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Aragón

Laboral

Los trabajadores de Alumalsa vuelven a gritar en las calles su rechazo a los 230 despidos

El comité, que vuelve a reunirse mañana con la dirección de la empresa para negociar el ERE, advierte que endurecerá las protestas si la empresa solo pretende, como temen, aligerar la plantilla de la factoría zaragozana.

Trabajadores de Alumalsa se manifiestan en Zaragoza.
Trabajadores de Alumalsa se manifiestan en Zaragoza.
José Miguel Marco

Los trabajadores de Alumalsa han vuelto este jueves a las calles de Zaragoza para gritar a la dirección de la empresa que están dispuestos a plantar batalla frente a los 230 despidos anunciados en la planta de Zaragoza. “Así, así, ni un paso atrás, estos despidos los vamos a parar" o "Alumalsa escucha, estamos en la lucha" han sido las consignas más coreadas en una marcha que ha partido de las inmediaciones del Príncipe Felipe para recorrer el centro de la ciudad hasta desembocar en la plaza del Pilar, frente al Ayuntamiento.

No estaban todos los que hubieran querido, ha asegurado el presidente del comité de empresa, Enrique Hernández, porque “hasta ahora lo que ha hecho la empresa es boicotear las protestas llamando a trabajar a todas las personas que estaban en ERTE”. Y aunque estas primeras movilizaciones –el pasado lunes protagonizaron la primera– tenía como objetivo esencial “dar visibilidad a la complicada situación que atraviesan los trabajadores de la planta”, el comité de empresa también tiene la mirada puesta en las negociaciones del expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo presentado por la compañía y que afecta al 40% de una plantilla de 550 trabajadores. Mañana está prevista la segunda reunión, aunque, según Hernández, en el primer encuentro “no se avanzó nada”.

Durante la marcha, los manifestantes han dejado claro que su rechazo a todos los despidos y su disposición a plantar cara al ERE, pero los trabajadores son conscientes de que hay que ofrecer propuestas para evitar que la reducción de la plantilla sea lo menos traumática posible. Por eso, el comité acudirá mañana a la reunión con propuestas como las prejubilaciones, a las que podrían acogerse unos 70 trabajadores, o la posibilidad de alcanzar “un cuadro atractivo de despido para que la gente se apunte voluntaria”, ha señalado Hernández. Incluso se propondrá la posibilidad de utilizar fórmulas para reducir la jornada laboral (ERTE) que evite así la necesidad de acudir a despidos.

El presidente del comité se ha mostrado, sin embargo, algo excéptico porque ha asegurado que no saben con qué intenciones llega la empresa a la negociación. Y lo que es peor, “lo que nos tememos es que la empresa quiere aligerar plantilla directamente” ha lamentado.

Aunque en la primera reunión la empresa acudió con un plan de viabilidad en el que se hablaba de una decena de proyectos, el órgano de representación de los trabajadores considera que no están garantizando el futuro de la planta de Zaragoza. “El problema es que son proyectos por los que están pujando, pero ni mucho menos tienen nada definitivo. Son quimeras y pueden llegar o puede que no venga ninguno”, ha insistido Hernández. El presidente del comité ha advertido además que incluso aunque se consiguieran esos proyectos hasta que comienzan a producirse en fábrica “pasa un año y medio prácticamente, por lo que nos quedan dos años de estar en un desierto”. “O traen proyectos nuevos o no hay nada que hacer ya”, ha criticado.

No será esta la última movilización. El comité ya ha pedido los permisos necesarios para volver a las calles el próximo sábado, 17 de octubre. Y advierte que endurecerá las acciones de protesta en función de la marcha que vayan tomando las negociaciones. Además, el próximo día 19 volverán a reunirse con la vicepresidente y consejero de Industria del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga.

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