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Aragón

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El Jurado empieza a deliberar sobre el veredicto del crimen de los tirantes

La defensa acepta que Lanza pudeo cometer un delito de lesiones del acusado, pero niega que golpeara a la víctima con la intención de matarlo. La DGA reclama el coste de 6.500 euros de la hospitalización a Rodrigo Lanza.  

El acusado Rodrigo Lanza revisa las notas que ha leído en sus últimas palabras ante el Jurado.
El acusado Rodrigo Lanza revisa las notas que ha leído en sus últimas palabras ante el Jurado.
Efe/ Javier Cebollada (Pool)

La vista oral del segundo juicio del crimen de Víctor Laínez ha concluido este martes por la mañana con el informe de la defensa del acusado, Rodrigo Lanza, y el Jurado va a recibir esta tarde el objeto del veredicto sobre las 19.30 a 20.00 en la Audiencia de Zaragoza para proceder a deliberar. Será la segunda vez que un jurado se pronuncia sobre el crimen de Victor Laínez, ocurrido en diciembre de 2017, en el pub Tocadiscos, en el barrio de La Magdalena, y deberá decidir si Lanza asesinó a Víctor Laínez o fue una imprudencia. 

Los letrados de todas las partes, las tres acusaciones (la fiscal, los letrados de la acusación particular y el de la acción popular), el representante del Gobierno de Aragón y la defensa se han reunido al final de la mañana con la magistrada presidente María José Gil Corredera para elaborar las preguntas del objeto veredicto que entregarán al Jurado.

El abogado de la defensa, Endika Zulueta, ha expuesto que Rodrigo Lanza aceptó que golpeó a Víctor Laínez esa noche, como un delito de lesiones u homicidio por imprudencia "no buscado". Ha negado el asesinato porque el acusado "no tuvo el deseo de matarlo" al propinarle puñetazos en la cara y alguna patada, según los testigos, después de una conversación en la que se dijeron "facha" y "sudaca".

Zulueta ha insistido en que el fallecimiento pudo producirse por "un golpe que se dio la víctima contra el suelo" en el cráneo (en el hueso temporal) que no pudo provocarlo el acusado con la mano o la pierna. En su informe que se ha dilatado casi tres horas, el abogado defensor ha contraatacado a las acusaciones (que defienden el asesinato con las agravantes de alevosía, motivo ideológico y ensañamiento) con un discurso muy próximo a los miembros del Jurado, para generar dudas entre ellos.

Ha citado la película "Doce hombres sin piedad", una historia de Jurado en Estados Unidos en la que las dudas de un jurado consiguieron cambiar el resultado de los demás, un film que le empujó a dedicarse a la abogacía. De hecho, les ha explicado que su petición de que Rodrigo Lanza que no fuera esposado "no era caprichosa" para que no afectara a los miembros del jurado en su decisión.  

Asimismo, Zulueta ha incidido que los informes periciales insisten en que en la muerte de Víctor Láinez (que se produjo cuatro días después de la agresión) incidió también en  sus antecedentes médicos.

La defensa ha dividido la historia entre el antes, el durante y el después de la agresión, para defender que Lanza trabajaba en un restaurante vegetariano y esa noche había bebido varias copas (cerveza, chupitos y gin tonic), para defender la atenuante de haber ingerido alcohol antes de la agresión.

Sobre el miedo insuperable, Zulueta ha sostenido que el acusado creía que Laínez llevaba una navaja, como le advirtió un amigo con quien iba, y ha aceptado que hizo "un ataque en defensa" en el "forcejeo" que se produjo y "con las patadas lo echó hacia atrás". Aun así,  la defensa ha incidido el que el golpe de Rodigo Lanza a la víctima fue "de frente", contradiciendo la versión del dueño del pub, Ángel Aznar, quien manifestó que la agresión fue por la espalda.   

Además, ha defendido que se produjo legítima defensa en la agresión a Víctor Laínez porque en el momento de la agresión estaba "ido, fuera de sí" y "no era dueño de sus actos" para sujetar la antecedente de actuar con un trastorno mental transitorio. Sobre su detencion, el defensor sostiene que podía haberse escapado o cambiar el aspecto de las rastas, pero mantuvo una vida cotidiana los cuatro días trascurridos trabajando en el restaranrte desde la agresión y la muerte     

Última palabra de Rodrigo Lanza 

El acusado Rodrigo Lanza ha utilizado sus últimas palabras para hacer aclaraciones a las preguntas del Jurado sobre su ruptura con la novia o los partes que le pusieron en la prisión de Zuera, donde lleva tres años en el módulo de aislamiento, y que le vio la navaja en la mano derecha

La presidenta le ha insistido en concluir y Lanza ha reiterado: "Siento la muerte de esta persona. Yo me defendía. Espero que entiendan que actué porque alguien me atacaba. Llevo tres años preso para defender mi vida. Llevaba una navaja y actué instintivamente". Además, ha explicado a los jurados que ha sido "una frustración" que fuera juzgado el año pasado y se haya tenido que repetir la vista oral de nuevo. "Fui yo porque tenía miedo y entré en pánico. Era un hombre más alto que yo. Le golpeé en la cara, pero no esa lesión tan grave. Fueron segundos. ¿Cómo iba a imaginarlo?", ha dicho, hasta que la presidenta del Jurado le ha cortado para que no siguiera repitiendo lo que ya dijo en su declaración. 

La séptima jornada del jurado del crimen de tirantes ha comenzado con un informe del abogado del Gobierno de Aragón, José Luis Gay, que ejerce la acción civil para recuperar el coste de la hospitalización de la víctima, que asciende a 6.500 euros. Ha defendido su posición en el proceso, frente a la posición de la defensa que acusó en 2018 de falta de legitimidad de la DGA. Sobre esta deuda que le reclaman al acusado, ha agregado que no ha aportado ni un euro y ganaba un salario en el restaurente de entre 700 y 800 euros.  

El abogado del Gobierno de Aragón ha defendido la posición de la presidenta del Jurado, María José Gil Corredera, sobre la exclusión del miembro del jurado que adoptó ayer en defensa de la imparcialidad del Jurado. También ha dicho que el acusado no ha sufrido indefensión en la vista oral porque está en "comunicación permanente con su abogado".   

     

       

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