Despliega el menú
Aragón

La Lonja del Ebro rebate las críticas recordando que la mesa de la almendra es paritaria

Insiste en que los precios fijados son "orientativos" y se tomaron por unanimidad.

Imagen de archivo de la recogida de almendra en Aragón
Imagen de archivo de la recogida de almendra en Aragón
Jose Luis Pano

Sucedió con las cotizaciones del ovino en pleno confinamiento. Volvió a suceder cuando comenzaba la desescalada (y la cosecha) con los precios de los cereales. Y se repite ahora en plena campaña de la almendra. La Lonja del Ebro ha vuelto a ser el blanco de las críticas de las organizaciones agrarias que critican a la mesa de la almendra de haberse plegado a los intereses de los industriales para fijar unas cotizaciones a la baja que han recortado un 50% el precio que este fruto seco mantenía por estas mismas fechas el pasado año.

A estas acusaciones ha respondido la Lonja de Ebro –como lo ha hecho en anteriores ocasiones– insistiendo en que estos organismos "no pueden fijar precios, solo pueden proponer índices orientativos no vinculantes". Y reitera además que la lonja no tiene poder de decisión en las cotizaciones semanales. "Aunque quisiera no puede hacerlo", señalan sus responsables, que recuerdan que lo que esta entidad sin ánimo de lucro hace es vigilar e impedir que ningún sector pueda manipular las cotizaciones "y mucho menos permitir movimientos especulativos de los grandes operadores".

Pero además, explica la Lonja del Ebro, la mesa de la almendra, que comenzó a cotizar este año, "está constituida paritariamente por productores y comercializadores/industriales". Esto es, hay cuatro integrantes de cada parte, que tienen un voto cada uno independientemente del volumen de su negocio y que las propuestas de precios tan criticados (por bajos) por las organizaciones agrarias a finales del pasado mes de agosto se decidieron "por unanimidad".

Evolución por la covid-19

Para explicar las decisiones de la mesa de frutos secos, la lonja recuerda la complicada situación motivada por la pandemia. La paralización total de los mercados tras el decreto del estado de alarma hizo que la mesa decidiera reflejar la situación señalando en la tablilla de precios un "sin operaciones" para todas las variedades. El 4 de mayo se iniciaba de nuevo la cotización "intentando mantener los precios anteriores al estado de alarma", aunque se realizó un ligero ajuste de precios a la baja "teniendo en cuenta igualmente la entrada de almendra procedente de Estados Unidos", señala la Lonja. Y con la desescalada volvió a constatarse, insiste este organismo, la falta de operaciones en el sector y la llegada de producción estadounidense a precios muy competitivos, lo que provocó una bajada de las cotizaciones, a pesar de los intentos de la mesa por mantener al máximo los precios.

Lo que sucede en la mesa de frutos secos de la Lonja del Ebro no es una excepción. Desde la entidad recuerdan que durante el mes de agosto "la práctica totalidad de las semanas ha cotizado por encima de los precios de la Lonja de Reus". Destaca además que si la Lonja de Albacete cotiza a niveles similares a la del Ebro y aunque reconoce que en la de Murcia los precios son superiores, advierte que "dichas cotizaciones no pueden compararse debido a que se refieren a un producto situado en almacén del partidor" y la Lonja de Ebro hace referencia a almendra vendida en cáscara.

En cualquier caso, sus responsables estiman que los precios mejorarán a medida de que se produzca la recogida de la nueva almendra y se vayan incrementando las ventas en los mercados nacionales y exportación, aunque advierten que la situación estará condicionada por el desarrollo de la situación planteada por la covid-19 así como por la entrada de almendra americana, "cuya producción estimada es superior a la de las campaña pasada, y en estos momentos a unos precios muy competitivos".

Importaciones de EE. UU.

Es precisamente la "entrada masiva" de almendra estadounidense la principal responsable del hundimiento de los precios de la almendra. Lo dice la organización agraria Asaja, y especialmente sus territoriales en Aragón, La Rioja y Lérida, que advierten que la caída de las cotizaciones "está poniendo en serio riesgo de desaparición a las explotaciones más vulnerables", es decir, las situadas en secanos y dedicadas al cultivo de las variedades más tradicionales.

Por eso exigen a la Unión Europea la puesta en marcha de mecanismos de defensa  como el establecimiento de aranceles) y la búsqueda de mecanismos que permitan premiar la mayor calidad de la almendra española frente a la importada.

Etiquetas
Comentarios