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Aragoneses en China: "He ido a comprar mascarillas y se habían agotado"

Zaragozanos que residen en China relatan cómo están viviendo los episodios de coronavirus. Evitar salir de casa, usar mascarillas o utilizar gel desinfectante son algunas de las claves que aconsejan las autoridades.

Familias enteras llevan mascarilla en Taipei (Taiwán)
Familias enteras llevan mascarilla en Taipei (Taiwán)
EFE/David Chang

"El otro día, a la entrada de un bar, me pusieron el termómetro en la frente y me tomaron la temperatura. Eso es lo que hacen para comprobar si tenemos fiebre". Este es el relato de Eduardo Vallejo, un zaragozano que reside en China desde hace 12 años. En la ciudad donde vive, en Shanghái, se ha diagnosticado una veintena de casos de coronavirus y se ha producido un fallecimiento.

A la misma ciudad regresó hace un par de días José Ángel Remón, un arquitecto zaragozano que narra el idéntico procedimiento de registro de fiebre que Vallejo. Esa es una de las medidas a las que han sido sometidos estos dos aragoneses. Evitar salir de casa, hacer uso de mascarillas, lavarse muy bien las manos o utilizar gel desinfectante son otras de las claves que han aconsejado las autoridades. "También recomiendan no visitar lugares donde haya animales vivos", añade Eduardo.

"El otro día, a la entrada de un bar, me pusieron el termómetro en la frente y me tomaron la temperatura"

Vallejo determina que ha seguido con su rutina diaria con total normalidad, aunque la ciudadanía está un tanto obsesionada. Estos dos aragoneses mandan mensajes de tranquilidad a sus familiares y amigos, que viven la actualidad con preocupación desde España. Como es debido, han hecho caso de los consejos: "He ido a comprar mascarillas y se habían agotado, pero ya he encontrado una", señala Eduardo. Las ventas de estas medidas de protección se han incrementado durante esta semana. Algunos comercios están cerrados y el aspecto de las calles lo definen como "desiertos". Los pocos que salen hablan del coronavirus: "Es el comentario que se escucha en la calle".

Sin embargo, ese solitario paisaje lo atribuyen al mal tiempo (está lloviendo) y a la celebración del Año Nuevo chino. "He estado muchas veces en estas fechas y las ciudades suelen quedarse vacías, porque la gente regresa a sus pueblos para festejarlo con la familia", explica Eduardo Vallejo. Esta coincidencia también ha hecho que algunos actos del Año Nuevo chino se hayan visto afectados. Las noticias que llegan desde China señalan que los aeropuertos han extremado las medidas preventivas ya que la actividad aumenta estos días festivos, aunque Remón asegura que no tuvo ningún problema cuando llegó en avión recientemente.

Eduardo Vallejo hace memoria y solamente recuerda un episodio similar: la gripe aviar, SARS. Entonces, en 2009, se trazó un protocolo que se ha aplicado también ahora, tal y como han informado las agencias internacionales. Pekín, Tianjin, Chongqing, Guangdong, Zhejiang, Hunan y Anhui son las regiones que han activado la respuesta de nivel superior hasta la situación epidémica. A las que se suma Shanghái. Este viernes por la noche estaba previsto que salieran desde esta ciudad 135 profesionales sanitarios, del total de 405 que se reunirán en Wuhan, la ciudad más afectada. Allí se va a construir un hospital con capacidad  para mil camas y en el plazo de seis días.

Las vías de información

Los ciudadanos reciben información a través de canales oficiales, como el gobierno chino, y también se enteran en medios de comunicación, tanto de China como internacionales, en especial americanos. "La mayoría de las informaciones son de prevención", explican. La aplicación de mensajería que se llama WeChat es una de las vías de comunicación. "La gente es muy alarmista", concluye Remón.

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