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Aragón

maquinaria agrícola

El renove destapa la caja de los truenos

El pasado 14 de junio, el BOE publicó el Plan Renove de maquinaria agrícola. En 3 días ya se ha visto insuficiente.

ECONOMIA PREPARATIVOS FIMA FERIA ZARAGOZA / 24-02-2020 / FOTO: ARANZAZU NAVARRO [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Tractores expuestos en la pasada edición de FIMA en Zaragoza, celebrada en febrero, en la que el ministro Luis Planas anunció que habría un Plan Renove.
ARANZAZU NAVARRO

Todo el sector lo estaba esperando con impaciencia. Los agricultores contaban los días para que se publicara la convocatoria de ayudas del nuevo Plan Renove para rejuvenecer el parque de maquinaria después de dos ediciones anteriores "muy frustrantes", en opinión de las organizaciones del sector. Porque en 2018 las ayudas solo tuvieron como destino la adquisición de equipos para adaptarse a la nueva normativa europea sobre la aplicación de purines. Y el pasado año, en el que los tractores volvieron a disponer de subvención, resultó "un fiasco" -lamentaba el sector-, dado que la partida fue tan limitada que aún no se había cumplido un mes desde su convocatoria cuando la financiación estaba ya totalmente agotada, por lo que fueron muchos los agricultores y ganaderos que ni siquiera llegaron a tramitar su solicitud, convencidos de que el proceso sería totalmente inútil.

También esperaban con impaciencia el nuevo Plan Renove los fabricantes de maquinaria, cuyas ventas se han visto fuertemente frenadas por el impacto de la crisis sanitaria, aunque con la desescalada y la previsión de la cercanía de un nuevo programa de ayudas las industrias han notado la recuperación de cierto ritmo en las ventas.

El esperado plan llegó el pasado 14 de junio. Ese día el Boletín Oficial del Estado (BOE) daba el pistoletazo de salida para presentar las solicitudes con las que acceder a las ayudas para la adquisición de maquinaria agrícola. El nuevo Renove ha llegado con nuevo presupuesto. Pone a disposición del sector 8 millones de euros, lo que supone un 60% más que los cinco millones con los que se dotó la pasada edición. Una cuantía que además está dividida en dos líneas. Una primera, de 5 millones de euros, dirigida a la renovación de tractores. Y una segunda, con 3 millones de euros, cuyo fin es la renovación de máquinas autopropulsadas de recolección, de protección de cultivos y aplicación de fertilizantes, remolcadas y suspendidas de siembra, además de cisternas de purín y los dispositivos para distribuirlo de forma localizada en el suelo.

Y tan esperado era que en apenas tres días se ha mostrado totalmente insuficiente, tal y como ya auguraba Ansemat, que advertía que uno de los récords que iba a batir este plan era el tiempo en el que iban a agotarse los fondos.

Ahí está la realidad. Apenas tres días después de que comenzara el plazo de solicitud de las ayudas -que se reparten por orden riguroso de llegada- el Ministerio de Agricultura ya dejaba claro en los datos de la web que no queda ni un euro de los tres millones que estaban destinados a subvencionar la adquisición de maquinaria. Solo se admiten ahora -y probablemente durante no mucho tiempo- los trámites para acceder a ayudas con las que comprar un tractor. Y la polémica está servida.

Lo anunció el ministro de Agricultura en Zaragoza el pasado mes de febrero. Luis Planas eligió su visita a la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) para anunciar que habría un nuevo Plan Renove y que este llegaría con una mayor dotación, aunque no concretó detalles ni cuando estaría operativo. Apenas unos días después, se declaraba la pandemia, se decretaba en España el estado de alarma y aquel anuncio quedaba relegado ante la crudeza de una crisis sanitaria sin precedentes, que ha exigido la adopción de medidas que también han provocado un fuerte impacto en el mercado de maquinaria agrícola, que experimentó una fuerte caída en la ventas durante el confinamiento.

El Plan Renove 2020 ha llegado con la desescalada. Y tanto se había anunciado y tan preparados para acogerse al mismo debían estar algunos agricultores y ganaderos que ya se han frustrado muchas de las expectativas de compra porque la carrera para llegar los primeros a la ventanilla de la subvención -las ayudas se reparten por estricto orden de entrada- ha sido tan rápida que en apenas seis horas (el plazo comenzaba el 14 de junio) una de sus líneas, la dotada con tres millones de euros, se había agotado.

En Aragón se ha destapado la caja de los truenos. Los agricultores hablan de "sorpresa", de "indignación" y hasta de "vergüenza" y los hay quienes suben el tono para dejar claro el "tremendo cabreo" del sector. Porque para poder tramitar la solicitud de ayudas en la web del Ministerio de Agricultura es requisito indispensable inscribir previamente -pero no antes de la publicación de la orden en el BOE- la máquina nueva en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA). Ahí es donde comenzaron los problemas y donde, según denuncian las organizaciones agrarias, los agricultores aragoneses perdieron todas las posibilidades de acogerse a dichas ayudas. "Por la falta de técnicos en los servicios provinciales por las medidas de prevención de la covid-19, los agricultores y ganaderos aragoneses se han encontrado con muchas dificultades para poder inscribir sus máquinas en el registro", critica UAGA, que denuncia que a pesar de la posibilidad de realizar este trámite de forma telemática, la mayoría de las solicitudes presentadas el 14 de junio no habían tenido respuesta alguna dos días después.

Falta de previsión

"Lo vergonzoso de esta situación ha sido la falta de previsión del Gobierno de Aragón, que al no priorizar los trámites administrativos en el ROMA y no destinar más personal técnico a este servicio ha imposibilitado que los agricultores y ganaderos hayan podido acogerse a esta línea del Plan Renove", señala UAGA, que recuerda que estas subvenciones tenían como destino la compra de abonadoras y equipos de aplicación de fitosanitarios, sembradoras directas, cisternas para purines con aplicación localizada así como la reforma de cisternas de purín para sustituir el equipo de aplicación por platos, abanico o cañón por equipos localizadores. La cuantía máxima en algunos de estos equipos era de 25.000 euros.

El resto de las organizaciones agrarias aragonesas también son contundentes en sus críticas y lamentan "la falta de previsión de la consejería", más cuando, como señala Asaja-Aragón, esta organización advirtió al departamento de la necesidad de reforzar los servicios porque podría suceder "este desastre". Por eso, y ante "la magnitud del problema", se han dirigido al Ministerio para "que se revisen las adjudicaciones, se cuantifiquen las cantidades adjudicadas por provincias y así ver un mapa concreto de lo ocurrido y para solicitar la aportación de más dinero".

Argumentos similares utiliza UPA-Aragón, que pide que, si no se llegara a consumir el presupuesto destinado a la renovación de tractores, este pasara a formar parte del presupuesto para maquinaria agrícola. Pero, dado que el plazo no termina hasta el 15 de septiembre, aconseja que «ahora la única solución es ser pacientes hasta dicha fecha».

No ha tenido la misma demanda la línea destinada a subvencionar la compra de tractores. Dotada con cinco millones de euros, todavía tiene disponible más de 4,9 millones de euros. La explicación no es otra, según UAGA, que su escaso atractivo, ya que "no es un ayuda fuerte, sino apenas una subvención para pagar el IVA de la máquina". Y añade que la exigencia de achatarrar un tractor de 40 años "es casi imposible de cumplir".

Rigor administrativo

Para el consejero de Agricultura, el problema fundamental es «la insuficiencia de la cuantía habilitada por el Ministerio de Agricultura», aunque Joaquín Olona reconoce que esta fue comunicada y hecha pública "con total claridad y precisión" el pasado mes de febrero durante la última edición de FIMA.

En su opinión, el procedimiento de selección de beneficiarios de la ayuda"«no es el más adecuado" y resulta cuestionable hacerlo por orden de presentación de la solicitud. "Aún reconociendo la objetividad desde el punto de vista administrativo, no garantiza que la ayuda se destine realmente a los agricultores profesionales que más y mejor justifiquen la necesidad la maquinaria objeto de ayuda", señala Olona, que es partidario de que todo apoyo, y con mayor motivo cuanto menor es el presupuesto disponible, se destine preferentemente a los agricultores más profesionales, más dependientes económicamente de la actividad agraria y que más y mejor contribuyen a su mejora económica, social y ambiental, "tal y como defendemos en relación con la reforma de la PAC y estamos tratando de reflejar en la ley de protección de la agricultura familiar de Aragón actualmente en tramitación", destaca.

Pero ante las críticas de los sindicatos del campo, el consejero insiste en que los servicios provinciales "están gestionando el ROMA con el debido rigor administrativo exigible, así como con la eficacia deseable, realizando de hecho en estos momentos un importante esfuerzo adicional para agilizar en todo lo posible la tramitación previa necesaria a la solicitud de la ayuda al Ministerio de Agricultura".

Las advertencias de los fabricantes

No solo las organizaciones grarias advirtieron a la consejería de que se dotara de personal suficiente a los servicios encargados de recibir los trámites exigidos en el Plan Renove.

El Clúster de Maquinaria Agrícola de Aragón lo hacía incluso antes de que se publicara la convocatoria de ayudas en el Boletín Oficial del Estado. Unos días antes, esta entidad recordaba que estaba próxima la puesta en marcha del Plan y advertía que uno de los requisitos de la convocatoria es la inscripción de la maquinaria en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA). Un trámite que, en el caso de Aragón, se realiza a través de los servicios provinciales de la consejería, "que, actualmente, disponen de menos efectivos por la necesidad de reforzar otros servicios de la DGA consecuencia de la covid-19", señalaba.

El clúster manifestaba su comprensión ante la difícil situación en la que se encuentran los servicios aragoneses y la necesidad de la decisión de trasladar personal a otros departamentos, pero alertaba de que, convocado el Renove, "es muy previsible que las solicitudes se incrementen sustancialmente". Por eso, y dada la importancia de las subvenciones «para recuperar la confianza, el consumo y la actividad de los fabricantes», esta entidad solicitaba a Olona "un refuerzo de medios humanos en los servicios provinciales durante el plan para evitar una disminución de la competitividad administrativa y fugas de ventas de los fabricantes aragoneses".

Advertía también la Federación de Empresarios del Metal de Huesca, que reconocía que el sistema de tramitación de las ayudas (por riguroso orden) "obliga a ser especialmente rápidos al realizar la misma" y trasladaba así su inquietud por no poder ser lo suficientemente ágiles para estar colocados en puestos de cabeza antes de que se terminarán los fondos, que ya se auguraba que no sería en mucho tiempo.

Por eso, los empresarios oscenses mantuvieron un encuentro con el consejero de Agricultura y el director provincial, José Miguel Malo, en el que le trasladaron "la profunda preocupación" del sector de maquinaria agrícola ante la falta de efectivos en el Servicio Provincial de Huesca, "que está ocasionando que la inscripción en el ROMA se dilate en el tiempo", lamentaba esta organización empresarial, que aseguraba que esta situación no se estaba produciendo en otras comunidades autónomas.

La Federación de Empresarios del Metal oscense insistió ante el consejero que la situación actual de crisis "incrementa la necesidad de estas ayudas para dinamizar las ventas". Con ese argumento solicitaba al Gobierno de Aragón «el refuerzo de medios humanos en el servicio provincial para poder agilizar los trámites y contar con opciones suficientes». De lo contrario, señalaban los empresarios del sector como lo había hecho el clúster, "las posibles ventas se realizarán en otras comunidades autónomas".

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