Despliega el menú
Aragón

coronavirus

Puesta a punto en el Pilar para abrir el próximo lunes

El deán del Cabildo Metropolitano de Zaragoza se mostró optimista respecto a que Aragón pase de fase y el templo pueda abrir después de 57 días. 

Los fieles esperan la próxima apertura de la basílica del Pilar. Algunos de los pasean desde hace esta semana por la plaza, preguntan a los miembros de seguridad y limpieza, que desde este jueves retomaron sus tareas en el templo, cuándo abrirán. La previsión del deán del Cabildo de Zaragoza, Joaquín Aguilar, es poder reabrir el lunes, 11 de mayo, a las 8.30, aunque todo dependerá, apunta, de si se pasa a la primera fase de la desescalada, una cuestión sobre la que mostró confiado. También abrirán el resto de parroquias e iglesias de la Comunidad, aunque La Seo permanecerá cerrada, de momento, hasta la fase dos. Lo harán mayoritariamente el día 11, aunque en algunos municipios comenzarán el fin de semana siguiente. 

Tras 57 días cerrada, el mayor tiempo de su historia, la basílica del Pilar ofrecerá un aspecto parcialmente diferente. Los párrocos y empleados llevarán mascarillas, una recomendación que se extenderá a los fieles. Se les proveerá de gel hidroalcóholico en la entrada y en la salida, donde se establecerá dos filas, y habrá personal que haga el conteo de gente. "Al dividir el espacio en dos, en el Altar Mayor podrán acceder 142 personas y a la capilla de la Virgen, 64. En el momento en que el aforo se complete, no se permitirá el acceso a nadie hasta que no haya salidas", detalló. 

Al entrar en estos espacios, los feligreses se encontrarán con unos grandes carteles donde se detallan las normas más importantes como el mantenimiento de la distancia de seguridad -dos metros- y que solo se podrán sentar en los asientos marcados con una X. Las misas, ha recordado el deán, se harán cada hora y no se pasará el cepillo, que se encontrará ubicado a la salida del templo. "El Pilar vive de la voluntad de la gente y durante casi dos meses no se ha recibido ninguna donación, pero tenemos 20 trabajadores directos. Apelamos a la voluntad de la gente para que estas personas puedan seguir trabajando", detalló. 

La basílica abrirá el lunes si Zaragoza pasa a la fase 1 de la desescalada. A la zona de la santa capilla podrán entrar 64 fieles y a la del altar mayor, hasta 142.

Durante la liturgia no habrá cantos ni papeles. Todo con el fin de que "ni siquiera la salpicadura de la saliva pueda ser motivo de contagio" y antes de comenzar la plegaria, el sacerdote se desinfectará las manos. Tampoco se darán la paz, aunque sí que habrá comunión. Eso sí, con algunas diferencias. Será en silencio y el sacerdote dirá una sola vez "El Cuerpo de Cristo", a lo que los feligreses responderán: "Amén". La hostia se dará de pie y en la mano, "intentando evitar el mínimo contagio". Los feligreses no se repartirán a lo largo de la verja, si no que se ha habilitado dos pasillos en el centro de la nave -con los sillones de terciopelo, donde ya no se podrá sentar nadie- para que se mantenga la distancia. 

Las medidas de seguridad también se trasladan a los confesionarios, que se ubicarán principalmente en la zona de la capilla de la Virgen -la única capilla que permanecerá abierta-. Se ha instaurado una lámina de plástico para evitar el contagio, además de que el sacerdote llevará mascarilla. También se instalará una mampara de metacrilato en la sacristía y se prohibirá, como ya se hizo los días previos al estado de alarma, besar o tocar la Santa Columna. Para ello se ha colocado un reclinatorio que permite visualizarla, pero no rozarla. 

Durante los últimos dos meses, "la misa, el Angelus y el Rosario" se han podido seguir de manera 'online'. "Hemos sido una casa muy abierta", ha apuntado Aguilar, quién recordó que también contaban con una cámara permanente, a través de la cual, la Virgen del Pilar ha recibido un millón de visitas, muchas acompañadas de comentarios, peticiones y súplicas. 

Etiquetas
Comentarios