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Aragón

Sí a la Champions, no a Eurovisión. ¿Qué citas sortearán la pandemia este otoño?

Algunas de las actividades que hubo que posponer la pasada primavera aguardan su turno de aquí a finales de año. Las fiestas populares han tenido que suspenderse, pero aún hay esperanza de rescatar una tardana Feria del Libro y alguna procesión de aniversario.

Feria del LibroFERIA DEL LIBRO DE SANTANDER Y C29/07/2020 [[[EP]]] [[[HA ARCHIVO]]] Feria del Libro
La Feria del Libro, mascarillas mediante, se intentará recuperar a finales de octubre.
EP

Durante el confinamiento, los chistes, montajes y ‘memes’ corrieron como la pólvora de teléfono en teléfono. Uno de los más celebrados fue aquel en el que aparecía un calendario de diciembre de 2020 rebosante de todas las actividades que habían tenido que posponerse con motivo de la pandemia. En Nochebuena, por ejemplo, se hacía hueco para la final de la Champions y el último día del año se celebraba, de rebote, San Fermín. También entre medio se celebraban las procesiones de Semana Santa y se encajaban los faralaes y los jaleos de la Feria de Abril en pleno adviento.

Poco se sabía en marzo (y poco sigue sin saberse ahora) sobre cómo iba a ser la evolución de la pandemia, pero algunas de las citas que aparecían en rojo en tan divertido calendario han tenido que cancelarse definitivamente. El San Fermín de 2020 se recordará como el más descafeinado de la historia porque, aunque se rescataron actos tradicionales, se echaron en falta los multitudinarios encierros. Algo parecido pasará con las próximas fiestas del Pilar: el Ayuntamiento de Zaragoza aún busca una fórmula mágica para no tener que cancelar la Ofrenda, que en todo caso será simbólica, de reducido formato, sin ríos de gente en las calles y con el visto bueno de Sanidad. El Pilar, por cierto, en el chiste de Whatsapp se celebraba el 23 de diciembre, junto a San Jorge y las Fallas, también canceladas este año. De las próximas fiestas de Zaragoza ya se sabe que no habrá grandes carpas ni escenarios de conciertos, pero sí se procurarán mantener actos tradicionales en los que se respeten las distancias de seguridad. Esto implica que los cabezudos no pisen las calles (aunque las figuras podrían quedar expuestas) y que el Rosario de Cristal también tenga muy complicada su salida. El Consistorio trabaja en actos “con aforo limitado y en los que se tendrá que reservar una invitación previa”, a imagen y semejanza de lo que se está haciendo ya con la campaña municipal ‘Vuelve la cultura’. El mejor botón de muestra es el festival de danza Trayectos que, a pesar de los muchos condicionantes, regresa este mismo fin de semana.

CULTURA PRESENTACION DEL FESTIVAL DE DANZA TRAYECTOS / 12-06-2018 /FOTO: ARANZAZU NAVARRO [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
El festival de danza Trayectos regresa este fin de semana en formato reducido.
aránzazu navarro

Tras muchos amagos, parece que una versión reducida de la Feria del Libro podrá ver la luz a finales de octubre. Si no hay nuevas restricciones y sobresaltos, los libreros podrán levantar las persianas de sus casetas, previsiblemente, entre el 30 de octubre y el 8 de noviembre. Ya fue singular el pasado Día del Libro, que en lugar del 23 de abril se llevó al 23 de julio y se hizo con descuentos y firmas de autores. La Comisión Permanente del Libro de Zaragoza (Copeli) decidió celebrar la efeméride el interior de los establecimientos y con algunas presentaciones virtuales. Toca adaptarse a las circunstancias para poder mantener celebraciones de gran tradición para la ciudad. Será el caso también de Todos los Santos, con sus más de 300.000 visitas al cementerio que tendrían que ser más escalonadas que nunca, y de las fiestas de Halloween, que podrían ser más diurnas que nocturnas y en las que el disfraz de patógeno es una apuesta segura.

Ha habido hitos concretos que, por los intereses económicos, se han mantenido contra viento y marea (la final de la Champions se disputa este fin de semana) y otros que se han dejado pasar y se han pospuesto para el año que viene como en el caso de Eurovisión. Algunos recordarán cómo el goteo de cancelaciones para el Mobile de Barcelona del pasado enero adelantaban la presente crisis y otros, los atletas, estarán pensando en la oportunidad perdida de los Juegos de Tokio, que se han retrasado doce meses.

Los cofrades, a la espera

En aquel calendario navideño que corrió por las redes aparecían también anotados en diciembre el Carnaval de Tenerife, la Tomatina de Buñol o el Día del Orgullo, pero nada de esto se hará realidad. Acaso, lo único recuperable sea alguna que otra procesión de Semana Santa, pero en ningún caso multitudinaria. El pasado mes de abril, cuando hubieron de suspenderse todos los actos de la Pasión, la propia Santa Sede sugirió trasladar algunos actos de Cuaresma a “otros días convenientes, por ejemplo, el 14 y 15 de septiembre, fechas que coinciden con la celebración de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores”. Sin embargo, la evolución de la pandemia no está siendo favorable y se descarta también que salgan los cofrades a la calle, aunque pueda hacerse algún acto puntual de agradecimiento, que estudia la Junta Coordinadora. También parece que la Sagrada Eucaristía de Zaragoza celebrará el 75 aniversario de su fundación en la más estricta intimidad en la parroquia del Perpetuo Socorro, porque cuando sale del templo la expectación y el revuelo que levantan sus costaleros es enorme.

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