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Aragón

agricultura

El excepcional rendimiento del secano logra la mejor cosecha de cereal en 30 años

La producción, aunque menor en el regadío, supera los 3,1 millones de toneladas.

Producción de cebada almacenada en la Cooperativa San Licer de Zuera (Zaragoza).
Producción de cebada almacenada en la Cooperativa San Licer de Zuera (Zaragoza).
Oliver Duch

El secano cumple siempre un papel esencial en el resultado de la campaña de cereal de invierno. No en vano de las más de 777.000 hectáreas que ocupa este cereal, que se extiende por el 70% de la superficie agrícola de la Comunidad, el 80% se sitúan en tierras de secano. Pero este año su protagonismo ha sido decisivo para lograr la que el sector denomina como "la mejor cosecha de los últimos 30 años en Aragón". Los cerealistas han cerrado la campaña con una producción de 3.107.963 toneladas, unas 650.000 toneladas más que las recogidas el año anterior y que suponen un incremento del 25% respecto a la media de los últimos años.

Se lo deben a los "excelentes" rendimientos de los secanos, donde se han cosechado una media de cuatro toneladas por hectárea, incluso en las tierras más áridas de Teruel. De hecho en los secanos de la provincia turolense y de la zaragozana los rendimientos se han incrementado en casi un 70% respecto a los valores de hace siete años. En Huesca, cuyas producciones muestran siempre mayor estabilidad, el incremento se ha quedado en un 10%. En cualquier caso son las mejores cifras de las tres últimas décadas y hay que remontarse a 2013 para encontrar valores similares.

Han ayudado las condiciones climáticas, pero también la apuesta de los agricultores por diferentes variedades más adaptadas a cada zona o más demandadas por el mercado e, incluso, las prácticas agronómicas o sanitarias realizadas en el cultivo.

Hay, sin embargo, un pero. Si la cantidad ha sido buena, la calidad no tanto. El peso específico del grano ha disminuido y los agricultores se han visto obligados a tratar sus campos ante el incremento de enfermedades provocadas por las continuas lluvias, una plagas que han pasado factura al regadío, donde se han reducido el volumen, y la calidad de las producciones.

Dossier técnico "pionero"

Todos estos detalles están recogidos en el ‘Dossier técnico de la campaña de cultivos herbáceos de invierno’, un documento elaborado por la Red Arax, creada el pasado año 18 entidades públicas y privadas para aunar el conocimiento en torno a estas producciones e impulsar su transferencia estructurada al sector. "Se trata de un exhaustivo informe, pionero en nuestra Comunidad, con el que se busca hacer una radiografía de los cultivos extensivos en los que trabajan los agricultores y ofrecerles así una herramienta nueva para tomar decisiones", coincidieron en señalar este miércoles el responsable de innovación de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, Jesús Abadías y el responsable de cultivos herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón, Miguel Gutiérrez,, durante la presentación del documento, en la que también participó el director Cajamar, Domingo Burruel.

Ambos destacaron que el documento "por primera vez ofrece al sector una información neutra de los datos de cosecha". Pero no será la última. Red Arax, fruto de la colaboración entre cooperativas, organizaciones del sector y centros tecnológicos, tiene la intención de continuar trabajando para que el sector tenga una "información transparente en tiempo y forma" que le permita tomar decisiones que mejoren su productividad, señaló Gutiérrez, pero también para "conectar el sector productor con las necesidades del sector transformador", añadió Abadías.

Ocho grupos de trabajo repartidos por todo el territorio

Ocho grupo de trabajo repartidos por todo el territorio

El dossier técnico presentado ayer por la Red Arax incluye los resultados pormenorizados de los distintos ensayos realizados por ochos grupos de trabajo (Huesca norte y Huesca sur, Cinco Villas, Valle del Ebro, Campo de Daroca, Bajo Aragón, Teruel central, y el centrado en la agricultura de conservación).

Todos estos equipos trabajan de la mano de las diversas cooperativas cerealistas para conseguir información sobre el material vegetal más adecuado para las condiciones agro-climáticas (secanos húmedos y fríos o regadíos cálidos), sobre las posibilidades de adaptación del guisante proteaginoso, del cultivo del garbanzo, del trigo blando ecológico, de la adaptación de la camelina a los secanos semiáridos o de las principales variedades de cebada maltera del mercado. Pero también se han analizado las técnicas de los cultivos que mejor se adaptan a los métodos de lucha y gestión integrada de plagas, enfermedades y malas hierbas, racionalizando y reduciendo del uso de productos fitosanitarios y fomentando la rotación de cultivos.

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