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Las epidemias, en el origen de las cofradías de Semana Santa

Las enfermedades que han azotado a las sociedades han dado lugar a algunas cofradías y hermandades, también fueron el detonante de procesiones extraordinarias o del indulto.

El grabado sobre el Santo Entierro de 1885.
El grabado sobre el Santo Entierro de 1885, año en el que también procesionó el Cristo de la Cama en Zaragoza como rogativa ante el cólera.
Heraldo

Ahora es el coronavirus, pero antes fue la peste o el cólera. Las epidemias han sido noticia a lo largo de la historia en numerosas ocasiones, incluso antes de que existieran las noticias como tales. Hoy la respuesta está en la cienda, pero hace varios siglos las respuestas llegaban a través de las creencias religiosas. La dimensión dolorosa de estas situaciones hizo que se insistiera en la Pasión de Cristo y, en contrapartida, la resurrección de Cristo se planteaba como una esperanza ante la alta tasa de mortalidad.

A raíz de crisis de este tipo han surgido cofradías, como la Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores de Zaragoza. Los comerciantes de las calles de Escuelas Pías y de Cerdán (actual avenida de César Augusto) son el germen de esta agrupación. En 1522 -año de su fundación- se encomendaron a San Joaquín para pedir protección y le prometieron una capilla si les libraba de la peste. "Habiéndonos visto libres todos los que hicimos este voto, comerciantes y mercaderes de dicha calle, auxiliamos a los enfermos de otras calles sin daño ni perjuicio alguno y, agradecidos a tan singular beneficio, nos presentamos al Prior de Santo Domingo suplicándole nos diera lugar para construir una capilla al Santo y fundóse allí una cofradía". Así se referencia en los documentos que se conservan en el archivo de la hermandad.

Entre los siglos XVII y XIX la ciudad también padeció varias epidemias, según se refleja en las rogativas (oraciones públicas) que llevó a cabo la Hermandad de la Sangre de Cristo de la capital aragonesa. Por ejemplo, en 1688, 1868 o 1876. La última de ellas aconteció hace 135 años: en 1885 el Cristo de la Cama procesionó de forma extraordinaria para velar por el futuro de la ciudad ante la epidemia de cólera.

El cólera llegó a Aragón en el verano de ese año, según indica la Gran Enciclopedia Aragonesa (GEA), en concreto a Jaca, aunque pronto se extendió por el resto del territorio. En Zaragoza se autorizó a los alumnos sanitarios más excelentes para atender a enfermos y se tomaron medidas en camposantos y colegios. Algo similar a los que acontece estas semanas.

La flagelación

"En el siglo XIV, en plena peste negra, surgió en toda Europa una costumbre: la flagelación", apunta Jorge Gracia Pastor, cofrade zaragozano. Los autocastigos que se provocaban por los caminos eran una forma de "purgar pecados" (se entendía que los pecados eran la causa de la peste), añade Gracia Pastor. En relación a este concepto nace una tipología de cofradías, las conocidas como de sangre o disciplina pública.

La relación entre los episodios epidémicos y la Semana Santa no solo son como medio de protección o lamento, sino que además las cofradías intervenían en el cuidado y traslado de cadáveres. En 'Apuntes de Alcañiz', obra de Eduardo Jesús Taboada que data de 1898, se lee que la Hermandad del Santo Entierro de la localidad bajoaragonesa durante la epidemia colérica trabajó "con entusiasmo" y que los hermanos tenían un "turno riguroso para visitar enfermos".

El indulto

El privilegio del indulto, que todavía conservan algunas hermandades españolas, también sitúan su origen en una epidemia. Era el año 1795, con Carlos III en el trono, cuando la peste se extendió por Málaga. Los presos de la cárcel cercana al convento donde se veneraba la talla de Jesús el Rico solicitaron permiso para sacarla en procesión. Las autoridades no aprobaron el permiso, sin embargo, escaparon de la prisión para acometer su idea, procesionando con la imagen por las calles malagueñas más afectadas por la epidemia. El desenlace del relato que apunta la Cofradía de Nuestro Padre Jesús el Rico es que la peste "repentinamente desapareció". De ahí que se apueste por indultar a reos de buen comportamiento.

¿Surgirá una nueva cofradía o tradición de esta crisis del coronavirus?

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