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Aragón

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Ainzón, la tierra de Oz para la garnacha

Bodegas Ainzón ha hecho su propio camino de baldosas amarillas después de tres cuartos de siglo de historia, desde el corazón de un área vitivinícola privilegiada.

Paola Espligares nació en Maleján, municipio contiguo a Borja de pequeña superficie y elevadísima densidad de población. Orgullosa de su tierra (no oculta la devoción que siente por ella) es además la gerente de Bodegas Ainzón, que distan apenas cinco kilómetros de su pueblo natal. “La verdad es que la cultura del vino la tenemos desde pequeños por aquí; mis cuatro abuelos fueron agricultores y viticultores. El relevo generacional es un reto, pero también es verdad que tenemos agricultores cada vez más especializados. Personalmente, creo que el campo es una buena salida profesional; es muy bonito trabajarlo y puede dar una buena renta per cápita a los municipios locales, además de razones de peso para asentar población. Aquí hay bastante industria y los alcaldes de la comarca la cuidan, pero los campos necesitan de mano de obra”.

Paola es clara al hablar del entorno. “Tenemos un vino de calidad aplaudido en todo el mundo, un gran clima, el cauce del río Huecha que es una maravilla senderista, el Parque Natural del Moncayo con lugares mágicos como las cuevas de Añón, sin olvidar a Trasmoz, Los Fayoscada fin de semana puedes encontrar nuevos alicientes para pasear y descubrir; quienes nos hemos criado aquí lo tenemos claro”.

La gerente de Bodegas Ainzón explica como la llegada de la covid-19 ha afectado a la cuenta de resultados de un año que prometía ser magnífico. “Las cosas habían arrancado muy bien. Este año íbamos a Prowine, la feria de exportación por excelencia, que se celebra en Alemania, y también teníamos pautada una visita a China. En España solemos ir a Alimentaria en Barcelona, además de la Muestra de las Garnachas en Zaragoza o la Feria de Montañana”.

Impulso solidario

Paola recuerda que Bodegas Ainzón se ha sumado a la Plataforma 0,19, poniendo su granito de arena (de uva sería más apropiado) a esta iniciativa de Ámbar. La idea surgió para ayudar a los bares a mantener el empleo hostelero local, consumiendo en los establecimientos los productos que llevan el sello de la plataforma, se colaboraba con 0,19 céntimos (por litro, por caja, por paquete) con este empeño, ya que el dinero recaudado iba a un fondo solidario de emergencia (con la colaboración de la Fundación Ibercaja e Ibercaja Banco) para realizar ayudas directas de 400 euros a los establecimientos que las solicitasen.

La Ruta de la Garnacha fue un invento iluminado que ahora vive su consolidación en toda la zona. Bodegas Ainzón es parte activa de esta idea. “Desde la bodega organizamos visitas a viñedos, catas… actividades ya habituales a las que hemos sumado este año, por causas de todos conocidas, las experiencias ‘online’ para grupos. Contamos con el Museo del Vino en el Monasterio de Veruela, otro punto muy interesante para el turismo, excelentes opciones de restauración con las que las bodegas mantenemos sinergias muy saludables. También hemos ido un poco más allá con paseos en ‘segway’ entre viñedos, o ‘mushing’ (trineo con perros) y globo. Estamos al lado de Borja y Tarazona, a 40 minutos de Zaragoza… todo son ventajas”. Una cosa está clara, y tiene raíz empírica; el que prueba, repite.

Vídeo de Bodegas Ainzón
Laura Uranga

Unos vinos que viajan en primera a todos los rincones del mundo

Paola Espligares recuerda que Bodegas Ainzón (hasta el año pasado trabajaba bajo la denominación original de Cooperativa Santo Cristo) cumple 75 años en este 2020. “Fue fundada en 1945 por un grupo de agricultores que unieron fuerzas en este empeño; el Campo de Borja está cooperativizado en más de un 90 por ciento. Nuestros viñedos están en alturas variables entre 350 metros y 700, y trabajamos sobre todo monovarietales de garnacha, en un 72%. También hay buenas simbiosis con la syrah, y en blancos tenemos sauvignon blanc y verdejo, además de la garnacha blanca”. El 40% de la producción va al mercado nacional, y el resto se exporta a Estados Unidos, Reino Unido, resto de Europa con Holanda a la cabeza, China y algo en Brasil, México y Australia.

Flor de Añón es la marca líder de Bodegas Ainzón. El moscatel de la casa, por su parte, es uno de los productos con más impacto de esta firma. También destacan los vinos de autor basados en garnacha al 100%, con mención especial para el Peñazuela de garnacha blanca. El resto de su oferta se detalla en la página web bodegasainzon.es.

“Desde 2016 –puntualiza Paola– tenemos una cooperativización en segundo grado con una bodega de la Rioja alavesa, Covila. Esta ‘joint venture’ se llama CSC Wine Group, y nos enfocamos a nuevos mercados, sobre todo en China. La verdad es que el la D.O. Campo de Borja también vamos a una, cada bodega tiene su sello y la garnacha está de moda; El vino de Ainzón gusta, tiene una tipicidad floral reconocible, hemos dejado a un lado la madera". El gurú Robert Parker 'descubrió' la zona para el mundo; Bodegas Ainzón también trabaja con varios ‘masters of wine’ como Fernando Mora, aragonés, o el escocés Norrel Robertson, radicado en Aragón, amén de otros especialistas internacionales.

La solera de Bodegas Bordejé y el sello de calidad del cava local

La familia Bordejé, con el patriarca Miguel Ángel como pionero, siempre ha sido valedora de las grandes virtudes de la tierra de Ainzón para la vid y el almendro. La apuesta por la garnacha, con las exigencias climáticas que requiere esta uva para prosperar, fue tan arriesgada como exitosa. “Si hay un clima perfecto en junio, liga bien, y si sabes tratarla da un resultado espectacular”.

Hay que recordar que Bordejé fue pionera en el cava fuera de Sant Sadurní, y Ainzón –junto con Cariñena y las Bodegas Langa de Calatayud– es el único municipio autorizado en Aragón para hacer cava. Bordejé tiene viñedos propios y producción pequeña; su edificio principal tiene una planta dedicada al arte, con obras –entre otros– de Julio García Condoy y Ángel Aransay. En Ainzón también hay que mencionar a la bodega Monasterio de Veruela, cavamonasteriodeveruela.com, consagrada al cava.

Cómo llegar a Ainzón y curiosidades

Comarca. Campo de Borja.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 62 kilómetros por la AP-68 hasta Gallur y la N-122 hasta Magallón, para desviarse luego por la A-1303 hasta Ainzón. También se suele ir por la N-232 hasta Pedrola, luego por la CV-620 hasta Pozuelo y la A-1303 hasta Ainzón.

Para dormir. Se puede optar por la magnífica Casa Torre de Campos, y otra opción muy valorada es la Cabaña del Tío Pepe. Para tapeo y restauración, la zona de la plaza Mayor congrega la oferta principal.

Moncayo Agrícola. Vecinos de Bodegas Ainzón (justo al otro lado de la calle) son una empresa de ámbito nacional, dedicada a la comercialización de almendra en cáscara y en grano.

Hermanos Arcega. Una de las sagas más ilustres de la historia del baloncesto español proviene de Ainzón; Fernando y José Ángel fueron olímpicos. Joaquín también jugó en la élite; además, su hijo J.J. está en la NFL estadounidense de fútbol americano.

Reportaje de la serie ‘Aragón es extraordinario’.

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