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Aragón

Covid-19

Aragón planteará esta semana el salto a la nueva normalidad de las comarcas en fase 2

La decisión tendría que haberse tomado el pasado lunes, pero se retrasó ante los rebrotes de Lérida.

Repollés, ayer en el almacén del Salud de Plaza
Repollés, ayer en el almacén del Salud de Plaza
Guillermo Mestre

Aragón planteará esta semana el salto a la nueva normalidad de las cuatro comarcas en fase 2. La decisión tendría que haberse tomado el lunes, pero los rebrotes registrados en Lérida, que mantienen confinadas a más de 210.000 personas, han obligado a retrasarla al menos hasta mañana, momento en que Sanidad volverá a analizar la evolución de los focos junto a los presidentes de las comarcas.

"Si en Lérida no hubiera habido rebrote a lo mejor ya habríamos salido de la fase 2. Está claro que ha influido, pero entendemos la precaución que se ha tenido y se sigue teniendo", aseguró el presidente de la comarca de La Litera, JosepAntoni Chauvell.

La Comunidad sumó ayer 26 nuevos positivos, dos en BajoAragón-Caspe y cinco en Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera, por lo que son ya 414 desde el origen del brote. Hay, además, cuatro casos nuevos en la provincia de Teruel que corresponden a un brote familiar en el municipio de Alacón y ocho en Zaragoza. Estos últimos, informaron fuentes de Sanidad, serían contagios "sueltos", descartándose focos más allá del ya conocido en un centro de la calle de San Pablo.

En total, según datos de Salud Pública, la pandemia mantiene ingresadas a cuatro personas en cuidados intensivos y a otras 34 en camas convencionales.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, aseguró durante una visita al almacén del Salud en Plaza que la curva en las cuatro comarcas en fase 2 ya no es solo estable, sino "claramente descendente". "Tenemos que ser cautos, pero nuestros datos dicen que están evolucionando muy bien", dijo.

La consejera participará hoy en la interterritorial de Sanidad y tomará una decisión sobre el salto a la nueva normalidad "antes del fin de semana". Lo hará según criterios cualitativos y cuantitativos como la incidencia acumulada en los últimos siete y 14 días o la constatación de que no hay transmisión comunitaria. No valoró Repollés si la Generalitat ha actuado o no tarde para frenar el brote en Lérida. "No soy yo quien tiene que decirlo", afirmó, no sin admitir su preocupación por el brote en Comunidad vecina.

Sí lo hizo el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, Fernando Simón, quien aseguró que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tendría que haber tomado antes la decisión de confinar Lérida, unas palabras calificadas de "frivolidad" por la portavoz del Gobierno catalán, Meritxell Budó.

"Se ha actuado muy deprisa"

Municipios como Caspe aseguran estar preparados para recuperar la normalidad."En las últimas horas no ha habido positivos. Estamos contentos, ya que el fin de semana hubo más de los esperados. Se ha actuado muy deprisa y se han hecho las cosas bien", apuntó Pilar Mustieles, alcaldesa de la localidad. La previsión, añadió, es que el salto de fase se produzca prácticamente en el momento en que se comunique, sin necesidad de esperar al lunes.

Respecto a la polémica por las atenciones en el hospital Arnau de Vilanova de Lérida, Repollés recalcó que al Gobierno de Aragón no le consta que haya habido pacientes con covid que se hayan tratado en él. "Simplemente, ha habido personas que, por una situación de urgencia, han acudido como hacen siempre. Se trata, no obstante, de un volumen mínimo", comentó.

La consejera ofreció la "absoluta colaboración" del Gobierno aragonés al catalán, aunque aclaró que, por el momento, no se prevé que sanitarios aragoneses se incorporen al operativo para frenar la expansión de los brotes.

También contestó a las acusaciones del sindicato de enfermería Satse por el cierre de más de 500 camas en verano. "Estarán disponibles de forma inmediata si son necesarias. No hay ninguna restricción a este respecto", recalcó.

Subrayó, asimismo, que este cierre se produce todos los años. "Es habitual por dos circunstancias. Primero, por las vacaciones de los sanitarios, que esta vez hemos recomendado que sean hasta mediados de septiembre. Y segundo, porque estos meses se utilizan para renovar estructuras y hacer mejores en las instalaciones y las habitaciones", expuso.

Para Satse, esta decisión, que a nivel nacional supondrá el cierre de más de 7.000 camas, tiene como único objetivo ahorrar dinero y no tener que contratar personal sanitario para reducir las listas de espera. "Se cometen los mismos errores de siempre y se acredita que la administración sanitaria pública poco ha aprendido de la grave crisis sanitaria", aseguraron desde el sindicato.

Consideraron, asimismo, que con estos "recortes de verano" el sistema sanitario "no estará preparado" para atender y cuidar a pacientes de coronavirus en caso de una nueva oleada.

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