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Aragón

Teruel, Cella y Épila retroceden a la fase 2 tras dispararse los casos en una semana

La DGA reconoce que habría optado por confinar de no ser por el reciente fallo del TSJA. Ejea vuelve a la nueva normalidad y Huesca y La Almunia mantendrán las limitaciones de aforo.

Francisco Javier Falo y José María Abad
Francisco Javier Falo y José María Abad
José Miguel Marco

Teruel, Cella y Épila retrocederán a la fase 2 tras duplicar e incluso triplicar su tasa de contagios por covid-19 en solo una semana. Las nuevas restricciones, con aforos del 50% para la hostelería –que tendrá que prescindir del servicio en barra– y del 75% para el comercio minorista, se publicarán hoy en el Boletín Oficial de Aragón y entrarán en vigor la próxima medianoche. Ejea de los Caballeros, por contra, volverá a la nueva normalidad como ya hiciera Andorra tras una "marcada" disminución del número de positivos, con 125 casos por cada 100.000 habitantes, menos de la mitad de la incidencia general de la Comunidad.

Teruel ha pasado en la última semana de 156 contagios por cada 100.000 habitantes a 501, mientras que Cella, donde hay censados alrededor de 2.500 vecinos, ha saltado de los 494 a los 1.508 y Épila ha alcanzado los 492. En estas tres localidades, las terrazas quedarán limitadas al 50%, el mismo porcentaje que se aplicará a los lugares de culto. Los centros comerciales no podrán superar el 40% –30% si se trata de zonas comunes– y los espectáculos culturales tendrán que limitarse a un tercio del aforo. A los velatorios podrán asistir hasta 25 personas (50 si son al aire libre) y a las bodas, 50 si se celebran en espacios cerrados o un centenar si son en exteriores.

El director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, reconoció ayer junto al director general de Asistencia Sanitaria, José María Abad, que la Consejería habría optado por confinar, y que si no lo ha hecho ha sido por el auto del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), que echó para atrás el confinamiento de La Almunia de Doña Godina por "carecer de cobertura legal".

El aislamiento perimetral, recalcó Falo, ha permitido en las últimas semanas obtener resultados con rapidez, sobre todo en Andorra. "Si no podemos trabajar con esta herramienta tendremos que buscar alternativas. Los servicios jurídicos están trabajando ya para ver cómo plantearlas", incidió.

El confinamiento, agregó, puede permitir que una situación de transmisión no se extienda más allá de los límites geográficos, y que el efecto que pueda tener el coronavirus en municipios circundantes se vea amortiguado.

Tanto en Teruel como en Cella y en Épila se ha observado "un cambio de tendencia acusado" en los últimos días provocado por un escenario de transmisión comunitaria "pura y dura". Tanto es así, afirmó Falo, que el aumento no se puede achacar a una circunstancia concreta, aunque, en el caso de Teruel y Cella, habría podido influir "la dinámica entre ambas poblaciones". "Son zonas muy próximas, con mucha relación entre ellas", indicó el director general de Salud Pública, que extrapoló este factor a la cercanía entre Épila y La Almunia, separadas por apenas 25 kilómetros. Donde no habrá cambios será en La Almunia, que sigue por encima de los 740 casos por cada 100.000 habitantes, y en Huesca, con 419 y una incidencia que ha crecido "un poquito" respecto a la semana pasada. Ambas seguirán en fase 2 estricta hasta nueva orden.

La DGA descartó utilizar los nuevos test de antígenos, que proporcionan resultados en cuestión de 20 minutos, para hacer pruebas masivas en estas tres localidades.

Respecto a la evolución de los contagios en Aragón, Falo reconoció que en la última semana se ha observado "algún tinte ascendente" dentro de la "meseta alta" en la que la Comunidad lleva meses instalada. "Mucho nos tememos que la tendencia de los próximos meses va a ser esa. Quizá la diferencia respecto a otros territorios esté en que Aragón tuvo una oleada muy fuerte en julio y agosto. Nuestras subidas y bajadas se mueven en unos peldaños un poco más altos", dijo.

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