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Aragón

contra el terrorismo 

El Ayuntamiento coloca 11 placas por atentados en Zaragoza

La primera recuerda al vigilante de la GM, que fue asesinado en 1980 en la calle Capitán Portolés, y se instalará mañana. 

Jesús Argudo, profesor de instituto jubilado, muestra un ejemplar de HERALDO sobre el atentado.
Jesús Argudo, profesor de instituto jubilado, muestra un ejemplar de HERALDO sobre el atentado.
Toni Galán

El Ayuntamiento de Zaragoza va a llenar de placas de recuerdo de los fallecidos en once atentados terroristas ocurridos en la ciudad desde el asesinato del cónsul francés Roger de Tur por la organización Hoz y Martillo en 1972 hasta el asesinato de la empresaria Ana Isabel Herrero, cometido por los GRAPO en 2006 en la calle de Cervantes. Es fruto de un acuerdo firmado en febrero por el Ayuntamiento con la Asociación de Víctimas de Terrorismo (AVT) para recuperar la memoria de las víctimas en la ciudad. A los atentados incluidos, que eran cinco de los GRAPO y tres de ETA, se sumaron otros tres por la petición de las víctimas y el reconocimiento.

Este proceso empieza mañana cuando se instale la placa del vigilante de General Motors (GM), Jesús Argudo, que fue asesinado en la calle Capitán Portolés en 1980 por el grupo terrorista FRAVA (Frente Revolucionario Antifascista Vasco Aragonés). El hijo de la víctima, que reclamó su caso al Ayuntamiento, acudirá al acto junto al alcalde Jorge Azcón.

El proceso judicial del asesinato del vigilante de la GM está archivado provisionalmente en la Audiencia Nacional. Fuentes de la investigación señalaron que la Guardia Civil ha elaborado un extenso dosier para la Fiscalía, a la que se va a entregar y puede aclarar los hechos. Aun así, es complicado que se celebre un juicio porque está prescrito al superar el plazo legal de veinte años.

En la firma con AVT no se incluyó el incendio del hotel Corona de Aragón, un suceso que ocurrió el 12 de julio de 1979 con 80 víctimas, pero se va a incluir entre las placas. Varias sentencias del Tribunal Supremo reconocieron que fue un atentado.

Los familiares de las víctimas del Corona no pudieron colocar una placa el año pasado, el 40 aniversario, porque el edificio estaba en obras, el dueño del centro hostelero no la aceptó, y la DGA tampoco asumió que fuera en sus dependencias de la calle Ramón y Cajal.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, consideró que Zaragoza tiene “una deuda con las víctimas” porque esta ciudad fue especialmente golpeada por el terrorismo en los 43 años de la democracia y este es un momento para dignificar la memoria de las víctimas.

Están incluidos en los once atentados que se van a recordar cinco atentados de los GRAPO (el coronel Luis Constante, en 1980; el médico José Ramón Muñoz, en 1990; el vigilante Manuel Escudier, en 1993, el empresario Publio Cordón, en 1995; y la empresario Ana Isabel Herrero, en 2006), tres de ETA (el conductor Ángel José Ramos Saavedra y el comandante Manuel Rivera Sánchez, en San Juan de los Panetes, en 1987; los once fallecidos en el atentado de la casa cuartel de la Guardia Civil en 1987 y el asesinato de Manuel Giménez Abad, en 2001); el del cónsul francés Roger de Tur en 1970, el vigilante de la General Motors, Jesús Argudo, y el incendio del Hotel Corona de Aragón en 1979.

En la campaña que se abre con estas placas de Zaragoza como una ciudad solidaria con sus vecinos, el Ayuntamiento participará también el sábado en el iglesia de San Juan de los Panetes para celebrar el día internacional contra el terrorismo. Ese mismo día ha elegido el Gobierno de Aragón para el homenaje a las víctimas aragonesas de la covid-19.

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