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¿Qué son las extrañas luces que surcan estos días los cielos?

El lanzamiento de hasta 60 satélites del proyecto Starlink crea extrañas líneas luminosas, que en Aragón han sido visibles en diversos valles del Pirineo, muchas zonas de Teruel o en barrios rurales zaragozanos como Movera y La Cartuja Baja

SpaceX Starlink 5 satellites are pictured in the sky seen from Svendborg on South Funen, Denmark April 21, 2020. Picture taken with long exposure. Ritzau Scanpix/Mads Claus Rasmussen via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. DENMARK OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN DENMARK [[[REUTERS VOCENTO]]] SPACE-EXPLORATION/SPACEX
Algunas de las líneas luminosas que se han podido ver estos días.
RITZAU SCANPIX

Proliferan estos días en internet los vídeos de trenes de luces cruzando el cielo nocturno. Los más conspiranoicos lo achacan a un apocalipsis de ciencia ficción derivada de la pandemia, pero el fenómeno tiene su explicación y es mucho más lógica y científica. Se trata de una serie de satélites del proyecto Starlink que hace meses puso en marcha el millonario emprendedor Elon Musk, el mismo que está fabricando los vehículos Tesla. Su propósito, a grandes rasgos, es crear una red de internet global que llegue hasta al más mínimo rincón, para lo cual ha programado el lanzamiento de una barbaridad de pequeños satélites: quiere colocar hasta 12.000, de los que ya están en órbita más de 420.

Este lunes se pudieron ver con relativa facilidad desde muchos rincones de Aragón y este martes por la noche habrá una nueva oportunidad, si bien la hilera de luces parece que perderá algo de brillo porque ya está alcanzando distancias y alturas de envergadura. La noche del domingo se dieron avisos de estos avistamientos desde Biescas, Benasque, diversas zonas de Teruel como el Maestrazgo o Gúdar, y también en barrios de Zaragoza como Movera, La Cartuja Baja o, incluso, Las Fuentes y Santa Isabel. 

Los aficionados a la astronomía llevan tiempo tratando de cazar con sus telescopios la estela de estos satélites y, de hecho, se han organizado en una suerte de la añoradas ‘alerta ovni’. En internet hay incluso páginas en las que se informa de dónde, cuándo y de qué manera (indican las coordenadas y hasta los ángulos para colocar el telescopio) se pueden ver estas luces siempre y cuando -claro- el cielo esté despejado y las nubes no arruinen la observación.

El hecho de que la cuarentena generalizada haya hecho disminuir la polución puede contribuir a que la observación sea más satisfactoria, si bien Javier Cenarro, director del centro astrofísico de Javalambre, explica que estos días se ven más cosas en el cielo porque también se mira más. "Hemos vuelto a prestarle atención. El que mira, encuentra y, en realidad, el problema para la observación nocturna es más la contaminación lumínica que la atmosférica", comenta. Cenarro considera que estos días la gente tiene más tiempo, sale más a las terrazas y eso invita a mirar la vía láctea "bien sea con prismático o a simple vista". "Es cierto que si cae un 80% el tránsito de la flota aérea se favorecerá que haya menos contaminación, pero el observador aficionado, el que sale al balcón en una ciudad, sigue teniendo el problema de las luces y farolas". El centro astrofísico de Javalambre está estos días con una "actividad mínima, de subsistencia de las instalaciones" y ha suspendido las actividades de observación mientras dura el estado de alarma por la seguridad de su personal.

Aspecto de la página web que informa de la situación de los satélites.
Aspecto de la página web que informa de la situación de los satélites.
Heraldo

En la página web Find Starlink se puede buscar la localidad donde habita el curioso testigo del fenómeno y se le indica cuándo serán visibles las luces, el horario estimado y la dirección en la que se mueven. Si bien anoche pudieron verse hasta una fila de una treintena de satélites en poco más de media hora, hoy (en torno a las 22.23 en Aragón) parece que volverán a asomarse por nuestros horizontes pero será más complicado conseguir esa nitidez. Según explican los especialistas, lo que se aprecia es cómo los satélites se van distanciando unos de otros y usan sus propulsores de abordo para llegar hasta su órbita operacional a unos 550 kilómetros de la Tierra. 

La última tanda de este singular “envío” de satélites tuvo lugar el pasado 22 de abril y son los que aún hoy pueden intuirse en los cielos. El lanzamiento tuvo lugar en el Centro Espacial Kennedy de la NASA y los pequeños satélites se separaron del cohete a más de 200 kilómetros de altura. 

Explican en la web de la compañía que este ha sido el séptimo lanzamiento de un proyecto que comenzó en mayo de 2019 y que pretende “revolucionar la tecnología espacial”. La empresa aeronáutica también ha tenido ralentizar su actividad con motivo del coronavirus pero eso no ha suspendido las “operaciones esenciales” que cuentan con el apoyo del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Otro de los propósitos de Elon Musk, por cierto, es no tardar mucho en llevar un hombre a Marte y que la humanidad pueda vivir en dos planetas diferentes.

En las redes sociales muchos usuarios han compartido fotos y vídeos, acompañados de las más diversas teorías sobre el fenómeno. Desde quienes recuerdan cómo de pequeños vieron en familia el paso del cometa Halley, a quienes consideran este fenómeno una clara invasión alienígena. También los hay que se preguntan con qué derecho y permiso el magnate Elon Musk pone en marcha este proyecto, que se encuentra integrado en otro más ambicioso como es el de la compañía de transporte aeroespacial SpaceX. De hecho, también hay numerosos científicos contrariados con el programa Starlink porque consideran que es una nueva fuente de contaminación espacial e impide una visión limpia de los cielos.

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