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Aragón

TERUEL

La científica marina de Teruel embarcada en el reto contra el cáncer: "Quiero inspirar a otros, la vida sigue"

La científica marina Nuria Gómez ha partido este lunes de Bilbao a Barcelona con otras cinco mujeres supervivientes del cáncer de mama elegidas para superar el Reto Pelayo Vida.

La turolense Nuria Gómez ha superado un cáncer y participa en el Reto Pelayo
La turolense Nuria Gómez ha superado un cáncer y participa en el Reto Pelayo
Heraldo.es

“Hace ya cuatro años, la historia de que cinco maravillosas mujeres, que habían superado un cáncer, iban a intentar atravesar el Atlántico a bordo de un velero logró que me levantase del sofá y mi objetivo ahora es el mismo: conseguir inspirar y ayudar a una persona, que esté en esa situación, y sienta lo que yo: la vida sigue y vas a poder seguir haciendo cosas extraordinarias”. Esa es la principal motivación que ha llevado a la científica turolense Nuria Gómez a apuntarse al Reto Pelayo Vida, un reto que, como detallan desde la organización, une a “cinco mujeres que han padecido un cáncer para alcanzar una proeza única con el objetivo de demostrar que puede haber vida, mucha vida, después de esta enfermedad”.

Las cinco mujeres supervivientes de cáncer han partido este lunes de Bilbao a bordo de un velero de 72 pies y navegarán 1.530 millas náuticas a lo largo del mar Cantábrico, océano Atlántico y mar Mediterráneo hasta llegar a Barcelona, para transmitir un mensaje de esperanza a quienes padecen esa enfermedad. Las cinco tripulantes, de entre 38 y 56 años, padecieron y superaron un cáncer de mama y han decidido sumarse a la sexta edición del Reto Pelayo Vida.

“Recuerdo ese momento en el que me diagnosticaron cáncer y estaban haciéndome pruebas para ver el alcance. Yo estaba en el sofá de casa de mis padres sintiéndome perdida y asustada, porque ese día me habían hecho una prueba y no podía estar cerca de niños durante 24 horas y en ese momento una de mis hijas tenía meses y la otra tenía seis años". Entonces leyó en un diario la historia de esas cinco mujeres. "Era el Reto Pelayo Vida Transatlántica 2016. A mí, la cabeza me hizo ‘click’, miré a mis padres y les dije: un día seré yo. Y es real, voy a ser yo”, cuenta. Y es que la turolense Nuria Gómez, junto a otras cuatro mujeres, Marián Cáliz de Elche, Lorena Madrid de Cartagena, Fátima Domínguez de Jerez de la Frontera y María Aldama de Bilbao, realizarán la Vuelta España 2020, una travesía en un barco V70 de la regata extrema Volvo Ocean Race alrededor de la península Ibérica con el objetivo “no solo de dar visibilidad al cáncer sino de resaltar la importancia de practicar deporte como parte de la recuperación”.

"Mi objetivo es lograr lo que yo sentí hace cuatro años: inspirar a una persona que esté en mi misma situación y decirle que la vida sigue y va a poder seguir haciendo cosas extraordinarias"

Además, el Reto Pelayo Vida este año se realiza en España y por primera vez no se va a llevar a cabo una expedición en el extranjero, una decisión motivada por la crisis sanitaria, pero también con la finalidad de “apoyar socioeconómicamente al país”. Concretamente la Vuelta España 2020, como se ha denominado al reto, partirá el próximo día 13 de octubre desde Bilbao hasta llegar el 25 del mismo mes al puerto de Barcelona, navegando por el Atlántico y Mediterráneo.

Las participantes en el reto Pelayo, entre ellas la turolense Nuria Gómez, a punto de iniciar su travesía.
Las participantes en el reto Pelayo, entre ellas la turolense Nuria Gómez, a punto de iniciar su travesía.
Reto Pelayo

Un reto que, en palabras de Gómez, “es duro”. “No solo tendremos que vencer el agotamiento, pues tendremos que estar tres horas en cubierta trabajando y tres, descansando, así durante los 15 días de travesía; sino también tendremos que hacer frente al estado del mar”. Y es justamente eso a lo que más teme esta turolense, que hasta que comenzó a prepararse para el reto solo se había subido a un barco como diversión.

“Tendremos que vencer el agotamiento y hacer frente al estado del mar"

Por eso, desde acabo el confinamiento y supo que ella era una de las preseleccionadas no ha parado de formarse para estar preparada. “Todas hacíamos deporte cotidianamente. En mi caso, a raíz del cáncer”, explica la misma. “Y es que aunque siempre había practicado algún deporte, como el esquí o el tenis, nunca lo había tenido como rutina. Pero, cuando llegó el cáncer a mi vida le pregunte a mi oncóloga qué podía hacer yo y me contestó que una dieta equilibrada y deporte. Y yo quería ser proactiva para la enfermedad. Así que me hice con una zapatillas, empecé a caminar y pase de andar unos 500 metros el primer día a correr al año siguiente un 7k. Un hito para mí, que me motivó y me hizo creer en mí. Ahora el deporte forma parte de mi rutina”. Pero durante estos últimos meses la rutina deportiva se ha intensificado: “Hemos hecho hincapié sobre todo en ganar fuerza en el tren superior, ya que en un barco se utiliza mucho los hombros, brazos y espalda”, cuenta esta turolense de 44 años. “Hemos ido al gimnasio, cuando hemos podido, si no en casa. Además de piscina y bicicleta. Tenemos que estar lo mejor posible porque va a ser duro”.

La científica turolense Nuria Gómez ha partido este lunes de Bilbao a Barcelona con otras cuatro mujeres supervivientes del cáncer de mama elegidas para superar el Reto Pelayo Vida.
"Empecé a caminar y pase de andar unos 500 metros el primer día a correr al año siguiente un 7k"

Pero no solo se han preparado físicamente, sino que también les ha tocado estudiar y experimentar: “Tuve que ir a Valencia a dar clases desde cero sobre náutica, pues aunque soy científica marina, la nomenclatura es muy técnica y hay que tener en cuenta que una vez en el reto, las acciones son muy rápidas y tenemos que conocerlo todo”, cuenta Gómez. “Además, nos marcaron pautas. Empezamos con vela ligera, pero luego nos dijeron que era importante pasar una noche a bordo porque con oscuridad cambia muchísimo. Y es cierto. Me fui a entrenar esta sensación 48 horas a las islas Columbretes y hay que acostumbrarse a la sensación de mareo porque de noche no tienes una referencia de tierra. Eso sí es una experiencia muy intensa, sin ruido, con las estrellas... Nunca había sentido eso y lo recomiendo”.

"Tuve que ir a Valencia a dar clases desde cero sobre náutica, pues aunque soy científica marina, la nomenclatura es muy técnica"

Eso sí, durante la travesía no van a estar solas. “Es un barco muy deportivo, muy técnico, donde suelen ir regatistas extremos, y, por eso, llevamos tripulación. Exactamente, vamos 12 personas, que, por supuesto, habremos pasado las respectivas pruebas PCR”, detalla Gómez. “De hecho, hay cuatro regatistas profesionales, entre ellos la directora deportiva que es Ángela Pumariega, campeona olímpica en los Juegos Olímpicos de Londres 2012”.

Es este trabajo en equipo una de las cosas que más atrae de la experiencia a Gómez. “Cuando uno cae un poquito el otro levanta por ti, y es que en una tripulación hay que trabajar todos a uno. Estoy segura que va a ser una experiencia muy enriquecedora a nivel personal”, señala. “Aunque realmente ya lo está siendo, porque no solo este reto me ha roto ese caparazón que tenía y he tenido que abrirme a la enfermedad, sino que, como me dicen mi familia y amigos, este es mi reto, pues, como bien indica mi profesión, soy una apasionada del mar. Por lo que navegar me parece un sueño, un regalo. Y ahora solo pienso en que la vida me tenía guardada esta sorpresa”.

 

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