Despliega el menú
Aragón

covid-19

"No me encuentro bien, pero voy a salir de esta", dice una zaragozana con coronavirus

Meritxell Ripoll, madre de dos hijos, está en su casa sola y aislada con el Covid-19. "Es como una gripe fuerte que te machaca", señala.

Imagen de Maritxell Ripoll, zaragozana enferma con coronavirus, que se hizo a sí misma en su aislamiento.
Imagen de Maritxell Ripoll, zaragozana enferma con coronavirus, que se hizo a sí misma en su aislamiento.
Meritxell Ripoll

“La verdad es que no me encuentro bien. No tengo miedo, pero sí estoy algo asustada. Oigo desde casa todos los días aplausos en los balcones, canciones, veo cómo llueve, veo el sol... Me encantaría salir y dar las gracias a la gente, decirle lo bien que se está portando, pero no puedo”. Así empieza Meritxell Ripoll el vídeo que este lunes grabó para sus amigos. Esta vecina de Zaragoza, nacida en Vitoria, había sabido el día anterior que tenía coronavirus.

Empezó a notar síntomas el pasado viernes. “Primero fue como una alergia, con sequedad en la nariz, picor de ojos, carraspera...”, recuerda. Al día siguiente, se unieron al cuadro “la tos, el dolor de cabeza y algo de fiebre”. Se empezó a preocupar. Llamó al 061, donde le derivaron al teléfono específico de atención por Covid-19 (976 696 382). Estaba saturado y no le cogieron hasta un día después. Ese domingo, en el triaje telefónico le recomendaron que fuera a Urgencias.

Meritxell Ripoll, vecina de Zaragoza con coronavirus, cuenta lo que está viviendo tras varios días encerrada sola en casa sin ningún tipo de contacto directo.

Como tenía mascarillas en casa por una enfermedad que tuvo su hija, se puso una y en una mochila se llevó alguna que otra más. Le dio una al taxista, por si acaso. “Estaba todo desierto en Zaragoza. Llegué al Clínico y me puse muy nerviosa, porque todas las urgencias estaban vacías y con un montón de sanitarios en la puerta”, recuerda. “Realmente no me daba miedo tener el coronavirus, pero ver ese panorama te asusta más”, añade.

El diagnóstico fue claro: coronavirus. Sin necesidad de hacer la prueba. “No te la hacen por la saturación que llevan, pero el cuadro era claro”, dice Maritxell. Así que le mandaron a quedarse en casa en cuarentena, con paracetamol cada ocho horas. Y si la fiebre se descontrola, de vuelta a urgencias.

Le preguntaron con cuánta gente había estado en los últimos 15 días. “¿Por dónde empiezo?”, contestó Meritxell. Así que le recomendaron que “les deje vivir tranquilos”, porque a no ser que tengan síntomas graves no se les va a hacer la prueba. “Esto es una pandemia, lo vamos a coger todos. Hay gente que lo ha pasado ya, otros tienen síntomas leves, otros más fiebre… Pero lo acabaremos cogiendo casi todos”, señala tras su experiencia en urgencias.

Meritxell es madre de dos hijos, de 12 y 8 años. Están viviendo la cuarentena con su padre. De momento no les ha dicho lo que le pasa, porque “con todo lo que sale por la tele, no lo van a entender”. “Les da pena, me dicen que estoy solita, pero se lo contaré todo cuando me vean bien”, asegura.

"Esto es una pandemia, lo vamos a coger todos. Hay gente que lo ha pasado ya, otros tienen síntomas leves... pero lo cogeremos casi todos"

Sola en casa, dice que la enfermedad “va a ratos”. “Lo equiparo a una gripe de esas que te machaca. Con fuerte dolor muscular, falta de apetito y de energía. No tengo fuerzas ni para leer ni para ver la tele, me quedo aletargada. Los picos de fiebre son por la mañana y por la noche; por la tarde y a media mañana suelo tener un rato bastante bueno”, relata.

Y luego, claro, está la cabeza. “Le das vueltas, claro. Paso mucho tiempo intentando que no se preocupen los demás, pero al final te pesa no llamar a nadie para que te consuele”, explica. Al principio veía todas las noticias. Ahora, ninguna: “No quiero ver las cifras de muertos porque no me ayuda en nada”. Eso sí, agradece todas las muestras de ánimo, apoyos y ayudas que recibe. Ayer, un amigo le dejó una ensalada y varias viandas en la puerta de casa, llamó al timbre y se fue. “La gente busca la manera de echarte una mano”, dice. Otro le ha hecho una ilustración en la que aparece Meritxell echando los virus a la calle.

Ilustración de Meritxell Ripol echando al coronavirus de su casa.
Ilustración de Meritxell Ripol echando al coronavirus de su casa.
Borja Ben/www.tuvidaencomic.com

Meritxell quiere lanzar dos mensajes. Uno de “calma”, para que la gente “no salga corriendo al hospital” en cuanto note algún síntoma -“da igual que lo hagas, te van a mandar a casa”, señala-; y otro de “ánimo”, porque “vamos a ganar al virus”. “La verdad es que ahora no me encuentro bien, pero voy a salir de esta”, resalta.

Siga toda la actualidad sobre el coronavirus.

Apúntate a nuestro boletín y recibe en tu correo las últimas noticias, claves y datos sobre el coronavirus.

Etiquetas
Comentarios