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Aragón

aragón es extraordinario

Museo del Dibujo de Larrés: pura fantasía

El castillo de esta localidad serrablesa alberga desde 1986 una gran colección de ilustración nacional que encuentra en estos muros una suerte de Shangri-La protector.

El castillo de Larrés es el edificio emblemático de esta pedanía de Sabiñánigo (dista apenas seis kilómetros de la capital serrablesa, a la que pertenece administrativamente) y alberga desde septiembre de 1986 el Museo del Dibujo Julio Gavín. El hombre detrás del nombre fue el fundador de la Asociación Amigos de Serrablo en 1971, que presidió desde 1975 hasta su muerte, acaecida en 2007. Su hijo Alfredo ocupa desde 2008 el cargo de director del Museo, tarea que ejerce con pasión y profundidad de conocimiento. “El edificio, de planta cuadrada angular, con dos torres opuestas; es a principios del siglo XVI cuando se consolida el formato actual. Estaba en ruinas a finales de los 70, pero la restauración no fue compleja en lo técnico, porque las dos torres estaban casi completas y la confluencia de las cuatro naves marcaba las alturas: no hubo que inventar nada”.

El espacio museístico comenzó su andadura con 250 obras, casi todas donaciones a la Asociación. “Julio le había puesto el ojo al edificio, este proyecto salió adelante por su tozolonería. Desde 1983 empezó a contactar con artistas, empezando por Pablo Serrano; en esa primera tanda ya llegaron piezas importantes. Hacerse con el edificio y recuperarlo era un dineral; el castillo se donó por un precio simbólico de una peseta, con la condición de que se dedicase a temas culturales; luego, a buscar fondos para la restauración”.

Las salas 1 y 2, situadas en la planta baja, están reservadas a las exposiciones temporales; ahora hay una de humor gráfico (hasta el 2 de agosto) con originales de Mingote, Forges, Gallego y Rey, López Maturana, Serafín, Peridis, Chumy Chúmez, Oli, El Roto, Cano... una maravilla. El resto de la planta baja se dedica a dibujo aragonés comprendido desde finales del XIX a la actualidad, y el resto del edificio se consagra al dibujo español contemporáneo, tanto figurativo como de vanguardia, humor gráfico y cómic.

Con los artistas aragoneses presentes se forma un verdadero ‘dream team’: Pradilla, Ciria, Honorio García Condoy, Félix Lafuente, Pablo Serrano, Salvador Victoria, Saura, Ramón Acín, los recién desaparecidos Vera y Sahún, Julia Dorado… Alfredo está muy orgulloso. “De Ricardo Santamaría, por ejemplo no teníamos nada, pero hace dos años hallé en un mercadillo de Ferrara un dibujo suyo firmado”.

Los nombres y las técnicas (desde lápiz, tintas, acuarelas, aguadas, ceras, polvo de grafito, collage) desfilan ante los ojos del visitante: Eva Armisén, Natalio Bayo, Jorge Gay, Alejandro Cañada, Paco Lafarga… y no se vayan todavía, porque aún hay más. “Nos está ocurriendo algo curioso, una actualización fluida y un cambio de discurso natural; muchas donaciones del inicio se repiten ahora con otras obras de los mismos autores, que creen que lo que teníamos se aleja mucho de lo que hacen ahora, y prefieren que se vea lo nuevo. La preservación de la obra es otro reto; contamos con una excelente restauradora de papel, Isún García, que además tiene formación como bibliotecaria y hace una labor múltiple”.

Alfredo desvela un proyecto interrumpido. “Íbamos a montar una obra genial de la movida madrileña, incluidas obras que nunca habían visto la luz de gente como Tino Casal o Carlos Berlanga. No ha podido ser, pero lo haremos el año que viene, o en 2022”.

Una colección increíble en el corazón del Serrablo

Sucesión de grandes nombres y, sobre todo, caudal de sensaciones

Del discurso expositivo del museo destacan las salas dedicadas a la imagen aplicada. El despliegue de obras, además, es apabullante; la grandeza de los nombres se corresponde con el magnetismo de sus trabajos. Penagos, Beulas, Hortelano, Juana Francés, Martín Chirino, Villatoro, Zuloaga, Dalí, Feito, Úrculo, Jano… el 99% de lo expuesto es de artistas españoles, pero también hay extranjeros residentes en España, como el argentino radicado en Huesca Javier Hernández, que expuso en el castillo hace un par de años.

“Hemos intentado –explica el director– aplicar un concepto panorámico en la muestra, que permite cambiar obra y echar a ‘dormir’ piezas cada año sin que afecte a la colección, en la que prima lo figurativo, aunque incluimos cada vez otras tendencias. Por otro lado, y gracias a un acuerdo con el CDAN tenemos en préstamo obras de Guinovart, Chillida, Tapies, Broto… hemos producido hasta ahora 65 exposiciones y hemos participado en otras 74 fuera. Hay tres piezas en el museo que se han prestado varias veces y han compartido muestras con Modigliani, Matisse o Picasso. Eso dice mucho de lo que tenemos”.

“También hemos incluido –cuenta Alfredo Gavín– muestras de dibujo digital, una nueva realidad que no podía quedarse fuera. Y cuidamos las visitas infantiles; se cuenta con un personaje, Larry, que anima rallies fotográficos y juegos en esas actividades. Arancha Mendívil, de la Asociación, ha colaborado en el desarrollo de una aplicación web y la propia página del museo. En uno de los juegos, los niños deben buscar ciertas obras y apuntar el autor y la técnica; el reto es bonito para los niños, se lo pasan muy bien, y la visita es más relajada para los padres”. La torre, acristalada, ofrece vistas a Monrepós, Collarada, Santa Orosia… un lugar perfecto para asimilar todo lo visto.

Las cuatro décadas largas del Museo Ángel Orensanz y Artes del Serrablo

Ya ha superado los 40 años de actividad, y sigue pujante en una doble apuesta por el arte (especialmente, la obra del artista de Larués que le da nombre) y la muestra de artes populares. Hace apenas unos días, el Museo Ángel Orensanz y Artes del Serrablo (sito en El Puente, en Sabiñánigo) comenzó el ciclo ‘Vuelve al museo’ para fomentar el retorno paulatino a la actividad, con una selección de piezas sobresalientes de la colección comentadas a con audios e imágenes: esta tarea la efectúan colaboradores del museo y abarcan temas muy variados, como lo es la propia colección del museo: religiosidad popular, indumentaria, el arte, el concepto de “casa” en el Pirineo aragonés, la música o la actividad del pastoreo. El escultor Orensanz, que actualmente está en París, tiene fijada su residencia en Nueva York, donde dirige la Fundación que lleva su nombre desde su sinagoga del SoHo.

Cómo llegar a Larrés y curiosidades

Comarca. Alto Gállego.

Cómo llegar. Desde Huesca, su capital de provincia, hay 60 kilómetros por E-7, vía Monrepós y Sabiñánigo, municipio al que pertenece Larrés.

Visitas al Museo del Dibujo. El teléfono de contacto es el 974 482 981, y el correo es museodibujo@serrablo.org. El precio de la entrada es de 4 euros, que se queda en 3 para grupos de más de 20 personas. Los socios de la Asociación Amigos de Serrablo y los menores de 8 años entran gratis.

Dónde dormir y comer en Sabiñánigo. El hotel Villa Virginia es una de las referencias básicas en este apartado, junto a establecimientos como Mi Casa, Pardina o Santa Elena, además de numerosas casas rurales (La Borda de Pastores) y los alojamientos del Golf las Margas.

Apadrina una obra. En las cartelas de muchos trabajos expuestos en el Museo del Dibujo hay un distintivo: remite al programa ‘Apadrina una obra’, que supone una inversión anual de 50 euros.

Reportaje de la serie ‘Aragón es extraordinario’.

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