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Aragón

Los sindicatos aplauden la renta básica que podría llegar a 20.000 aragoneses

UGT y CC.OO. piden que sea permanente, mientras CEOE Aragón y Cepyme insisten en la necesidad de que sea temporal

Daniel Alastuey (UGT) y Manuel Pina (CC. OO.),, ante las cámaras para celebrar el 1º de Mayo.
Daniel Alastuey (UGT) y Manuel Pina (CC. OO.),, ante las cámaras para celebrar el 1º de Mayo.
José Miguel Marco

Era urgente que se pusiera en marcha. El Gobierno ha tardado por los estudios técnicos que ha tenido que hacer, pero debe agilizar ahora los trámites para que pueda solicitarse cuanto antes», manifestó ayer Daniel Alastuey, líder de UGT Aragón, tras la aprobación por parte del Gobierno de un ingreso mínimo vital para todas aquellas personas que tienen serias dificultades para subsistir a raíz de esta crisis sanitaria. 

«El dato más fiable es que el Ingreso Aragonés de Inserción (IAI) lo cobraron en 2019 unas 17.000 personas. Entendemos pues que este ingreso mínimo podría beneficiar a unos 20.000 aragoneses», estimó. «Esta renta básica es una reivindicación que planteamos como Iniciativa Legislativa Popular (ILP) junto a CC. OO., avalada por 710.000 firmas hace ya cuatro años, pero hasta ahora no ha sido atendida

«Sería conveniente que los Servicios Sociales de base de comunidades y ayuntamientos pudieran implicarse en la concesión de esta prestación estatal», indicó, y animó al Gobierno a presentar un proyecto de ley para que esta renta básica tenga carácter permanente ya que «una economía como la nuestra se puede permitir una renta de este tipo cuando se vuelva a producir en condiciones como antes de la pandemia». Este ingreso mínimo vital, añadió, «debe convertirse en la base de la red de protección social en España», a la vez que se declaró satisfecho al ver que finalmente se va a poner en marcha.

Su homólogo en CC. OO., Manuel Pina, ratificó la estimación de los 20.000 posibles beneficiarios contando las familias sin ingresos que hay en Aragón. «No es lo que nosotros proponíamos en esa ILP que era más, pero evidentemente mejora lo que había para personas en graves dificultades, que era nada».

El secretario general de esta central sindical en Aragón demandó que «sean rápidos en montar el sistema para solicitar la prestación de forma que al mes que viene haya familias que la puedan pedir y se les reconozca rápido, sin que la comprobación de los datos económicos suponga que se retrase mucho la respuesta». Pina incidió también en la necesidad de que otras comunidades –no solo el País Vasco y Navarra– pudieran gestionar este ingreso mínimo vital ya que podrían complementarlo así con otras ayudas».

«Es una medida que el Gobierno tenía que tomar. Llevamos dos crisis en diez años y hay gente en situaciones muy complicadas a la que hay que ayudar», señaló por su parte, David Lázaro, de OSTA. «Este ingreso mínimo vital existía ya en otros países y en España había que articularlo para que nadie que lo necesite se quede sin prestación, y menos en estos momentos de incertidumbre». Además, añadió, es una prestación estatal de la Seguridad Social que «viene a complementar el IAI que existe en Aragón».

Ricardo Mur, presidente de CEOE Aragón, calificó el ingreso mínimo vital de «una medida adecuada especialmente en situaciones como la actual». Parece que la prestación aprobada hoy va más en línea con lo que dicta la lógica económica y social, con los criterios del ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, que lo que parecían augurar otros anuncios», comentó. A su juicio, «recoge planteamientos que habíamos hecho desde CEOE, en el sentido de que tenía que ser una medida que, en su concepción hacia los receptores, debía tener carácter temporal y vinculado a otras medidas básicamente de inserción y formación laboral».

"Un puente a buscar empleo"

Para el máximo responsable de la patronal aragonesa, «un país como el nuestro no puede dejar a nadie atrás y, por tanto, debe tener ayudas para las personas que estén atravesando situaciones difíciles, pero con vocación y articulada como ‘puente’ hacia la búsqueda de un empleo que garantice el sustento» y, por tanto, enfocada a «dejar de necesitarla y percibirla». Se trata, recalcó, «de ayudar, pero evitando incentivar que se dependa de una ayuda pública, salvo en casos excepcionales». A la espera de su concreción cuando la vea publicada en el Boletín Oficial del Estado, valoró esta medida compatible con las ayudas autonómicas y de otro tipo que ya existen, como el Ingreso Aragonés de Inserción.

Desde Cepyme Aragón, Aurelio López de Hita, insistió en la necesidad de que este ingreso mínimo vital sea temporal y se conceda exclusivamente a los que estén en situación de verdadero desamparado económico.

«No tiene que ser una norma de carácter permanente ya que corremos el riesgo de que se convierta en una herramienta que fomente la economía sumergida y que haya profesionales de la renta básica que perciban el mismo dinero sin estar trabajando que el que otros ganan en ocho horas de jornada». En todo caso, recomendó, que se compruebe con datos fiscales la situación de «extrema necesidad» antes de conceder esta nueva prestación y que se ligue siempre a un itinerario de inserción y a una búsqueda constante de trabajo en este momento tan delicado desde el punto de vista económico.

 Insistió también el presidente de Cepyme Aragón, tras la celebración ayer de la junta directiva de la organización, en que «la falta de liquidez sigue siendo el gran problema de pymes y autónomos y que es muy importante contar con un plan de fomento del consumo para poder volver a la normalidad».

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