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Aragón

coronavirus

Hablar menos y más bajo y ventilar todo lo posible para no contagiarse de covid-19

El investigador zaragozano José Luis Jiménez recomienda imaginar que las personas exhalan humo para entender el contagio por aerosoles.

Una representación de cómo las exhalaciones encuentran una barrera frontal en las mascarillas, y la importancia de estas últimas en las distancias cortas.
Una representación de cómo las exhalaciones encuentran una barrera frontal en las mascarillas, y la importancia de estas últimas en las distancias cortas.
HERALDO

El aragonés José Luis Jiménez viene avisándolo desde hace meses: la transmisión del coronavirus por aerosoles, a través de las partículas de saliva o fluido respiratorio que porta el aire, supone una “amplia fracción sobre el total”. Es un hecho sobre el que empieza a haber un notable consenso en la comunidad científica, pese a las posturas oficiales, contra las que se postulan un grupo internacional de 239 expertos.

Por su tamaño, estas partículas -o gotículas- pueden mantenerse suspendidas desde minutos hasta varias horas, de ahí la importancia de mantener ventiladas las zonas interiores. El científico zaragozano, que desarrolla su labor investigadora sobre aerosoles en la Universidad de Colorado, trata de concienciar sobre esta vía de transmisión con un ejemplo muy gráfico: “Con la analogía del humo. Tenemos que pensar que todas las personas con las que nos encontramos exhalan humo, y queremos respirar el menos posible. El humo es aerosol, se comporta en el aire de forma muy similar a aerosoles respiratorios con virus”.

A través de una cadena de publicaciones en Twitter, Jiménez insiste en que, en su experiencia, “una vez que la gente entiende la analogía del humo puede crear sus propias recomendaciones para su situación específica”. “En lo concreto, lo más importante es hacer en un espacio abierto todo lo que se pueda. Afuera, con distancia y mascarilla, es casi imposible el contagio”.

Un caso que ha llamado la atención a nivel internacional y que ejemplifica a la perfección esta tesis es el del coro de góspel de la localidad barcelonesa de Sallent. Hasta treinta componentes del grupo musical dieron positivo tras un ensayo bajo techo en el que se mantuvieron las distancias, pero no se emplearon las mascarillas.

Precisamente, el aragonés aboga por estar pendiente de un uso correcto de las tapabocas protectoras: “Es muy importante ajustarse bien la mascarilla. Veo muchas fotos y vídeos de España con mascarillas con muchos huecos. Para evitar las gotas, un parapeto es suficiente y el ajuste a la cara no es tan importante. Pero si hablamos de aerosoles el ajuste a la cara de la mascarilla es muy importante”.

Ventilar... y hablar poco y en voz baja

Otro aspecto más que importante para prevenir un posible contagio pasa por “abrir las ventanas, y tenerlas abiertas continuamente”. “No hace falta que estén abiertas de par en par, unos dedos puede ser suficiente. Un medidor de CO2 nos ayuda a saber si es suficiente o no. Que se mantenga debajo de 700 ppm, y más bajo si es posible”, matiza el experto, quien recuerda que “salvo el medidor de CO2, las medidas más importantes son gratis o casi, basta con reunirse fuera en lugar de en espacios cerrados, ajustarse la mascarilla y abrir las ventanas en la medida de lo posible”.

Cuando no haya alternativa de exteriores a una actividad, como por ejemplo el trabajo dentro de una oficina, se pueden aplicar algunas medidas. “Se reduce el riesgo disminuyendo personas y duración de la actividad, manteniendo las mascarillas bien puestas y la distancia social. También resulta importante hablar menos y más bajo, ya que los virus exhalados aumentan mucho con los decibelios. Una acción clara puede ser “bajar la música en los bares para que no haya que gritar tanto a la hora de mantener una conversación”.

En la medida de lo posible, el investigador de la Universidad de Colorado recomienda “ventilar con sistemas de ventilación, como se hace en los centros comerciales, cuando no se pueda mediante la apertura de las ventanas”. “Si no se puede, es aconsejable filtrar el aire para eliminar los virus en suspensión. Se puede hacer con filtros HEPA (buenos, pero caros) o filtros baratos con ventilador”, concluye.

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