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Aragón

crisis del coronavirus

Cuando una nueva vida llega en medio de la pandemia

Los nacimientos durante la crisis sanitaria se atienden entre cuidados extremos y medidas de protección. Solo se permite un acompañante y se hace PCR al ingreso.

Un sanitario junto a un bebé con mascara por el covid-19.
Un sanitario junto a un bebé con máscara por el covid-19.
EFE

Cuando se declaró la pandemia de la infección por coronavirus nadie sabía qué consecuencias iba a tener en la salud, ni sobre las pacientes embarazadas". Néstor Herráiz, ginecólogo en Quirónsalud Zaragoza, recordó que con el tiempo se observó que "parecía que no tenían un peor pronóstico y que los recién nacidos no tenían una infección activa ni mostraban restos virales que pudiesen haber pasado por la placenta". Aun así, la inquietud crecía entre los futuros padres de forma proporcional a la emergencia sanitaria.

Con el confinamiento y, al igual que ocurrió con toda la asistencia, hubo que reorganizar las consultas. Muchas fueron telefónicas, aunque se mantuvieron las citas y pruebas indemorables, los controles de embarazos de alto riesgo o las ecografías de las semanas 12, 20 y 35. Se dispusieron circuitos muy bien definidos. "Emocionalmente –reconoció Herráiz– ha sido difícil". Entre abril y mayo, las pacientes "estaban especialmente atemorizadas, porque había poca evidencia científica. Cada día se cambiaba una orden por otra más restrictiva, los casos eran más numerosos, aumentaban las hospitalizaciones... Había recelo por si se contagiaban o les podía pasar algo malo". Una opinión que compartió Segundo Rite, jefe de sección de Neonatología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza:"Había inquietud, sobre todo en la fase inicial. Existía ese miedo lógico de que la infección por coronavirus pudiera tener como población de riesgo a las embarazadas". Tampoco se ha demostrado, indicó, que la covid aumente la prematuridad. Hoy, sigue habiendo recelo, "pero ya no es lo mismo".

El momento del parto obligó a adoptar medidas de seguridad. En el momento del ingreso, a la paciente se le practica una prueba de PCR. Herráiz apuntó que "a partir de ahí se desarrollan unos protocolos que afectan a todos aquellos que atienden a mamá y bebé". Si el resultado es positivo, con o sin síntoma, se le lleva a quirófanos específicos, aislados del resto del bloque quirúrgico. Rite añadió que "se extreman las medidas en todos los casos, pero lógicamente cuando el test es negativo no es necesaria la utilización de EPI. En el hospital, hoy en día, todo se hace extremando la seguridad. El uso de la mascarilla es totalmente necesario en todos los casos". Para evitar riesgos de transmisión del coronavirus, se recomienda que haya solo un acompañante por paciente. Desde Quirónsalud subrayaron: "Existe transmisión horizontal y por eso hay que tener cuidado con las visitas, no solo en el hospital, sino también en casa".

Mihai y Beatriz, con el recién nacido Mark, esta semana en su domicilio zaragozano.
Mihai y Beatriz, con el recién nacido Mark, esta semana en su domicilio zaragozano.
Toni Galán
"Yo no tuve ningún problema, pero no hemos podido vivir un embarazo normal"

Beatriz Iglesias y Mihai Beres se convirtieron en padres hace una semana, cuando llegó al mundo el pequeño Mark. Hoy, desde su domicilio zaragozano, recuerdan que ha sido difícil pasar la gestación en pleno estado de alarma, aunque todo se les olvida al mirar la cara de su bebé."El proceso ha sido complicado, porque no hemos podido vivir un embarazo normal. Los meses de confinamiento pisaba la calle para ir a trabajar, no iba ni a comprar porque soy asmática y mi marido intentaba evitar que estuviera expuesta al contagio", cuenta Beatriz. Ella se libró de la covid.

El sábado de la semana pasada por la noche ingresó.Dio a luz al día siguiente al mediodía. En la sala de dilatación estuvo con mascarilla y, según cuenta, también la llevaban en la habitación, cuando entraba el personal. Desde Quirónsalud Zaragoza atendieron su embarazo y el parto, y la pareja solo tiene palabras de agradecimiento:"No tuve ningún problema. Me hicieron todas las pruebas que me tenían que hacer, pero con medidas de seguridad más estrictas". Recibió también atención telefónica, como la revisión de abril. Beatriz recuerda que la pandemia les generaba "incertidumbre" porque se enfrentaban a una situación desconocida: "Pero en el momento en el que ves que todo ha salido bien te tranquilizas y te olvidas un poco de lo anterior. Nos hemos tenido que adaptar conforme han ido viniendo las circunstancias".

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