Despliega el menú
Aragón

viajes

Puentes romanos, medievales y de hierro, otros atractivos turísticos de Aragón

Valderrobres, Jaca, Calamocha y Gallur son algunos de los municipios que cuentan con estas construcciones que bien merecen una visita.

Vista de Valderrobres en Teruel
Vista de la localidad turolense de Valderrobres
Laura Uranga

Cruzar un puente tiene su encanto y también encierra siempre una historia. Los hay de piedra, de hierro, medievales, romanos, modernos de cristal... Han servido para comunicar municipios y gentes y querer conocerlos es adentrarse en el territorio de la Comunidad. Le proponemos que conozcan cuatro de los puentes que hay en Aragón.

Valderrobres

El bello conjunto urbano de Valderrobres, en la la provincia de Teruel, se desarrolla sobre la ladera de una colina silueteada en su base por el río Matarraña y coronada por el monumental conjunto formado por su castillo y la iglesia parroquia. El puente de piedra y el portal de San Roque ofrecen una espectacular entrada al núcleo antiguo la localidad. La construcción del puente parece estar asociada a la de sus murallas, con lo que las obras se iniciarían en torno a 1390, con la petición del arzobispo García Fernández de Heredia ante el rey Juan I el Cazador para la creación de las murallas. Se trata de un puente medieval, de cuatro ojos y provisto de tajamares en forma de cuña pensados para protegerlo de fuertes riadas y evitar la acumulación de troncos. El puente atraviesa la antigua puerta principal de acceso al recinto amurallado. A finales del siglo XVI este portal fue consagrado a San Roque, protector ante las epidemias y patrón de la población, quedando hoy en día como uno de los portales mejor conservados de todo el conjunto.

Puente romano de Luco de Jiloca.
Puente romano de Luco de Jiloca.
Heraldo

Calamocha

El elemento de mayor notoriedad de Luco de Jiloca, perteneciente al municipio turolense de Calamocha, es su puente romano, conocido popularmente como puente de Entrambasaguas. Está situado sobre el cauce del río Pancrudo, cerca de su desembocadura en el río Jiloca,y es el mejor conservado de Aragón. Realizado con sillería y mampostería, es una obra de la etapa altoimperial romana, datada en los siglos I-II después de Cristo y que formaba parte de la calzada que unía Caesaraugusta (Zaragoza) con Castrelo (Cazorla), siguiendo los cursos naturales del Huerva y Jiloca hacia el Sur por el actual territorio aragonés. Esta construcción tiene una longitud máxima de 42 metros y está formado por tres ojos en arco de medio punto rebajado, de los que el central, de unos 12 metros, es de mayor luz y flecha que los laterales.

Puente San Miguel de Jaca.
Puente de San Miguel de Jaca.
Heraldo

Jaca

Situado junto a la carretera que conduce al Valle de Aísa, en la salida de la ciudad oscense de Jaca, el puente de San Miguel se construyó con la función de ordenar los caminos que comunicaban los diferentes valles. Fue utilizado por los peregrinos que se dirigían a Santiago siguiendo la ruta francesa de camino a Navarra y bajo su gran arco ojival discurre el río Aragón. Según datos del Gobierno autonómico, es uno de los pocos puentes medievales que se conserva en el Pirineo aragonés. Su construcción se fecha alrededor del siglo XV, aunque se desconoce la fecha exacta, y al parecer se localizaba una antigua ermita de San Miguel cerca por lo que tomó este nombre. En cuanto a su longitud, mide unos 96 metros y su arco central ojival tiene 17 metros de altura y presenta rosca de sillería.

Puente de hierro de Gallur.
Puente de hierro de Gallur.
Heraldo

Gallur

Uno de los monumentos identificativos de la localidad zaragozana de Gallur es el puente de las Arcadas, un puente de hierro pintado de verde que cruza el río Ebro, construido a principios del siglo XX y muy similar al puente de Hierro de Zaragoza. Fue creado entre los años 1902 y 1906 y está remachado con cuatro arcadas. En 1843 se ubicó en el municipio un pontón construido con diez barcas en las inmediaciones de donde hoy tan solo quedan los pilares de lo que un día fue el puente de hierro del tren de las Cinco Villas, desarticulado en el año 1970. Ya en el año 1901, sustituyendo al viejo pontón de barcas, se empezó a construir aguas arriba el famoso puente de las Arcadas, por el que circula la actual C-127.

Apúntate a la newsletter de turismo y recibe en tu correo una selección de propuestas para viajar y descubrir la comunidad aragonesa.

Etiquetas
Comentarios