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Aragón

Montanuy refuerza su vinculación con las fallas 

La fiesta del fuego del solsticio de verano en el Pirineo es una tradición muy arraigada al territorio, además, se ha convertido en un gran atractivo turístico desde su declaración como Bien Catalogado Inmaterial por el Gobierno de Aragón en 2014 y como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en el año 2015

Proyecto artistico en Montanuy
Proyecto artistico en Montanuy
Ayto. Montanuy

La crisis sanitaria del coronavirus y los estrictos condicionantes sobre movilidad y aglomeraciones que esta situación conlleva han impedido la celebración de la secular festividad de las fallas pirenaicas. Pero los habitantes del municipio de Montanuy no se han resignado a dar carpetazo a este rito solar que supone una voluntad de renacimiento especialmente necesaria en esta época de zozobra, y han programado una serie de actos simbólicos en los diferentes pueblos del término municipal con tradición “fallaire” a la vez que han iniciado un novedoso proyecto artístico en relación con ellas.

La alcaldesa; Esther Cereza, recuerda que este fiesta del fuego del solsticio de verano en el Pirineo es una tradición "muy arraigada" en este territorio pirenaico. En su municipio, en concreto, son cinco las localidades que realizan la bajada de fallas en estas jornadas solsticiales ya que, además del propio Montanuy, Aneto y Castanesa donde su celebración se ha mantenido desde tiempos inmemoriales, los vecinos de Noales y Ginaste han recuperado esta tradición en los últimos años después de una época en que había dejado de conmemorarse en sus pueblos este singular rito ígneo.

Esta estrecha vinculación de Montanuy con las fallas ha hecho que su suspensión obligada este 2020 se haya sentido como una decisión "muy dolorosa" por los vecinos y por el propio consistorio. Para paliar en alguna medida esta sensación de pérdida, el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo estos días del entorno de la festividad de San Juan y del solsticio de verano un acto simbólico que permita mantener encendida la llama de la festividad y entregará un detalle alusivo a cada casa y estructura familiar de los pueblos en los que se mantiene la tradición de la bajada de fallas. Además, se preparará el típico poncho y coca con la colaboración de las comisiones de fiestas de cada pueblo y se repartirá entre las gentes del municipio.

"Cabe recordar que la bajada de las fallas se ha convertido en un gran atractivo turístico en nuestra zona desde su declaración como Bien Catalogado Inmaterial por el Gobierno de Aragón en 2014 y como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en el año 2015", apunta la alcaldesa reconociendo que, no obstante, este capacidad de atracción dura tan sólo un día. "Por ello –comenta- estamos trabajando en una serie de proyectos para potenciar esa capacidad de visibilizarnos como destino turístico".

Una de estas iniciativas ya se ha puesto en marcha en las última semanas; se trata de un proyecto de realización de murales artísticos en honor a la tradición “fallaire” en las localidades de Aneto, Montanuy y Castanesa. La artista ribagorzana Ana Iglesias es la encargada de la ejecución de estos murales que, como subraya Cereza, "quedarán de forma permanente en el pueblo como expresión de la huella emocional que supone la celebración de este evento para los habitantes del territorio".

La artista ha planteado este proyecto con la intención de que los tres murales se complementen y reflejen la relación de esta fiesta pagana con los ritos solares, la purificación de las almas, el reencuentro con los ausentes, la protección de las casas y pueblos y el tránsito de la infancia a la edad adulta. Iglesias entiende que un proyecto de estas características promueve la cultura del voluntariado, la solidaridad, la hospitalidad y la identidad, además de convertirse en un potencial factor de potenciación turística del territorio.

La apuesta por la promoción del turismo cultural es una las prioridades del Ayuntamiento de Montanuy que, en las última semanas, está teniendo un especial protagonismo en iniciativas como la gran exposición Lux Románica que se está celebrando en Graus o en el recientemente presentado Camino Jacobeo ribagorzano. Respecto a la realización de los murales, la concejal de Turismo, Catalina Ballarín del Valle, entiende que se trata de "un proyecto artístico es novedoso en la zona" que nace con la voluntad de convertirse en un referente de la identidad colectiva y en un elemento más de interés para el visitante, "un atractivo turístico a descubrir en cualquier época del año que dará a conocer las fallas de una forma diferente".

Actualmente, ya se puede visitar el mural artístico en la localidad de Aneto que representa la celebración de la fiesta del fuego a nivel individual, como ritual de reflexión y purificación personal. En los próximos meses se pintarán los otros dos murales en Montanuy y Castanesa y no se descarta, en próximos años, continuar con el proyecto en otras localidades del municipio.

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