Despliega el menú
Aragón

ARAGÓN ES EXTRAORDINARIO

Munébrega y el templo de las sorpresas

La iglesia parroquial de la Asunción ha sabido sobrevivir a los siglos (del XIV hasta hoy) con diversas morfologías y guardando siempre vestigios de sus ‘vidas’ pasadas.

Foto de Munébrega
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Laura Uranga

El arquitecto Fernando Alegre ha estudiado a fondo la iglesia parroquial de La Asunción en Munébrega, la de las dos torres en la fachada, que tanto orgullo generan en los habitantes de esta localidad de la comarca de Calatayud. Al hablar de ella lo hace con un punto de fascinación. “Para entender esta iglesia y su imagen actual hay que tener en cuenta que la suya ha sido una historia de destrucciones y reconstrucciones radicales, la última en el siglo XIX; sin embargo, en cada una de estas etapas se dejaron restos muy visibles de lo que había anteriormente. La iglesia anuncia una cosa por fuera, como si su incompleta carcasa fuera anuncio de cierta morfología interior, y por dentro la realidad es otra”.

Alegre habla de tres etapas fundamentales en esta edificación. “Al principio fue una iglesia mudéjar; de esta naturaleza queda un ábside. Luego fue una magnífica iglesia barroca de cruz griega y planta central, de la misma tipología de la Santa Isabel de Portugal en Zaragoza. Esta iglesia, que se hizo en el XVIII, se estaba cayendo un siglo después; por ello decidieron demoler el interior y dejar los muros exteriores intactos, incluida la fachada. En el solar restante incrustaron la actual iglesia. Además, la cambiaron de orientación en el XIX; está cruzada con respecto a la original. Y quedan sorpresas por muchos sitios; por ejemplo, la sala con bóveda de lazo que ahora es el primer espacio del Museo Parroquial, que en la iglesia del siglo XVIII era la capilla original de San Ignacio, la de los Milagros. Ahora esa capilla está dentro, con un retablo que originalmente estaba en ese espacio abovedado”.

Alegre reserva unas palabras especialmente emotivas para las bajocubiertas, a las que se accede por grapas y escalas de hierro. “Son una huella impagable de esa evolución del templo que estamos comentando, espacios residuales en las alturas con restos de la historia del templo. Son fascinantes”.

Alcalde y apasionado del arte

José Félix Lajusticia lleva un cuarto de siglo como primer edil de Munébrega; el arte es su debilidad reconocida, junto al conjunto del pueblo. Su reflexión se detiene en la Virgen de la Cama, una de las figuras más emblemáticas de la iglesia de Munébrega. “Es una talla única, de pies a cabeza, datada en el siglo XVII. Se saca en procesión el 15 de agosto. También se tiene mucho afecto por San Cristóbal, que tiene una cofradía fundada en 1573; su fiesta es el 10 de julio. Antaño se subía el santo a hombros hasta la ermita, pero ahora se hace en remolque; eso sí, lo bajan bailando. Hay 18 personas encargadas anualmente de esta fiesta”.

“La iglesia es una sucesión de referencias interesantes. El padre Andrade habló mucho de los milagros, favores y gracias del San Ignacio de Munébrega, y se conservan varios regalos de peregrinos; destacan tres lámparas de plata donadas por Doña Petronila de Lerma y su esposo Francisco Urrutigoyti en 1627, así como el gran cirio depositado por una familia tudelana. Bajo esta capilla hay una cripta en la que se hallaron 18 enterramientos hace apenas 25 años, tras un desescombro; algunos estaban en vertical. Se dice que había un pasadizo por la cripta, debajo de la iglesia, hasta las bodegas de las casas que antes ocupaba el castillo. Estoy convencido de que algún día lo encontraremos”. En la iglesia, un museo; en el museo, dos grandes figuras

El Museo Parroquial, enclavado en una dependencia de la iglesia, tiene muchos focos de atención y rinde tributo a diversas figuras eclesiásticas y seglares de relación directa con Munébrega. Sin embargo, hay dos que destacan sobre el resto. El primero es Fray Julián Garcés, nacido en el pueblo a finales del siglo XV. “Fue el primer obispo de la Nueva España, en México –recuerda José Félix– y tardó 5 años en llegar a Tlaxcala porque pasó antes por Cuba; fue mandado a evangelizar por Carlos V, y finalmente se instaló en Puebla de los Ángeles, en cuya catedral está enterrado”.

El alcalde recalca la relevancia de Fray Julián Garcés en la historia de España. “Fue un gran defensor de los derechos indígenas; criticó mucho el maltrato al que los sometían los conquistadores. Escribió varias cartas de Pablo III y de ahí salió la bula ‘Sublime Deus’, que exigía el respeto a los habitantes originales de las tierras conquistadas. Desiderio Hernández Xochitiotzin, cronista y muralista de Tlaxcala fallecido en 2007, visitó Munébrega con emoción en 1998 y volvió en 2000. Quería ver salir el sol donde lo había visto por primera vez Fray Julián Garcés; nos dejó un cuadro, que conservamos en el Ayuntamiento”.

Por otro lado, está Don Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de la Orden de Rodas, nacido en 1310 en Munébrega y fallecido en Avignon en 1396. “Tuvo la mayor biblioteca de Europa, y de una batalla en el Mediterráneo trajo la talla de la Virgen del Mar y de la Cuesta, robada por Erik el Belga en 1985; se reprodujo otra talla en 1986, que se venera actualmente en la ermita de San Julián. Hay un retrato de San Elías en el museo que se cree inspirado en su cara, por ciertos rasgos iconográficos descritos por Isabel Muñoz; ojos almendrados, barba partida, espada de guerrero, libro de bibliófilo y capa de realeza”.

Historia intramuros, desde la pintura a la escultura y la orfebrería

El Museo Parroquial contiene en tres salas una gran cantidad de focos de interés. Por ejemplo, la colección de códices de gregoriano, seis libros en pergamino de piel de oveja de un carácter único por su estado de conservación y antigüedad. Además, hay varias pinturas de gran formato en la primera sala del museo, firmados por Adrián del Pozo, que retratan a notables de la Iglesia, desde Santo Domingo de Guzmán a San Elías o San Agustín de Hipona. También brillan los bustos relicarios de San Blas, San Ignacio, y Santa Lucía. No hay que olvidar las tallas de San Félix y Santa Régula. En la última sala, además de los retratos de ilustres (Fernández de Heredia o el obispo Juan González incluidos) hay piezas de orfebrería, los mentados códices y vestimentas litúrgicas. Brilla el terno de Juan González, terno, compuesto por una capa, dos dalmáticas con manípulos y estolas y una casulla.

Cómo llegar a Munébrega y qué ver

Comarca. Calatayud.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 98 kilómetros. El acceso más directo es por la A-2 hasta la salida de Paracuellos de Jiloca, y de ahí por la A-202 hasta el pueblo.

Para dormir. Además del hotel La Casona del Solanar (en el centro del pueblo) y del albergue la Zarandilla, muy popular entre colegiales y amantes de la naturaleza, hay un buen puñado de casas rurales. Detalles y más información: munebrega.es.

Munébrega Informa. El Ayuntamiento está detrás de esta app móvil que pulsa la actualidad local; se lanzó hace un par de meses y está disponible para Android e iOS.

Balsa de los Ciegos. Situada a las afueras, es un entorno predilecto de paseo y merienda.

Rutas senderistas. Camino del Cid, Munébrega-Acered, Munébrega-Olvés, Moros-Terrer-La Vilueña-Munébrega o ruta de las ermitas (3,2 kilómetros) de la Virgen del Mar y la Cuesta y de San Cristóbal.

Reportaje de la serie 'Aragón es extraordinario'.

Etiquetas
Comentarios