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Aragón

SANIDAD

Casi 40 médicos jubilados de forma forzosa se incorporarán a sus puestos el 1 de julio

Todos ellos no han cumplido los 70 años y volverán a sus servicios de origen o a los centros de salud donde trabajaban.

Exterior de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón, en Zaragoza.
Exterior de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón, en Zaragoza.
Laura Uranga

A partir del próximo 1 de julio, 39 médicos que fueron jubilados de manera forzosa y que aún no han cumplido los 70 años, la edad de retiro obligada, se reincorporarán a sus puestos de trabajo. Volverán tras un largo proceso judicial y unas 200 reclamaciones ante la decisión de apartar a los facultativos a los 65 años a partir del verano de 2013.

Fuentes del Departamento de Sanidad explicaron que los médicos de la especializada regresarán a sus servicios de origen y los de Atención Primaria, a sus centros de salud, excepto dos de ellos, que se incorporarán a otros ambulatorios. Del total de facultativos que reclamaron –el sindicato de médicos tramita 150 recursos, pero podrían llegar a las 200–, se ha indemnizado a 32. El resto de pagos se está tramitando. Fue precisamente a principios de este año cuando empezaron a recibir las indemnizaciones.

El mayor volumen de jubilaciones forzosas se produjo durante el Gobierno del PP, en 2013, como fórmula de ahorro. Entonces, se negó a cualquier facultativo el poder continuar en el servicio activo más allá de los 65 años. El 31 de julio de ese año, más de 150 especialistas dejaron de trabajar de golpe en el Salud al ser jubilados de manera forzosa, lo que originó importantes afecciones en la asistencia, demoras en consultas e incremento de las listas de espera quirúrgicas.

Desde la asesoría jurídica del sindicato médico Cesm Aragón, explicaron que muchos de aquellos médicos no se mostraron de acuerdo con esa medida y reclamaron. Las primeras sentencias del Supremo que dieron la razón a los profesionales se remontan al verano de 2018 y después la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón resolvió nula la jubilación forzosa y condenó al Servicio Aragonés de Salud a indemnizarles por las retribuciones que no habían percibido desde que fueron jubilados o a readmitir a los médicos que no habían cumplido todavía los 70 años. Solo el sindicato médico presentó más de 150 y se calcula que sean unas 200, ya que otros facultativos acudieron a abogados de manera individual. Cuando se dictaron las sentencias, muchos profesionales habían cumplido ya los 70 años y no podían ser readmitidos. El proceso ha sido "largo" porque ha habido que esperar que el Tribunal Supremo se pronunciase sobre este asunto, y no llegó hasta julio de 2018, cinco años después de que hubieran sido jubilados. Desde 2017, indicaron en la asesoría jurídica de Cesm-Aragón, no hizo falta poner pleitos, porque a partir de diciembre de ese año el que quiere continuar más allá de los 65 años puede hacerlo. La presidenta del Consejo Oficial de Médicos de Zaragoza, Concha Ferrer, destacó: "Si hay falta de facultativos no sé por qué no se les reincorporó al día siguiente de conocer la sentencia". El Departamento de Sanidad calculó inicialmente que la indemnización total a todos los médicos ascendería a más de 32 millones de euros, aunque más tarde se redujo esa estimación. La Consejería no concretó ayer esta cifra.

Ante esta situación, el director del hospital San Jorge de Huesca dijo que las plantillas no se tienen por qué ver afectadas: "Vienen a ocupar los puestos que desempeñaban antes de la jubilación". Detalló que pasarán por un periodo de reciclaje porque algunos de ellos llevan tres años sin ejercer.

"No trabajar estos cinco años ha sido una tragedia"

El doctor José María Pérez Alfranca estuvo peleando desde 2015 por reincorporarse a su puesto "por motivos personales y profesionales", pero finalmente no ha podido ser. Cumplió los 70 años el 1 de mayo: "Me ignoraron incluso teniendo la providencia de mi reingreso encima de la mesa". Todavía no ha recibido la indemnización.

Dejó el hospital de Calatayud, donde era jefe del servicio de Cirugía, al cumplir los 65: "Volver a trabajar para mí era una auténtica necesidad. Me siento con una capacidad absoluta". Tanto es así que ha seguido desarrollando su profesión en labores humanitarias: "No haber trabajado estos cinco años ha sido una auténtica tragedia, porque tenía derecho a ello".

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