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Aragón

Bajo Aragón-Caspe

La DGA admite que la curva de Caspe es "muy pronunciada" y reforzará la seguridad

El Gobierno de Aragón comunica al municipio que reforzará el firme, incluirá bandas rugosas y prohibirá adelantar en el puente. Además, resaltan que la curva está suficientemente peraltada de conformidad con la normativa.

La curva de entrada al puente de la A-230, el pasado viernes tras el accidente mortal.
La curva de entrada al puente de la A-230, el pasado viernes tras el accidente mortal.
FRANCISCO JIMENEZ PHOTOGRAPHY

Reforzar el firme de la carretera o colocar nuevas bandas reductoras de velocidad. Estas son algunas de las principales medidas de seguridad propuestas por la DGA en su informe sobre el estado del tramo que comprende la curva de entrada al puente de la A-230, que cruza el Mar de Aragón, a tres kilómetros de Caspe.

Así, este tramo verá reforzada su seguridad como consecuencia del choque que se cobró la vida de cuatro personas el pasado viernes (tres en el acto y una cuarta persona en el hospital) e hirió a otras cuatro, dos de ellas de gravedad. Todas las víctimas eran de origen pakistaní.

De esta manera, en las conclusiones de este documento al que ha tenido acceso HERALDO la DGA afirma que todos los accidentes ocurridos en este punto se han debido a "una velocidad de circulación inadecuada", aunque reconoce que se trata de una curva "muy pronunciada", donde se debe insistir en reforzar las medidas de seguridad. Además, desde el Ejecutivo hacen hincapié en que la curva está suficientemente peraltada, de conformidad con la normativa y cuenta con el peralte máximo admisible.

Las propuestas para poder conseguir este objetivo centran sus esfuerzos en un proyecto de refuerzo del firme "tan pronto como sea posible" para modificar ligeramente las alineaciones de todo el tramo peligroso y mejorarlas. En esta misma línea, desde el Ejecutivo también trasladan al Consistorio de Caspe la propuesta de reforzar la barrera de protección mediante la disposición de una doble barrera bionda e incluso colocando una adicional con antelación a la curva y la medida de pintar los límites entre la calzada y la zona de sobreancho existente. Con esto se podría alertar al conductor de que no se trata de una superficie más amplia y no supondría una invitación a aumentar la velocidad en ese punto, señalan desde la DGA.

Además, otras de las medidas propuestas pasan por colocar una señal luminosa de limitación de velocidad o la colocación de nuevas bandas reductoras de velocidad debido al desgaste de las ya existentes. La última propuesta consiste en la prohibición de adelantar en el puente, aunque desde la DGA recuerdan que ningún accidente ha sido causado por esta circunstancia.

Inspección in situ

Para concretar estas actuaciones a llevar a cabo, el pasado lunes un técnico del Servicio de Comunicación de Carreteras del Gobierno de Aragón inspeccionó in situ el tramo para conocer el estado de la infraestructura y poder elaborar el informe que mandar al Ayuntamiento de Caspe. De esta observación visual, el escrito destaca que la curva está "suficientemente" peraltada y que existe una señalización "correcta". Aun con todo el informe reconoce que se trata de un punto "de alta siniestralidad".

Hay que recordar que este tramo viario ha acumulado tres accidentes mortales desde 2006, fecha en que se llevo a cabo el arreglo de la vía. Estos sucesos se cobraron la vida de seis personas. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Caspe reiteró el mismo día del accidente al Departamento de Vertebración del Territorio del Gobierno de Aragón la necesidad de arreglar este tramo viario para poder frenar las muertes.

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