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Aragón

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Araceli Sancho, la sombrerera turolense que se ha creado un hueco en las series y películas españolas

La premiada 'El hombre que mató a Don Quijote' o la serie 'Inés del alma mía' cuentan con piezas de Araceli Sancho, una sombrerera que tiene una tienda en Teruel.

Araceli Sancho, la sombrerera turolense que se ha creado un hueco en las series y películas españolas
Araceli Sancho, la sombrerera turolense que se ha creado un hueco en las series y películas españolas
A. S.

La "casualidad", al menos así lo considera ella misma, ha llevado a Araceli Sancho, una valenciana afincada en Teruel desde hace más de 30 años, a crear los sombreros de algunas de las series y películas españolas con más proyección.

Esta sombrerera, licenciada en Filología Inglesa, comenzó en el oficio tras abrir una tienda de complementos en el centro de la capital turolense, y darse cuenta de que a sus clientes les atraía más aquello que ella hacía con sus propias manos. "La casualidad, como siempre digo, me llevó a formarme en sombrerería", indica Sancho. "Un día hice dos tocados enanos. Iba andando por la calle y me encontré con una amiga, que también tenía una tienda. Me pidió que si podía hacer más y a partir de entonces comencé a formarme en este oficio. Un oficio en el que todo se elabora a mano, sin máquina de coser y sin pegamento, pues este solo se usa excepcionalmente para las plumas. Ahí, empezó todo y desde entonces no he podido parar", relata.

Ahora, Sancho, con su propia tienda en Teruel, trabaja solo por encargo. "Tengo muestras en 'stock' que no vendo, solo las utilizo para probar", explica. "Es siempre un trabajo personalizado: la talla de la cabeza, el color...". Y no solo para bodas y eventos recibe encargos, "cada día más personas se deciden a usar este complemento en su día a día", señala. "Para calle también se vende, cuesta más, pero también hay demanda. Sobre todo, en los últimos años estamos viviendo un auge del sombrero de hombre. Se atreven más".

"La casualidad, como siempre digo, me llevó a formarme en sombrerería". Es un trabajo personalizado: la talla de la cabeza, el color..."

"Y es que a pesar de que el sombrero es un objeto de deseo, que llama la atención, pues todo el mundo al verlo, lo coge y se lo prueba, es cierto que luego viene casi siempre la segunda parte: no me atrevo a llevarlo", cuenta Sancho. "Aunque esta vergüenza se va con el tiempo. Una vez que empiezas a llevarlo, no puedes parar", añade.

Tocados diseñados por Araceli Sancho
Tocados diseñados por Araceli Sancho
A. S.

Pero si hay algo a lo que esta artesana dedica la mayor parte de su tiempo es a crear piezas para cine, series, teatro, espectáculos y recreaciones. "La Fundación de las Bodas de Isabel me ha permitido hacer sombrero histórico, tanto medieval como modernista, tras un trabajo de documentación previo", señala Sancho. "Aunque la causalidad también ha sido importante en esta parte de mi trabajo. Vinieron a rodar 'The Promise' a Teruel. Ellos buscaban a alguien para arreglos de vestuario y una amiga me insistió para llamar y preguntar, puesto que había sido figurante y había visto que portaban sombreros en la película. Terminé restaurando sombreros allí y a los dos meses me volvieron a llamar para volver a trabajar con ellos. Tras esa experiencia, he tenido la suerte de trabajar en 20 películas", evoca.

"La figurinista Lena Mossum, ganadora del premio Goya al Mejor diseño de vestuario por ‘Las 13 rosas’, contó conmigo para ‘El hombre que mató a Don Quijote’, que también estuvo nominada al Goya al Mejor diseño de vestuario", cuenta Sancho. «También he elaborado los tocados incas de la serie ‘Inés del alma mía’, basada en la novela homónima de Isabel Allende, que ya se puede ver en Amazon Prime y que pronto se estrena en La 1", recalca.

Un diseño de la sombrerera turolense Araceli Sancho
Un diseño de la sombrerera turolense Araceli Sancho
A.S.

"A mí me encargan las cosas rarunas, lo que no se puede realquilar", asegura Sancho. "Se trata de piezas muy especiales, que a pesar de que en mis manos apenas están unos minutos, quedan retratadas y exhibidas para siempre. Es lo bueno que tienen las series y el cine. De hecho, esta semana he enviado una pieza para un documental que se está rodando en Almería y en mis manos estuvo terminada tan solo dos minutos", desarrolla. Y es que desprenderse de un trabajo tan minucioso que requiere tanto esfuerzo no resulta sencillo y algunas piezas no tienen ni siquiera posibilidad de compra. 

"Los trabajos que hago de exhibición son una forma de expresión, hay mucha alma ahí puesta, y no los vendo"

"Los que hago de exhibición son una forma de expresión, hay mucha alma ahí puesta, y no los vendo. Solo me he deshecho de uno tras exponer en el Museu de Chapelaria, un museo dedicado al sombrero en Portugal", relata Sancho. "Allí, hace un año realicé una exposición monográfica de 69 piezas y me pidieron dejar uno porque quieren crear una exposición permanente con todos los sombrereros que hemos expuesto. El resto están en mi tienda. Son como mis hijos".

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