragoza-Huesca-Jaca tuvo que reforzar este martes la flota porque ya había vendido más billetes de los que el lunes decretó la DGA.

LIMITACION DE AFORO EN EL TRANSPORTE PUBLICO ( ZARAGOZA ) / 20/10/2020 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Algunos usuarios de la línea de bus a Cuarte, ayer al mediodía.
Oliver Duch

“Es como pedir la vez y esperar a que el conductor haga bien las cuentas”, bromea Lucía Usón, poco antes de subirse al bus que la llevará de vuelta a Cuarte de Huerva tras una mañana de compras en Zaragoza. “Pensaba que iríamos más apretados, pero está todo más o menos organizado”, añade, en referencia a las nuevas restricciones que se han impuesto al transporte público con motivo del nivel 2 de la alerta sanitaria para lidiar contra la pandemia. Sanidad ha establecido un aforo del 50% en el transporte interurbano y exige que todos los pasajeros vayan sentados. A las rutas que enlazan el área metropolitana con Zaragoza se aplica el 75%, y son los conductores, gracias al control de los billetes expedidos a bordo, los que velan por que se cumplan las restricciones.

El problema es que en las horas punta (la entrada a los trabajos o al mediodía cuando los estudiantes salen de clase) la demanda es mucho más alta que las apenas 50 plazas que se ofertan con una frecuencia, con suerte, de media hora. Estos autobuses del Consorcio Metropolitano de Zaragoza conectan con una treintena de localidades como La Muela, Cuarte de Huerva, Utebo, Zuera, Pastriz, El Burgo de Ebro, algunas de las cuales han crecido hasta un 40% los últimos años, y en circunstancias normales su media diaria de uso en una jornada laborable rondaba los 19.000 viajeros.

“¿Qué alternativas nos dan? Armarse de paciencia y esperar, o volver a echar mano del coche privado, que era algo que todos tratábamos de evitar. Así es difícil acabar con la contaminación y los atascos”, dice Juan Barneda, en el intercambiador de la plaza del Emperador Carlos. “También hay más siniestralidad: cuantos más coches están en la carretera, más probabilidad de accidentes”, apostilla su compañera. La conductora del bus reconoce que a media mañana van tranquilos, pero que a eso de las 14.00 sí se han visto obligados a dejar a gente en tierra.

A diario se producen entre Zaragoza y Cuarte más de 13.5000 desplazamientos en coche

El caso de Cuarte es uno de los que más preocupa a las administraciones. Se calcula que son 13.600 desplazamientos en vehículo privado los que se hacen cada día en este trayecto y, de hecho, hasta la fecha era el bus con más usuarios de los del Consorcio (unos 1.250 pasajeros por día). También las rutas hacia Pina por la N-II, Cadrete, Botorrita y Villamayor generan un gran movimiento de pasajeros y, justo antes de la pandemia, la DGA preparaba una reordenación del mapa concesional de autobuses para aumentar un 20% el servicio en el área metropolitana. Entre otras medidas, está previsto crear una nueva línea a Plaza y otra que unirá Utebo, Casetas, Garrapinillos y el citado polígono empresarial.

En la puerta del Carmen, también cerca de las dos de la tarde, se vive un situación parecida. “A los vecinos de Casetas los Cercanías no nos resultan muy útiles porque la estación está lejos del centro urbano. Creo que da más servicio a Utebo que a nosotros, que nos ‘malapañamos’ con el Casetero, también con filas y ‘overbooking’ en hora punta”, cuenta Elisa Osés.

“Por lo menos se ve que han aprendido la lección porque en marzo aquí sí se montó un buen follón”, dicen junto a la Puerta del Carmen algunos usuarios del Casetero, recordando cómo la Policía Nacional llegó a bajar pasajeros del autobús porque no se respetaban las medidas de seguridad necesarias. Después, la DGA tuvo que hacer una resolución de urgencia para que la línea 603 pudiera acoger más viajeros que los 15 a los que prestaba servicio en marzo, tratando de “garantizar tanto el derecho al transporte, dentro de las limitaciones de movilidad existentes, como la seguridad sanitaria”.

El sector cita a la OMS y sostiene que el riesgo de contagio en el transporte público es muy bajo

Los residentes en Utebo también explican que “en coche en hora punta, llegar a Zaragoza, que son unos diez kilómetros, puede costar más de media hora, cuando lo normal es que sean 15”. El Cercanías -esta vez sí- ha contribuido a disminuir las largas filas de coches en la autovía de Logroño, que es una de las más castigadas de la Comunidad al soportar un volumen diario de unos 50.000 vehículos.

En los últimos siete meses se han probado diversas fórmulas para tratar de acertar con la demanda y hacer el mínimo ‘desaguisado’ posible a los usuarios. Así, en algunas líneas se reforzó el servicio en el primer tramo del día y se redujo en el resto de la jornada. También se estudió caso por caso qué destinos alcazaba cada línea porque, por ejemplo, la de San Juan de Mozarrifar atiende a no pocos trabajadores de la Ciudad del Transporte y de Mercazaragoza, mientras que la de María de Huerva y Movera acercan también a parte de la plantilla de las residencias de mayores existentes en estas zonas.

“En coche en hora punta, llegar de Utebo a Zaragoza, que son unos 10 kilómetros, puede costar más de media hora"

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro, señala la importancia de atender el criterio sanitario que se aplica para el servicio de transporte si bien es consciente de que para el sector supone un nuevo bache en una situación complicada y que habrá que esperar a ver cómo evoluciona la situación.

LIMITACION DE AFORO EN EL TRANSPORTE PUBLICO ( ZARAGOZA ) / 20/10/2020 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Asientos marcados en el tranvía para que no sean usados.
Oliver Duch

Refuerzo de los autocares de la línea Zaragoza-Huesca-Jaca

Ampliado el rango de acción y las distancias, los usuarios del enlace Zaragoza-Huesca-Jaca también se encontraron este martes con la sorpresa de que en estos buses solo pueden viajar al 50% de su ocupación y, además, todos los presentes han de estar sentados. El director de la división norte de Avanza, José Ramón Lasierra, explica que para las expediciones del martes ya se habían vendido más billetes de los que permite el decreto aprobado por la DGA el lunes, por lo que la compañía se vio obligada a doblar el número de vehículos (y acarrear los sobrecostes) para no dejar a nadie sin servicio. En su página web (y también presencialmente) ya se ha acompasado la oferta del número de billetes a las nuevas restricciones, pero desde el sector explican que la situación que atraviesan es crítica y que la OMS ha demostrado que el riesgo de contagios en el transporte público es muy bajo (se dan niveles en torno al 1%).

De hecho, el Ayuntamiento de Zaragoza también difundió este martes un estudio de la Unión Internacional del Transporte Público (UITP) en el que se recopilan distintos informes que analizan el nivel de contagio de covid detectado en el transporte público. La conclusión es que “el riesgo es inferior a la gran mayoría de actividades cotidianas”, siempre y cuando los usuarios porten la mascarilla correctamente, viajen en silencio sin consumir alimentos y los vehículos cuenten con sistemas de aire con altas tasas de renovación.

Por su parte, en lo que a transporte público urbano se refiere, el Ayuntamiento de Zaragoza informa de que, aunque la demanda de usuarios ha caído un 40% desde marzo, los buses y el tranvía “se están reforzando al máximo de su dotación para garantizar el cumplimiento de los aforos dictados por la DGA”. Así, circula la flota íntegra del tranvía (19 convoyes, incluido el de reserva) y el Consistorio anuncia -además- que se harán más inspecciones para “intervenir en el caso de que sea necesario”.

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