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El hospital de caballos de Zaragoza, un referente no solo para Aragón

También da servicio a Navarra, Soria, País Vasco y Lérida y atiende una media de 320-350 casos al año. Las urgencias han estado abiertas durante el confinamiento.

Intervención a un caballo en el área de grandes animales del Hospital Veterinario de la Universidad de Zaragoza.
Intervención a un caballo en el Área de Grandes Animales del Hospital Veterinario de la Universidad de Zaragoza.
Hospital Veterinario

Para el personal del Área de Grandes Animales del Hospital Veterinario de la Universidad de Zaragoza, ubicado en la Facultad de Veterinaria y donde se tratan fundamentalmente caballos, estos meses de confinamiento han sido muy intensos de trabajo. Las urgencias han permanecido abiertas 24 horas al día con el agravante de no poder disponer de los 19 internos (alumnos de cuarto y quinto de carrera) que forman parte de la 'plantilla' ante la crisis sanitaria. "Bastantes noches nos hemos quedado con los animales", señala Antonio Romero, subdirector de este hospital de caballos, que ha estado al pie del cañón junto con otro veterinario especializado en medicina y cirugía equina, como él, y una anestesista.

El que estuvieran operativos en tiempos de pandemia se debe al papel social que cumple dicho centro, ya que es un hospital de referencia para AragónNavarra, Soria, el País Vasco y Lérida (incluso les llegan casos de Cantabria). "La otra gran área de influencia en el norte es Barcelona. El 50% de los caballos que vemos son referidos de Aragón y el resto, de las demás comunidades", apunta Romero. De hecho, durante el estado de alarma -que ha coincidido con la época de nacimiento de potros- han tratado potrillos neonatos y caballos con cólicos y alguno con problemas respiratorios graves de Zaragoza, Huesca, Euskadi, Navarra y Lérida. "No hemos tenido una incidencia mayor de casos; el problema es que no contábamos con el personal de apoyo, que son los internos".

La docencia, fin último

De media, por el hospital pasan entre 320-350 caballos al año y realizan entre 8-10 cirugías bajo anestesia general al mes. Hay que destacar que los animales que llegan al centro son enviados por veterinarios referentes (que hacen clínica en el campo) por patologías graves. "No aceptamos ningún caballo que no haya sido previamente filtrado por un veterinario", aclara el subdirector, que incide en que el fin último de dicho hospital es docente. "Damos ese servicio para tener una clientela lo más amplia posible y disponer de casos para que los alumnos los vean. De eso se trata. Todos los estudiantes hacen prácticas de caballos dentro de dos asignaturas principalmente y también hay prácticas ambulantes con veterinarios referentes de la Comunidad", dice Romero, que además de llevar la parte del servicio clínico es profesor.

Uno de los caballos atendidos en el Área de Grandes Animales del Hospital Veterinario.
Uno de los caballos atendidos en el Área de Grandes Animales del Hospital Veterinario.
Hospital Veterinario

Este miércoles, una yegua con problemas en sus patas, un pony con una prótesis ocular y un caballo con una cirugía para evitar el priapismo, todos ellos de Aragón, eran los pacientes equinos ingresados. Para atenderlos, el centro hospitalario cuenta con siete boxes de hospitalización, dos de cuarentena y otro de inducción (previa a la anestesia), una sala de rayos x, otra sala de exploración y dos quirófanos -uno diseñado exclusivamente para estos grandes animales y también realizan cirugía experimental mínimamente invasiva por imagen-. Además, comparte espacios (almacén de farmacia y laboratorio, entre otros) con el Área de Pequeños Animales (perros, gatos y exóticos), la segunda pata del Hospital Veterinario, inaugurado en 2003.

Tendinitis, patologías óseas y cólicos

Las lesiones más frecuentes que tratan son tendinitis y patologías ligamentarias y óseas en el ámbito deportivo, y cólicos (primera causa de muerte de estos animales) y problemas respiratorios, en caballos de ocio. La crisis económica de 2008 provocó una caída grande de casos (llegaban a ver 700 al año), aunque la situación ha remontado sobre todo en caballos de deporte. "En este país no hay una cultura enorme del caballo como puede ser en el Reino Unido o Francia. Las dos zonas de tradición son Cataluña y Andalucía. El mundo ecuestre siempre se ha visto como algo lejano. No obstante, en los últimos 10-15 años se ha popularizado y cada vez hay más niños que van a clase de equitación", apunta.

Recorrer el hospital de caballos de Zaragoza es adentrarse en un mundo de grandes dimensiones que nada tiene que ver con el de pequeños animales. La mesa de operaciones tiene que soportar corpulentos caballos, las bolsas de suero fisiológico son de 5 litros que se ponen cada veinte minutos... "La cirugía es espectacular. Y la anestesia (inhalatoria) es complicada sobre todo a nivel respiratorio y muscular por las propias dimensiones del animal y también porque muchas veces entran en situaciones críticas. Parecen muy fuertes y grandes, pero son tremendamente complicados y en lo que es la clínica, muy desagradecidos", sostiene Antonio Romero, para quien sería necesario contar con más apoyo veterinario. "Tenemos un personal justo", reconoce.

Laparoscopia

Por otro lado, el subdirector señala que el mayor avance de los últimos años ha sido la cirugía mínimamente invasiva, por laparoscopia. "Nos ofrece dos ventajas importantes: la hacemos con el caballo de pie y eso evita la anestesia general y disminuye el tiempo de hospitalización (de 10 a solo 2 días)", afirma. Además, el hospital de caballos es "pionero" en España en el tema de células madre; una línea de investigación iniciada en 2007. "Sobre todo aplicado a tendinitis y articulaciones, que son los 'órganos diana' (los más afectados) principalmente en caballos de deporte. Las mayores pérdidas económicas en el sector del caballo y la industria equina están siempre derivadas de los problemas del aparator locomotor. Nosotros nos hemos centrado en medicina regenerativa en el tratamiento de lesiones tanto articulares como patologías tendinosas", aclara.

Y, ante todo, para tratar a un caballo hay que conocer su comportamiento. "Se manejan a base de conocimiento; por la fuerza nos ganan", avisa el subdirector del hospital, para quien estos animales han sido siempre su pasión. "En cierta manera me cautivan por la extrema sensibilidad que tienen para todo", concluye.

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