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Aragón

covid-19

"Llamo a un paciente que debería estar confinado y no coge nadie", alertan en el centro de salud de Ejea

La localidad cincovillesa acumula 22 casos positivos en los dos últimos días y casi 50 desde el pasado 23 de julio. 

Entrada al centro de salud de Ejea de los Caballeros.
Entrada al centro de salud de Ejea de los Caballeros.
Ana García Cortés

El incremento del número de contagios por coronavirus en Aragón también se refleja en comarcas como la de las Cinco Villas. En las últimas 48 horas, Salud Pública ha notificado 22 positivos en la zona de salud de Ejea de los Caballeros, que engloba a varios municipios cercanos más. Y ya son casi 50 desde el pasado 23 de julio.

Por eso, y ante este ascenso de casos, la coordinadora del centro, Raquel Llera, es tajante: "No cumplir el aislamiento social si has estado en contacto con una persona positiva por coronavirus puede agravar la situación". Las relaciones sociales aumentan y esto hace que se multipliquen los contactos estrechos con positivos. "Acabo de llamar a un paciente que debería estar en su casa y nadie responde. Esto refleja que hay personas que no cumplen ni el confinamiento ni el aislamiento", alerta esta facultativa.

Por eso apela a la responsabilidad y a que se cumplan las normas cuando se les pide que se mantengan en casa 14 días si son asintomáticos o han tenido contacto con algún positivo. En algunos casos, una única persona se ha llegado a relacionar hasta con 40 personas. Según la experiencia del centro de salud de Ejea de los Caballeros, el perfil del positivo va cambiando. La mayoría son jóvenes o de mediana edad, pero va subiendo en la última semana. El problema está “en que estamos contagiando a nuestros mayores. Salimos como si nada, y después nos vamos a estar con los abuelos”, insiste Llera.

Para tratar de evitar el contagio a los más débiles, las residencias de la ciudad refuerzan sus medidas higiénico-sanitarias, a pesar de seguir libres de covid-19. Pero el virus está en la calle y temen que se cuele en los centros. En la municipal, la Elvira Otal, han diseñado un nuevo plan de contingencia. Han sectorizado el edificio, dejando zonas completamente cerradas. Las trabajadoras no tendrán contacto directo y sin mascarilla entre ellas en su tiempo de descanso, como el almuerzo y la merienda.

“Y se implanta el sistema de trabajo en bloque. Formarán tres equipos y uno de ellos siempre estará en reserva por si se da un contagio entre el personal. De manera que no se mezclen entre ellas y evitar lo que está pasando en otros centros”, como explica su gerente, Irama Zubiaur. A esto se suma la formación presencial y on-line de las trabajadoras, como el fomento de la responsabilidad de evitar al máximo el número de contactos estrechos. Por su parte, los residentes seguirán sin poder salir del centro y las visitas se reducen a la ventana y manteniendo tres metros de distancia.

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